La cueva del Infantado abriga los primeros cuentos

El alcalde Román ha leído el primer cuento, como es tradición, una historia sobre una gaviota desorientada. • El escenario principal tiene decoración rupestre en consonancia con el lema de esta edición, ‘De cueva en cueva’.  Los escolares del Badiel han llenado la primera hora de maratón, que se extiende durante 46 horas ininterrumpidas.


A las cinco se encendió la hoguera, se iluminaron las paredes repletas de figuras de trazos rupestres y sonaron los primeros cuentos. Comenzaba así una nueva edición del Maratón de Cuentos, que hace ya la número XXII  de la cita más popular del calendario cultural alcarreño. La tradicional narración del alcalde, Antonio Román, ha puesto como cada año el contador a cero para que durante 46 horas ininterrumpidas unas historias sucedan a otras y confirmen un año más este Récord Guiness.

La directora de la Biblioteca Pública, Blanca Calvo, ‘alma mater’ de este evento, presentó la cita con una breve intervención en la que agradeció la participación de las gentes de la ciudad y de quienes han llegado de otros lugares, defendió la novedad de la grabación en vídeo como documento de una fiesta que es “patrimonio de todos” y dio paso al tradicional arranque con el cuento del alcalde, que ya es un veterano en este preámbulo maratoniano, bromeando sobre que esto hace que cada vez "nos cuente mejores cuentos".

La decoración de este año, a cargo de alumnos de la Escuela de Arte de Guadalajara, recrea un ambiente rupestre con figuras colgantes al modo de las pinturas prehistóricas de las cuevas. En el exterior, las letras en el aire rodean al Infantado, los puestos de artesanía o libros en los jardines del palacio y las enormes telas de colores en la calle Mayor vuelven a dar colorido a una fiesta que transforma el centro de la ciudad.

El cuento del alcalde

El alcalde se ha dirigido al público (sobre todo niños y familias y algunos narradores profesionales que participan en esta edición) para recordar que el Maratón es una cita que se lleva a cabo con financiación local (además de la UE para el proyecto ‘Historias de cueva en cueva’), aunque ha destacado que “lo importante es el reconocimiento, no el dinero”.

Román ha citado al Maratón como una de las dos grandes citas culturales del año, junto al Tenorio Mendocino de noviembre, y ha recordado que el Infantado, que es escenario de ambas, pugnará por convertirse en Edificio Patrimonio de la Humanidad, como ya adelantó Cultura EnGuada, en un proyecto revitalizado por el Ayuntamiento y que debe defender la Junta. Por cierto, no hubo representación de la Administración regional en el arranque del evento.

Luego el regidor ha contado el cuento ‘La blanca gaviota y el travieso sol’, una fábula sobre una gaviota que normalmente volaba guiada por el sol, hasta que el astro, muy travieso, le gasta una broma y una noche decide ponerse por el sur, lo que desorienta al ave. Perdida en un bosque pregunta a los animales hasta dar con una lechuza que le enseña el camino de retorno, siguiendo el curso del río para llegar al mar. El alcalde ha desgranado la moraleja, que aconseja “no seguir el camino por lo que digan los demás, sino tomar las propias decisiones; y si dudas, parar y pensar en una sencilla solución”.

Apenas apagados los ecos de la voz del alcalde en la cueva de los cuentos, fueron los niños del colegio Badiel los que se adueñaron del escenario rupestre para desgranar una serie de historias durante la primera hora de Maratón. El primer grupo contó la historia de un pollito con un derroche de simpatía; le siguieron otros grupos, todos con la lección bien aprendida y alguno incluso con los chavales ataviados con modelos cavernícolas para la ocasión.

El Maratón 2013 ya está en marcha. De cueva en cueva. De boca en boca.


Imágenes de la primera hora del Maratón de Cuentos:

Fotos: R.M.

 

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