¿Tiene sentido el ‘cibermaraton’ de Cuentos?

El narrador oral Pep Bruno abre a partir de una reflexión en su blog el debate sobre la conveniencia de grabar y difundir por Internet el Maratón. • En su opinión, contradice la esencia de la oralidad, que es “efímera” y “fugaz”.  Lectores y gentes de la cultura se involucran en el debate ofreciendo argumentos en el mismo sentido o justificando la incorporación de nuevas tecnologías.


¿Es oportuno grabar y (todavía más) difundir en internet el Maratón de Cuentos, un evento consagrado a la narración oral, es decir, a la palabra divulgada en el aire? Un artículo de Pep Bruno, narrador oral profesional de Guadalajara, ha suscitado un interesante debate en las redes sociales con gentes de la cultura.

Por vez primera, en esta edición del Maratón de Cuentos se grabará a aquellas personas, aficionados y profesionales, que así lo autoricen antes de subirse al escenario del Patio de los Leones del Infantado a partir de las cinco de la tarde del viernes, momento en que dé el banderazo de salida el alcalde, Antonio Román, como es tradición.

Si hasta ahora había sido retransmitido también por radio, en adelante habrá también constancia audiovisual, se creará un banco de imágenes y se podrá acceder a lo que está ocurriendo en el escenario del Infantado desde cualquier lugar del mundo con conexión a Internet accediendo a la web del Seminario de Literatura Infantil y Juvenil, que organiza el evento.

La reflexión de Pep Bruno

Bruno ha escrito en su blog ‘Por los caminos de la tierra oral’ una reflexión titulada ‘Un maratón de vídeo’ en la que recuerda que “la peculiaridad” de esta cita pasa por su carácter popular, más allá de la organización y las instituciones, y que “el gran protagonista es el cuento contado”. Al margen de otras apreciaciones sobre la conveniencia del formato para este tipo de sesiones, Bruno plantea la discusión sobre si la mediación a través de tecnología puede afectar a “la esencia” de la narración oral a la que está consagrada este festival: “algo tan sencillo como que alguien cuenta un cuento a alguien que escucha” y en el que “el vuelo de la palabra dicha escapa y queda su recuerdo” porque “la oralidad es efímera, fugaz”.

La reflexión es más profunda, pero aquí radica el núcleo del debate, ante el que Bruno toma partido: “pienso que todo lo que vaya restando a la esencia de la oralidad la achica: si se saca del presente, si se descontextualiza, si se articula en espacios que no son propios, la palabra dicha se va diluyendo y lo que queda es otra cosa”.

Bruno advierte además de que otros colegas tienen sus razones (muy variadas) para cuestionar este nuevo procedimiento. En su caso, intenta ser comprensivo con que “un evento de estas dimensiones tenga la tentación de entrar en la red y en la difusión continua y global que permite”, aunque cree que esta opción sienta precedente ante otras “posibilidades infinitas” que puedan darse en el futuro y, no sin cierto pesar, lamenta que “suceda porque se trata simple y llanamente de un espacio engullido por las pantallas”.

Las dudas

A partir de esta reflexión, que conviene conocer completa en el artículo original, ha habido reacciones interesantes de todo tipo. Los hay más puristas y los hay que consideran la raíz de la reflexión menos importante que la difusión al mundo del evento local a través de las opciones que ofrece la red. Hay quien matiza que la experiencia queda rebajada si se observa a través de la pantalla pero, aún así, no cierra las puertas a estas alternativas modernas.

Isra Calzado, periodista gráfico y director de cortometrajes que ha relanzado el debate, manifiesta sus dudas: “Entiendo que es importante de cara a darlo a conocer en el exterior, pero no sé si a la larga será contraproducente”, plantea. El propio Calzado preguntaba a los internautas en Facebook. Virgilio Hernando y Rafa Sideburns se han unido a quienes consideran que se debe grabar el Maratón, “pero sólo parcialmente, para ilustrar lo que es el Maratón y su espíritu”. Mientras, Alfredo Vicente, Iván Serrano, Álvaro Pardo y Juan Carlos Aragonés se inclinan por que “debe grabarse íntegramente como difusión y archivo”.

Grabar, con matices

Uno de los primeros en pronunciarse, admitiendo pros y contras, ha sido el teniente de alcalde de Yebes, Miguel Cócera: “Es una iniciativa que debe promoverse, la viralidad de lo digital puede ayudar a muchas personas que inicialmente piensan que es un evento para iniciados y que no son capaces de superar su timidez”, mantiene. “Puedo decir que la magia del cuentacuentos reside en la intimidad del relato entre el contador y el público, en vivo y en directo”, pero matiza que “sentir a Pep en acción no se verá limitado por un acto en diferido.

Otros dudan y matizan, pero acaban por votar “por la transmisión”, en la expresión utilizada por Antonio Herrera Casado, historiador y cronista oficial de la provincia: “Todos los aspectos son válidos. Leo a Pep Bruno, y le entiendo, pero por hache o por be, casi nunca puedo estar en el Maratón más de media hora escuchando”. Por eso, en su caso personal considera que la grabación y la visualización en diferido “sería muy agradable”, y alega que “aparte del tono de la palabra, está el gesto, la expresividad facial, las posturas: y eso también se ve en la imagen grabada, en la imagen transmitida y guardada”.

También Rubén considera que retransmitir por pantalla resulta similar a lo que ocurre con el teatro por televisión, “una experiencia con una intensidad emocional mucho más relajada que cuando tienes al actor delante de tus propias narices”. Por eso considera que esta fórmula de difusión on line “no es la mejor opción” para disfrutar del Maratón, aunque tiene otras ventajas como facilitar el acceso a quienes no acudan físicamente o que la simple grabación, al menos, sirva de documento para investigadores.

 Internet, imparable

Algunas voces consideran que el desembarco de todo tipo de actividad cultural en las nuevas tecnologías resulta casi inevitable. “No se le puede poner puertas al campo. La posibilidad de oír cuentos y ver a los narradores otro día es imparable”, asegura Larami Vereda Puebla.

“Hoy en día, nos guste o no, todo está en internet, todo circula por la red... se han ampliado las formas de comunicación y recepción de contenidos audiovisuales”, asegura David Recio Gil: “Lo contrario podría parecer un tanto anacrónico”. También para Álvaro Pérez Carrero la difusión de la cita debería estar por encima de cualquier otra consideración: “Internet es un canal democrático que favorece la comunicación mundial [lo pone en mayúsculas] de una iniciativa como el maratón, que deberían poder disfrutar desde Filipinas hasta Chile”.

El veterano periodista Evaristo Olcina aporta también su visión, ligada a esta corriente: “soy partidario de subirlo a la red, con calidad de imagen y sobre todo de sonido. Es un homenaje a la palabra. Hay maratón fotográfico, radiofónico... Pues incorporemos los avances, que no nos incorporen ellos”.

Más tajante es Ros a través de su cuenta de Twitter @rosypunto: “¿A estas alturas se están preguntando en serio eso? Debería estar superado, ofrecer streaming de varios cortes y listo”.

Quienes opinan, claro, son internautas y tal vez eso decante las opiniones a favor de la difusión con las nuevas tecnologías. En todo caso, entre los comentarios en el blog de Bruno hay quien respalda sus tesis. Es el caso de Estrella: “Habría que ver qué tipo de vídeo se proponen hacer, quién sale beneficiado: ¿el cuento? ¿la narración oral? Yo creo que no es ni legal reproducir todo el festival sin la aprobación de todos los narradores”.

A otros el debate les ha suscitado más nostalgias que argumentos, como a Mercedes Pinto: “Me parece un debate muy interesante. Se me viene a la memoria mi abuelo contándome cuentos, muchas veces improvisados, para quitarme una pena, para abstraerme del mundo o llamar a Morfeo”. Y así, considera que resulta “increíble lo que somos capaces por mantener viva la imaginación, por soñar. Y, desde luego, para mí los gestos, la pose, la escenificación del cuentista es fundamental”. La pregunta sigue siendo la misma: ¿también y de la misma manera a través de la tablet?


  • Comentario de Pep Bruno:

"Hay muchos narradores que aceptan esta opción por, como comento en mi post, la confianza que tienen en el Maratón y en su trato con la palabra dicha. Hay también quienes no lo tienen claro, y también, obviamente, a quienes no les parece bien.

 

Si es para difundir la buena nueva del Maratón, una cámara fija en el escenario principal durante 46 horas no da ni de lejos la idea de lo que esta fiesta es. Para eso el reportaje que se hizo hace unos años sobre el Maratón (fue en el XV Maratón, se titula A la luna de Guadalajara, el vídeo está hecho por Salaberría y tiene grabaciones previas, durante y posteriores, pequeñas entrevistas...) da mucha mejor idea del evento: media hora con tomas en diversos espacios y momentos de la fiesta, una pasada. Por cierto, en ese reportaje, pasados los dos primeros minutos ya se habla de la palabra compartida frente a la tecnología...

 

Sobre el interés para futuros investigadores: veo diferencia entre grabar y guardar en los archivos para investigadores a grabar y colgar en la red para el continuo uso. Fíjate, de hecho es paradójico que cuando Radio Arrebato grabó y colgó en la web el maratón en años anteriores se le obligó a quitarlo. Y además, en posteriores ediciones, se dejó SÓLO durante un mes para que quienes no hubieran podido escucharlo lo hicieran. Se trataba de alguna manera de intentar preservar la fugacidad de la oralidad a pesar de la tecnología. Eso que fue bueno para Radio Arrebato no es bueno ahora para el propio SLIJGu.

 

Los que dicen que les viene bien para poder verlo en casa... en fin. Es otra cosa. Para manejar un lenguaje distinto al oral (como es el audiovisual) hacen falta técnicos y editores y muchas otras cosas que aquí no habrá, creo.

 

Sobre que internet es imparable, eso es un argumento completamente falso. En internet está lo que queramos que esté, no entiendo por qué hay ahí un espacio en el que se puede hacer lo que a uno le dé la gana. De hecho si cometes delitos en internet y te pillan, los pagas (pregunta si no a los pederastas). Otra cosa es que haya ámbitos en los que parece que no hay problema en avasallar, especialmente cuando hablamos de cultura. Y te lo digo yo que utilizo mucho las redes, pero sólo comparto lo que quiero compartir, y otras cosas, pues no. Y si no se respeta mi voluntad en ese sentido entonces es que algo está fallando.

 

La difusión por encima de todo no es un argumento que me parezca correcto. La calidad por encima de todo, o preservar la esencia de esta fiesta sobre todo."

 

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