¿Quién es la india Devisingh?

El Centro dela Mujer de Sigüenza está dedicando este mes de diciembre la figura de esta dirigente india. • Con medio siglo de trayectoria, ha sido la primera en resultar elegida presidenta de su país, puesto cagado de simbolismo. • Defensora de causas sociales, ha ocupado diversos puestos de responsabilidad y se ha enfrentado a diversas campañas de desprestigio. 


Pratibha Devisingh no sólo ha sido elegida la primera mujer presidenta de India en 2007, hito de por sí más que meritorio en este país. Esta mujer, cuya figura rescata el Centro de la Mujer de Sigüenza, ha labrado una de las carreras políticas más sólidas de su país, partiendo del ámbito de la familia Gandhi, y ha destacado en el ámbito social como activista por los más desfavorecidos. Aunque el cargo de presidenta en esta país carece de competencias ejecutivas, tiene gran carga simbólica.

En este mes de diciembre, el Centro de la Mujer de Sigüenza está dedicando su iniciativa ‘Vidas desconocidas’ a la trayectoria de una mujer destacada en la esfera política internacional. Nacida el 19 de diciembre de 1934, es una abogada y ex legisladora poco conocida sobre la que destacan el valor de la lealtad y su compromiso con los temas sociales y la reivindicación de los derechos humanos. Estos valores han sido a la vez objeto de ataques por parte de sus detractores.

Medio siglo de trayectoria

Sus críticos dicen que a Patil le ha valido su devoción a Sonia Gandhi, presidenta del Partido del Congreso en el poder, y a la poderosa familia Gandhi, que históricamente ha controlado el partido. Pero Patil ha tenido una carrera por mérito propio. En 1962, tras licenciarse en Ciencia Política y Economía y diplomarse en Derecho, emprendió una larga carrera política de más de 20 años de duración. Primero se incorporó al Partido del Congreso como diputada a la Asamblea Legislativa y representando a la circunscripción de Edlabad, y después pasó al parlamento nacional.

En 1967 debutó en el Gobierno de Bombay como viceministra de Salud Pública y desde 1972 encabezó varios ministerios. Después de varios episodios de su partido en el gobierno y de que se especulase con su nombre para asumir la jefatura de Estado, en 1980, estuvo en varios cargos de responsabilidad de su país.

Activista social

Tras unos años de intensa actividad política, Patil no se presentó a la reelección en los comicios de 1996, sino que, con la credencial de no haber perdido ningún envite electoral desde que debutó en la política 34 años atrás, Patil, ya sexagenaria, inició una especie de retiro sabático que se prolongó ocho años. En esta época de su vida se volcó en su faceta de activista social y promotora, conjuntamente con su esposo, de una serie de cooperativas y entidades filantrópicas dirigidas a los estratos vulnerables de la población de Maharashtra, como mujeres, niños y pobres, en los ámbitos de la educación, la agricultura, el crédito bancario y la asistencia caritativa.

El 2 noviembre de 2004 el recién inaugurado Gobierno, rescató a Patil de este largo paréntesis político colocándola de gobernadora de Rajasthán. Aquí su actuación más destacada fue en abril de 2006, cuando se negó a firmar una ley que según ella iba en contra de los derechos fundamentales, concreta y precisamente contra la libertad de profesar y propagar una fe.

Desde su nombramiento como gobernadora,  su actuación política ha estado exenta de espectacularidad pero también de controversia, y apenas ha dado pie a las críticas. Incluso el líder de la oposición en su estado, la reconoce como “uno de los mejores gobernadores que ha tenido Rajastán”.

Interés por el ámbito social

Caracterizada por un profundo interés por las causas sociales, durante su mandato ha puesto en marcha iniciativas como la formación sanitaria para niñas y adolescentes, que les permite, llegado el momento, acceder a trabajos sanitarios y que puede suponer una revolución en un estado básicamente rural como Rajastán, al permitir el acceso y desarrollo de la sanidad en las pequeñas aldeas.

En 2007, la proximidad de la fecha de expiración del mandato presidencial activó las consultas entre los partidos para seleccionar a la persona que ostentara el cargo presidencial. En esos momentos, a pesar de su larga trayectoria política, el nombre de Patil no tenía resonancia en el ámbito nacional cuando Sonia Gandhi anunció su candidatura a mediados de junio, después de semanas de consultas con socios de la coalición.

Patil fue víctima de una campaña de desprestigio político pero ella rechazó con vehemencia todas estas acusaciones, que enmarcó en una operación política urdida desde los cuarteles de la oposición para demoler su reputación y poner a la opinión pública en su contra. Pero Patil no sólo defendió su honorabilidad sino que se puso a hacer valoraciones de contenido social y político un tanto transgresoras, como cuando puso en tela de juicio el significado actual del sistema del purdah o segregación de los sexos, todavía ampliamente arraigado en India, que en las áreas más tradicionales y conservadoras tiende a confinar a la mujer en el interior de su vivienda, y afirmó que su mera candidatura significaba un gran paso adelante para todas las mujeres del país y de paso advirtió que si llegaba a la Presidencia, no se conformaría con estampar su firma en los papeles.

El 21 de julio tuvo lugar la votación del colegio electoral y Patil se adjudicó la victoria con 2.931 votos personales y 638.116 votos electorales (el 65,8%) frente a los 1.449 y 331.306 cosechados por su único contrincante. El 25 de julio tomó posesión de la Presidencia de India con un mandato quinquenal, justo cuando el país comenzaba a engalanarse para celebrar el 15 de agosto el sexagésimo aniversario de su independencia.