El búnker de Yebes ya es BIC pero aún no se puede gestionar

El Ayuntamiento afirma tener "muchas ideas" para reconvertir este refugio de la guerra civil en centro de interpretación pero admite que no puede "gestionar" solo el proyecto. • El primer paso es comprar los terrenos privados donde se ubica la entrada principal del búnker, según el alcalde, Miguel Cócera. 


La Junta declaró el pasado jueves de manera oficial Bien de Interés Cultural el refugio antiaéreo de Yebes con su publicación en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha. El reconocimiento permite ahora al Ayuntamiento yebero trabajar en diferentes planes de restauración y memoria que den un uso divulgativo, cultural y didáctico a este recinto, el único refugio, junto al del Parque del Capricho en Madrid, destinado a proteger a los altos mandos del Estado, en este caso, al Cuartel General del IV Cuerpo de Ejército de la República, bajo el mando de Cipriano Mera, que se ubicaba en la ciudad de Guadalajara.

Hay "muchas ideas pero para hacerlas realidad se requiere la colaboración indispensable de otras Administraciones y entidades", afirma el alcalde de Yebes, Miguel Cócera, que asegura que el primer paso que habría que dar sería la obtención de la titularidad pública para los terrenos en los que se localiza la entrada principal al bunker. “En estos momentos el Ayuntamiento no está en condiciones de gestionar la disponibilidad y protección de esta instalación, que es requisito previo para afrontar una intervención de futuro”, confiesa. 

Si finalmente no se adquirieran los terrenos para hacerlos públicos, Cócera recuerda que "la Ley de Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha obliga a los propietarios a conservarlos, cuidarlos y protegerlos adecuadamente para asegurar su integridad y evitar su pérdida, deterioro o destrucción". No obstante, desde el Consistorio hay una “voluntad indiscutible” de acudir a las subvenciones y ayudas que se convoquen para la conservación, recuperación, restauración y divulgación de este refugio militar. 

Pese a todo, desde el Gobierno municipal se felicitan por la declaración definitiva de BIC para este refugio, que de "sitio histórico" se ha elevado a la categoría de monumento. "Vemos satisfecha una reivindicación que esta Administración local inició hace ya tres años y que abre la puerta a posibles intervenciones relacionadas con la recuperación y puesta en valor de un vestigio militar que, por su configuración y características constructivas, es único en nuestro país”.

Un centro de interpretación

Hace más de dos años, el Ayuntamiento de Yebes constituyó una comisión de expertos para estudiar y abordar las posibilidades de impulso, promoción y divulgación que podrían desarrollarse para situar este legado histórico en el lugar que se merece. Entre ellos, el Colectivo Guadarrama, una asociación de ámbito nacional que fomenta la catalogación, datación y preservación del legado arqueológico/arquitectónico de la Guerra Civil española.

Ambos defienden el diseño de un centro de interpretación, muy didáctico, para que pueda visitarse de manera puntual con visitas guiadas, con el fin de evitar su deterioro. Aunque la conocida como 'Posición Saldón' está bien conservada, el alcalde, Miguel Cócera, reconoce que "estos últimos años ha sido objeto de vandalismo y expolio" porque "las cerraduras y candados que se han colocado en la puerta de acceso han sido inutilizados de forma sistemática" y "ese pillaje ha provocado la desaparición de varios elementos del cuadro de luz que activaba el suministro eléctrico a la instalación, el equipamiento de más valor ya que es contemporáneo a la época de la que data el búnker”, detalla el primer edil. A partir de ahora y con la declaración de BIC ya en vigor para este bien, “este tipo de prácticas pasan a convertirse en un delito contra el patrimonio cultural de esta región”. 

 

Refugio de altos mandos

Excavado a diez metros de profundidad, el búnker subterráneo, conocido con el nombre en clave de 'Posición Saldón', era una instalación auxiliar con capaciadad para acoger a un centenar de personas y preparada para servir de refugio al Estado Mayor del IV Cuerpo del Ejército Popular de la República española, que tenía la sede en el Sanatorio de Alcohete y fue creado por el general Miaja en marzo de 1937 durante la batalla de Guadalajara.

Formada por tres divisiones, cubrió el frente estabilizado en este sector hasta el final de la Guerra Civil, desde la Sierra de Guadarrama hasta los Montes Universales, entre Cuenca y Teruel. Este vestigio de la ingeniería militar se descubrió en 2006 durante los trabajos de inventario que el Colectivo Guadarrama realizó por encargo de la Junta de Comunidades para recuperar y catalogar las fortificaciones de la Guerra Civil en la provincia de Guadalajara. A cargo del Batallón de Zapadores de la Comandancia de Ingenieros, las labores de construcción se prolongaron de enero a marzo de 1938. 

El camino para conseguir que fuera declarado como Bien de Interés Cultural empezó en el otoño de 2014. El Ayuntamiento de Yebes instó a la Junta de Comunidades a que pusiese en marcha el proceso y después de dos años "de silencio administrativo", finalmente el 15 de diciembre de 2016 se abría el expediente. En ese momento, el Ayuntamiento "reclamó el cambio de categoría con el que inicialmente se pretendía dotar a este fortín”, recuerda Cócera. La Consejería de Cultura admitió esa alegación y sustituyó la clasificación de ‘sitio histórico’ por la de ‘monumento’, “que es mucho más ambiciosa y se ajusta mejor a esta consideración”. Desde que la anterior Corporación municipal decidió iniciar este procedimiento y hasta hoy, el Ayuntamiento de Yebes ha estado en contacto permanente y periódico con los técnicos de Patrimonio del Gobierno regional en Guadalajara y los miembros de la Comisión Provincial de Patrimonio, que ha sido la encargada de emitir todos los informes favorables.