Tamajón regresa al Medievo entre magos, artesanos y comediantes

La localidad serrana celebró su Mercado Medieval con un carrusel de animación, mercadería y música de época. • El subdelegado del gobierno Sánchez-Seco dio el pregón de un evento inspirado en el mercado que se celebraba hace ocho siglos.


La XIX Edición del Mercado Medieval de Tamajón trasladó este sábado a la localidad serrana a ambientes, músicas y escenas de inspiración medieval. Con cielo encapotado y una fina lluvia, que no hicieron sino enfatizar el verde del umbral del Ocejón, la fiesta se llevó a cabo con gran entusiasmo agallonero con un gran número de turistas que se acercan todos a presenciar cómo los artesanos llevan a cabo oficios de antaño, explicándoselo a cuantas personas sentían curiosidad por ello, y también a comprar mercaderías hechas a mano en los más de cuarenta puestos montados en la calle de Enmedio.

Engalanada para la ocasión, con pendones y banderas,  su anchura y elegancia destacaban aún más con la ornamentación festiva. Como anunciara en la presentación del Mercado Medieval el alcalde de Tamajón, Eugenio Esteban, en estos días la ocupación de las plazas hoteleras ha llegado al 100%.

Arranque con poesía

A la hora señalada, las once y media de la mañana del sábado, tomaba la palabra Miguel Angel Redrado, responsable de la organización de la empresa Professional History, para  dar la bienvenida al público asistente y las gracias a la villa de Tamajón, “por confiar, un año más, en nosotros”. A continuación, uno de los actores, leía unos versos de bienvenida, de cuyo autor, nada se sabe, que definieron con  sensibilidad, la tierra agallonera. “Tú, Sierra de Guadarrama, que en tu más honda llanura, y en tu más fresca solana, vas derramando hermosura, has llegado a Tamajón. Tú bordas con fantasía y tapices de mil colores y despiertas la alegría con tus aromas de flores, cuando suena el esquilón. Los arroyos cantarines y tus silenciosas noches, son compañeros afines que se aman con derroche, como dos novios que son”...

A continuación, Elvira Gamo, presidenta de la recién creada Hermandad de la Virgen de los Enebrales, recordó a los presentes el propósito de la entidad en la que se unen ya doscientos tamajoneros. “Ha nacido para mantener y potenciar el patrimonio religioso, histórico, artístico y cultural que representa la Ermita de la Virgen de los Enebrales”, dijo. También recordó la reciente restauración del mural, a la entrada de la Ermita, y algunas mejoras en sus instalaciones que se han llevado a cabo últimamente. Además, anunció que el sábado, día 27 de mayo, se va a recuperar la perdida Romería a Enebrales.

En su presentación del Mercado, el alcalde Eugenio Esteban recordó los proyectos que auspicia ahora el Ayuntamiento agallonero, como del de la recientemente constituida Asociación de Pueblos Ribereños de los embalses de Beleña, El Vado y del Azud Pozo de los Ramos, que aprovechó para presentar públicamente. “Los recursos de estos pueblos provienen de los pantanos y aún distan mucho de ser los que nos merecemos, en función de las aportaciones que damos”, afirmó.

Se refirió también Esteban a la declaración del Parque Natural de la Sierra Norte “que se ha quedado en poco más que un papel”, y terminó por recordar la recuperación iniciada por el Ayuntamiento de lugares históricos de la villa, como La Picota y el Lavadero de Anrubio, que se llevarán a cabo siguiendo las directrices del historiador Aurelio García, y la buena marcha de las obras de la Piscina Municipal, “que inauguraremos este año”, financiada con fondos propios y europeos.

"Una seña de identidad"

Dio entonces Esteban la palabra al pregonero de 2017, Juan Pablo Sánchez, subdelegado del Gobierno en Guadalajara. En un ilustrado pregón, Sánchez calificó el mercado como “auténtica seña de identidad” de la villa agallonera, “como os aseguro lo es también para todos los guadalajareños”, por ser el de Tamajón, en este formato, “el más antiguo de cuantos se celebran en la provincia”. El subdelegado del Gobierno se refirió a Tamajón como “enclave natural y patrimonial, con magníficos edificios y bellos contrastes de piedra anaranjada y Arquitectura Negra”.

En el siglo XIII, Tamajón se convirtió, por derecho propio, en la capital de la Sierra Norte, algo que no pasó inadvertido para el rey Alfonso X el Sabio, que en 1259 envió una carta plomada a través de la que concedía el privilegio de poder celebrar todos los martes un mercado semanal. Después de su desaparición en la segunda mitad del siglo pasado, Sánchez alabó el coraje de la Corporación Municipal que en 1999 tuvo “la gran idea y el necesario impulso” de recuperar, casi ocho siglos después su gran seña de identidad, su antiguo mercado.

Tamajón ha sabido renovar ese privilegio que le concedió el rey sabio, y os debéis sentir muy orgullosos de haber recuperado vuestra historia y vuestras tradiciones, porque eso es lo que hace grande a un pueblo. Visitar Tamajón siempre es un placer, pero hacerlo en plena actividad de su Mercado Medieval supone vivir una experiencia histórica de casi ochocientos años de antigüedad en el marco incomparable que representa un casco urbano especialmente engalanado con banderas y pendones por doquier, como pide la ocasión”, señaló.

Terminada la presentación, comenzaba a sonar la música de los Gaiteros Mirasierra, excelentes amigos de la villa de Tamajón. Con los veteranos Valentín Pérez y Antonio Garrido a la cabeza, hacían sonar la dulzaina y el tambor, llevando con ellos la alegría al inicio del Mercado. Nada más terminar la música, los actores entraban en escena, sucedidos por los magos, los vuelos de las rapaces y el asalto al castillo que se erigió en una de las placitas de la calle de Enmedio.

Artesanos de todo tipo

En la misma Plaza del Ayuntamiento, Antonio Alcocer, artesano de Albalate de Zorita, trabajaba la paja de centeno, fabricando ante los ojos de los curiosos un hermoso cesto. Muy cerca en un expositor especialmente acondicionado para ello, el historiador Aurelio García mostraba los documentos más significativos que se conservan en el archivo municipal, dando explicaciones a quien se las pedía. El Tuku, artesano de la madera, volvía a Tamajón, fiel a su cita anual, para esculpir, sobre un pedazo de madera de roble un hermoso dragón, ante la asombrada mirada de los muchos niños que recorrían a esa hora el mercado.

Justo enfrente, el artesano del vidrio gerundense Fran Carnerero mostraba cómo se trabaja tan delicada materia prima, calentándolo primero hasta los mil grados centígrados, para moldearlo luego con su sorprendente técnica de soplado.

Anoche, otros buenos amigos de Tamajón, el grupo de música medieval Grimorium, pasaban la página del primero al segundo día de la feria con el sonido de las zanfonas, del davul y todos sus recuperados instrumentos medievales.

Por arte de magia, la misma que los comediantes han desplegado por las calles de Tamajón con sus entremeses teatrales a lo largo de los dos días, las brumas se deshicieron, las nubes se marcharon, dando paso al domingo de Mercado Medieval, que ha llenado las calles de la villa agallonera.

A su conclusión, Eugenio Esteban daba las gracias a la empresa organizadora, por su “magnífico trabajo, un año más”, a los visitantes que “han venido a conocernos, y que ahora que lo han hecho, seguro que volverán”, al historiador Aurelio García, “que nos ha apoyado divulgado nuestra cultura y nuestra historia entre los visitantes”, y a la Virgen de los Enebrales “que se llevó las nubes el sábado, permitiendo un año más que Tamajón se llenara de público en el que es desde hace casi veinte años, uno de nuestros estandartes para darnos a conocer y luchar, así, contra el despoblamiento del medio rural, un problema que debe unir a las administraciones y recursos, sino queremos que en pocos años acabe por convertirse en despoblación”, valoraba esta tarde el regidor.