"Hay que vivir cada Navidad como si fuera la última"

Las hermanas María y Laura Lara, escritoras y profesoras universitarias de Historia, ofrecieron anoche el tradicional pregón navideño en la iglesia del Carmen con un viaje en el tiempo de Judea a Guadalajara, de Palestina a la Alcarria.


Un pregón esperanzador, donde aconsejaron vivir cada Navidad como si fuera la última, y donde resaltaron algunas figuras claves del Belén como Jesús y los Reyes Magos. Las historiadoras guadalajareñas Laura y María Lara regalaron anoche en la iglesia del Carmen en el tradicional Pregón de Navidad, un viaje en el tiempo que empezó en Judea y terminó en la Alcarria, con muchos guiños históricos, curiosidades, muchos detalles y reflexiones: "Ser pregonero en aquel año cero de nuestra era", como lo fue Jesús, "suponía albergar la esperanza de un mundo mejor y ante el resplandor de la estrella, en espera del Emmanuel, no cabía otra opción que estar contento. De ahí que hoy la Nochebuena siga trayendo a nuestra sociedad tecnológica la sonrisa, la grandeza de corazón y el compromiso social", señalaron.

El evento, que musicaron tras el pregón la prestigiosa arpista Rosa María Calvo y el flautista Vicente Martínez, contó con numerosos representantes públicos de las tres instituciones, además del presidente de la Fundación Siglo Futuro, organizadora del acto, y miembros de su Junta Directiva. Ambas hermanas agradecieron a la Fundación  la labor cultural desarrollada durante 25 años en Guadalajara. "Fue un día feliz cuando el pasado 3 de noviembre Juan Garrido nos comunicó la decisión de ser pregoneras", comentaron. "Desde ese instante, sentimos que la Navidad de 2016 sería diferente". Las historiadoras agradecieron también la presencia de las autoridades que asistieron a la velada, los medios de comunicación, los amigos y los lectores de sus libros. Hubo un emotivo y personal recuerdo a su abuelo Ángel, "que tanto habría disfrutado en este pregón, pues los recuerdos de nuestras Navidades van de la mano de su heroica juventud y su entusiasmo por la vida".

Fue, en general, un discurso histórico donde hubo tiempo al inicio para recordar el significado etimológico de Navidad: "viene del latín, de nativitas, nacimiento" aunque "los angloparlantes utilizan el término Christmas, en alusión a la misa (mass) de Cristo y en ciertas lenguas germánicas, como el alemán, la fiesta es llamada Weihnachten, noche de bendición".

Ambas historiadoras  comenzaron explicando el origen del año bisiesto, como ha sido este 2016. Se remontaron para ello a 1582 cuando el papa Gregorio XIII decidió cambiar el calendario juliano. "Al mirar a Cleopatra, al romano verdaderamente se le detuvo el tiempo y, así, recurrió a uno de sus astrónomos, Sosígenes de Alejandría, para poner a punto las clepsidras -los relojes- entre las arenas del Nilo", dijeron para añadir después: "Santa Teresa de Jesús murió el 4 de octubre de 1582, justo el año pontifical, y la enterraron al siguiente, el 15, así que el cambio de calendario quedó indisociablemente unido al tránsito a la vida eterna de la fundadora castellana, la reformadora de El Carmelo, tan apegada a Pastrana, en el duelo dialéctico que le tocó experimentar con la princesa de Éboli a costa de los conventos y de su diario".

Las iglesias ortodoxas no aceptarían el nuevo almanaque hasta después de la revolución de octubre de 1917. Por eso, explicaron, "siguen celebrando la fiesta el 7 de enero, y prenden las velas de sus templos cuando en el orbe católico nosotros ya hemos recibido a los Reyes Magos". Como curiosidad, añadieron que en Estados Unidos, donde "van a la cabeza en los festejos profanos" tuvieron "un intervalo en el que celebrar la Navidad estaba prohibido porque los puritanos la asociaban con los ingleses", de los que se independizaron en 1776. "En Boston" apostillaron, "entre 1659 a 1681, la Navidad fue ilegal, aunque afortunadamente siempre hubo pajes que colocaron en las casas guirnaldas y muérdago".

Pregonero del año cero

Tras esta curiosidad, las historiadoras alcarreñas, que se fueron turnando en la lectura del pregón, se sumergieron de lleno en el año 776 "de la primera olimpiada" para contar al detalle la llegada a David "a lomos de un asno" de Jesús de Nazaret y María. "Si existe un episodio histórico en el que el pregonero se encuentra en primera fila es en el Nacimiento de Jesús", señalaron. "El Mesías llegó con el ímpetu de todo niño, a comerse el mundo. Y la tierra se iluminó de gozo: fueron pregoneros los ángeles, fueron pregoneros los pastores, fueron pregoneros los reyes magos…. Ser pregonero en aquel año cero de nuestra era suponía albergar la esperanza de un mundo mejor y ante el resplandor de la estrella, no cabía otra opción que estar contento, de ahí que hoy la Nochebuena siga trayendo a nuestra sociedad tecnológica la sonrisa, la grandeza de corazón y el compromiso social". 

También recrearon con profusión la llegada de los pastores -"boquiabiertos se quitaron las caperuzas..."- y los Reyes Magos al portal. Precisamente, sus Majestades de Oriente coparon buena parte del pregón de las historiadores: "el enigma les rodea... el primer misterio es el del número porque en la Biblia no se dice ni si eran tres ni sus nombres... se ha especulado en algún momento si los Reyes Magos habrían llegado desde Tartessos, Andalucía, pero no parece que los Magos fueran ibéricos, sino persas o babilionios", explicaron. Como curiosidad añadieron que los Reyes Magos "vivieron mucho más de cien años" y que "después de la Resurrección se consagraron obispos".

En su pregón, también hicieron referencias a la emperatriz Helena, la madre de Constantino, "la primera arqueóloga" a la que "se debe la basílica de la Natividad que guarda memoria de los ecos celestiales de la primera Nochebuena" y al perverso Herodes. Y se remontaron hasta la Guerra Civil, a la batalla de Guadalajara de 1937, recordando "las tres Navidades entre las trincheras".

Finalizaron su intervención navideña con poesía y consejos: "hay que vivir cada Navidad como si fuera la última porque cada día constituye un auténtico regalo". Y esto "no es un tópico", dijeron. "Estos días estamos llamados a ser generosos, a felicitarnos unos a otros por estar en Navidad y recibir el Año Nuevo y sería urgente que por primera vez ese espíritu se extendiera durante todos los meses siguientes hasta el infinito". 

Como dijo el escritor Albert Camus, al que parafrasearon: “No camines delante de ti, puede que no te siga. No camines detrás de mí, puede que no te guíe. Camina junto a mí y sé mi amigo”.  

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