"Los restos arqueológicos no deben condicionar la vida de la ciudad"

El arquitecto Antonio Miguel Trallero es el ganador del Premio Provincia de Investigación Histórica 2016. • "Siempre estamos a tiempo de recuperar el Casco aunque cada vez esté más maltratado", afirma. 


El arquitecto Antonio Miguel Trallero, doctor en Arquitectura e Historia, acaba de ganar el Premio Provincia 'Layna Serrano' de Investigación Histórica y Etnográfica 2016 de la Diputación de Guadalajara. Su trabajo 'Mudéjar, pervivencia del mudéjar y neomudéjar en la arquitectura de la ciudad de Guadalajara', ha conseguido el galardón, dotado con 7.500 euros. Expresidente del Colegio de Aparejadores de Guadalajara, sostiene que "si Guadalajara se pudiera reconocer en algún estilo arquitectónico, es en el mudéjar, con unas características propias que le hacen no ser equiparables", por ejemplo, se dio en una época política concreta, "en la España cristiana" y se trata de "una manifestación cultural", que influyó en el arte nazarí, según ha explicado esta mañana en la entrevista semanal que la coordinadora de Cultura EnGuada, Elena Clemente, mantiene en el espacio Hoy por Hoy Guadalajara que dirige Alberto Girón. 

Por muchas circunstancias, entre ellas "la pérdida de la función religiosa, con supresión de parroquias y conventos, ese patrimonio mudéjar ha desaparecido" y se sigue maltratando en la actualidad. No se le ha prestado ni se le presta la atención por parte de determinados sectores, pero los documentos permiten hacer un seguimiento". De esa huella mudéjar quedan únicamente dos edificios y modificados: la antigua iglesia de Santa Clara, actualmente Santiago, y la concatedral de Santa María, así como algunos otros elementos importantes: el ábside de San Gil y el ábside de Santo Tomé, la iglesia que actualmente es La Antigua.

"Hay más sorpresas por aparecer"

¿De quién es la culpa de esa pérdida patrimonial?¿sólo de las instituciones? Sobre este debate, Trallero admite que la gente ha tenido su cuota de responsabilidad por no reivindicar el patrimonio, pero "el cambio en las funciones que ha tenido la ciudad tiene mucha importancia; las guerras y también la mala calidad de los materiales... ¿los guadalajareños? Habremos tenido culpa, pero gracias a que un sector de la población está pendiente literalmente, se puede ir recuperando o salvando la memoria de algunos elementos".

Recientemente, han aparecido dos: restos de la iglesia de San Esteban tras demoler la vieja tahona de la plaza del General Prim, este verano; y restos de la iglesia de San Andrés, al derribar el antiguo bar Soria. "No han sido ninguna sorpresa porque han aparecido donde tenían que aparecer", recuerda, y sus restos "no tienen por qué condicionar la vida de la ciudad pero son testimonio y hay que conservar". Se muestra contrario de ir dejando solares con restos porque eso no es ciudad. "Tan importante como los edificios son los entornos, pero de eso a decir: tabla rasa, nada importa, creo que no. Tanto en uno como en otro resto hay más sorpresas por aparecer y en función de lo que aparezca, así se tratará. Quizás, incorporarlo a las propias edificaciones como testimonio".

El Casco Histórico, aún a salvo

La recuperación del Casco y su dinamización ha sido uno de los temas que se han incluido recientemente en la agenda política y social. Trallero considera "bueno" este debate aunque matiza: "creo que el tema se ha metido en la cabeza de muchos y me gustaría que entrase en la de algunos, que todavía no está, y que a lo mejor son los más decisivos. Se sigue todavía hablando de que en Guadalajara, como los materiales son muy malos, todo hay que tirarlo. Para bien o para mal, las características de la ciudad antigua siguen estando, muy transformadas como consecuencia de una evolución y un maltrato, pero no se puede arrasar".

En 2008, precisamente, Trallero escribió el artículo 'Todavía estamos a tiempo de recuperar el Casco Histórico'. Aunque han pasado ocho años, ¿aún se puede salvar? "Siempre estamos a tiempo aunque cada vez está más maltratado. Han cambiado cosas y otras no. A pesar de que ha habido renovación en los equipos de gobierno, por ejemplo,  hay quien sigue pensando que hay que arrasar." A su juicio, la Estrategia del Casco Histórico que ha planteado el equipo de Gobierno resulta un "paso fundamental", pero a su juicio el documento aprobado tiene "contradicciones muy importantes entre lo que se pretendía y las actuaciones que se planteaban. Si algo se plasma en un mal documento puede ser una oportunidad perdida, como ocurrió con el Plan Especial del Casco Histórico" de la pasada legislatura.

Trallero también critica las 'operaciones cosméticas' que a veces se ejecutan y que conllevan "cosas más que discutibles", como "el Eje Cultural, que ni es cultural, ni eje, ni nada. A la calle le hacía falta esa renovación pero no se ha solucionado el problema del tráfico. Y lo que se ha hecho en el entorno de Santa María ha sido desastroso y contrario a lo que dice el Plan General de Ordenación Urbana". Para arreglar el Casco Histórico, reflexiona, no sólo hace falta convencimiento sino además, "devolverle la vida e intentar que recupere la función de centro, que se ha ido perdiendo. Es verdad, que ahora tiene más vida con las terrazas pero me refiero al comercio, que cada vez es menos de centro y más de barrio, o los equipamientos, que generan más vida y con ello, se recupera la trama urbana y la función residencial".

Alcázar Real y Poblado de Villaflores 

Preguntado sobre el Alcázar Real y su futuro turístico y cultural, Trallero reconoce que los resultados de las diferentes campañas que se han hecho de esta 'excavación' -en otro tiempo, Palacio mudéjar- han dado resultados "impresionantes", y que aún queda "mucho por descubrir."

También queda mucho para saber cómo quedará el 'nuevo' poblado de Villaflores, para el que Trallero pidió -y consiguió- la Declaración de Bien de Interés Cultural. Profundo conocedor de este "interesantísimo conjunto", una colonia agraria levantada por el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco en el siglo XIX, lamenta que "estos años de abandono hagan que muchas cosas no sean recuperables" y que "un conjunto que estaba relativamente bien hace unos años ahora esté muy mal", pero confía en que el equipo de arquitectos que ha ganado el concurso del Plan Director, trabaje con mimo en este complejo, "del que no se va a recuperar todo". 

El propio Trallero presentó un proyecto -quedó finalista- que planteaba un Centro de Interpretación de la Arquitectura de Velázquez Bosco y otro Centro de Interpretación Agrícola, que optaba por "recuperar el uso original, dentro de lo posible, pero vinculado al turismo". 

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