Pastrana acogerá el Centro de Interpretación de la Alcarria

La antigua iglesia del convento de San Francisco acogerá este espacio turístico. • El Ministerio de Industria aportará 600.000 euros. • Las obras comenzarán en 2017, tal y como anunció ayer el alcalde, Ignacio Ranera, durante el 50º aniversario de la villa ducal como Conjunto Histórico. 


Pastrana conmemoró este sábado el quincuagésimo aniversario de la declaración de la villa ducal como Conjunto Histórico Artístico en un acto institucional en el que el alcalde, Ignacio Ranera, anunció una inversión de 600.000 euros en la transformación de la antigua iglesia del Convento de San Francisco en un centro de recepción de visitantes y de interpretación de La Alcarria. “Tenemos que promocionar conjuntamente la comarca, ampliando así la oferta y logrando que los turistas pernocten. Queremos  que la gente venga a Pastrana y nos diga qué quiere hacer, buscar sinergias con las denominaciones de origen, como la del aceite, y aprovechar todas nuestras fortalezas, incluyendo la de la marca 'Viaje a La Alcarria', mundialmente conocida”, afirmó el regidor.  

Las obras, que se van a iniciar en 2017 y cuya ejecución se prolongará a lo largo de 2018 y 2019. Los fondos llegan gracias a una Orden del Ministerio de Industria y Energía, que incentiva el desarrollo alternativo de la comarca tras el cierre de la Central Nuclear de Zorita.

El anuncio supuso la conclusión de un acto en el que los cuatro alcaldes que Pastrana ha tenido desde 1966, repasaron los principales proyectos de patrimonio que lideraron durante sus mandatos. Ranera, en su condición de regidor actual, presentó el acto, recordando también a otras figuras como la de Mariano Pérez Cuenca, párroco de la Colegiata de Pastrana a mediados del siglo XIX, cuya labor "amortiguó el impacto negativo que tuvo la Desamortización de Mendizábal en la villa ducal". Recordó también al exalcalde de Pastrana, Francisco Cortijo, que fue quien solicitó la Declaración de Conjunto Histórico y a Julián Toledano, que le sucedió en el cargo y que dispuso las primeras normas al respecto.

1979, Antonio Alegre

El acto comenzó con la lectura del Decreto que declaró a Pastrana Conjunto-Histórico el 19 de diciembre de 1966. A continuación, y con imágenes del Fondo Camarillo, así como también de otros autores, cedidas para la ocasión por el Cefihgu de la Diputación, se mostró cómo era Pastrana en 1946, año en que Cela visitó la villa ducal con motivo de su Viaje a la Alcarria. 

Tomó después la palabra Antonio Alegre, alcalde de Pastrana entre 1979 y 1987, quien recordó que la Declaración “comprometió a los mandatarios y habitantes a seguir algunas normas que pudieron resultar incómodas y restrictivas, pero que, a la larga, han sido positivas para el mantenimiento del patrimonio de Pastrana, tan rico y admirado”.

El primer alcalde de la democracia destacó que “todo este patrimonio llegó a nuestros días muy deteriorado pero completo, lo que facilitó, y facilita, que su recuperación sea posible”. La primera actuación que se concluyó en su primer mandato fue la rehabilitación del Ayuntamiento, “obsoleto y nada práctico” al que calificó de “un acierto, que dignificó a la institución”. Después se centró en el conjunto de la Plaza del Deán, que en 1979 estaba no solo muy deteriorado sino también dividido “y con buena parte en manos privadas”, lo que añadía dificultad a su recuperación urbanística. 

En sucesivas etapas, se eliminaron las tapias del patio de la cárcel comarcal, que allí tenía su sede, recuperando la visibilidad de los edificios y del conjunto de la plaza, y se mejoró el trazado de la carretera. “Logramos que el Ministerio de Agricultura liberase las dependencias que ocupaba y negociamos la compra. Fue así como el conjunto quedó en manos del Ayuntamiento”. Alegre también sorteó un inconveniente adicional, cuando la Comandancia de Guadalajara decidió llevarse el Cuartel de la Guardia Civil de Pastrana en agosto de 1979 con el argumento de que no reunía las mínimas condiciones de habitabilidad. “Recurrimos a las más altas instancias para que volvieran, y para que se rehabilitase el edificio que ocupaban”, contó anoche el regidor. Se elaboró un proyecto de urbanización de la plaza, y terminada la obra en el cuartel,  quedó todo el conjunto inaugurado.   

A aquella época corresponde también la primera edición de la Feria Apícola (1982). Su segunda edición se celebró en la antigua iglesia de San Francisco y en otras dependencias en el entorno de la Plaza del Deán, “y ya tuvo una gran repercusión”. Así fue como se consolidaron los  edificios de la casa del Deán y de la Ermita de Santa Ana. Ambos pertenecían a un patronato, el del Hospital de San Miguel, cuyo patrón era el duque del Infantado, Iñigo de Arteaga y Falguera. “Estaban en ruinas, pero tenían un dueño, así que iniciamos contactos con el duque y le hicimos partícipe del proyecto global que quería acometer el Ayuntamiento. Me recibió en su palacio de Madrid, fue sensible a nuestra idea, y tras una 'amable' conversación, se comprometió a la donación. Un notario redactó la escritura, e incluso se trasladó a Pastrana a firmarla. Le prometí que la utilidad de los edificios estaría relacionada con la sanidad y fue así como se instaló allí el Centro Comarcal de Salud”. 

1987, Jesús Jabonero

En segundo lugar intervino Jesús Jabonero, alcalde de Pastrana entre 1987 y 1991. Su corporación recogió el testigo de la Escuela Taller que arrancó en el último mandato de Antonio Alegre. “Fue un proyecto que entronca con la rehabilitación del convento de San Francisco y de la ermita de Santa Ana y con la recuperación de los antiguos oficios de cantero, herrero, carpintero, albañil... que siempre hubo en Pastrana”. La Escuela funcionó durante año y medio y contrató a más de cuarenta personas, “llevando a cabo una buena labor, teniendo en cuenta su condicionante de contar con personal en aprendizaje”. 

En aquel entorno se siguió celebrando la Feria Apícola. Además, la Corporación que presidía Jabonero aprobó las normas subsidiarias que desarrollaban el nuevo urbanismo de Pastrana y sus cercanías, que también tuvieron su origen en la época de Alegre. Con ellas, el Ayuntamiento inició entonces una política de concienciación ciudadana. “En aquel tiempo no era fácil hacer entender que mejorar el entorno del casco antiguo de Pastrana era bueno para todos. Hoy todos estamos convencidos”. También se refirió Jabonero a su política de mejora de las infraestructuras y redes de servicios y a la necesaria ampliación de las plazas hoteleras: “Durante la Feria Apícola teníamos que enviar a los visitantes a hoteles de Almonacid y de Guadalajara porque no había una cama. Así que le planteamos a la Consejería de Turismo de la Junta el proyecto de construir una hospedería, que al final tuvo categoría de regional. El único sitio posible era el Convento del Carmen, entonces ya prácticamente desocupado. Negociamos las condiciones con los franciscanos y, aunque no hubo problemas, sí que requirió mucho tiempo”, recordó Jabonero. 

1991, Sánchez-Seco

Juan Pablo Sánchez, alcalde de Pastrana entre 1991 y 2012, recordó que en los primeros años, faltaba trasladar a los vecinos la idea del mejor futuro, probablemente el único posible, para Pastrana: “Nuestra economía se basaba en la agricultura, en la construcción y en las Centrales de Zorita y de Trillo, que terminaba entonces su construcción. Había que pensar en el futuro, que pasaba por aprovechar nuestro patrimonio, nuestra cultura, personajes y tradiciones. Pastrana era una villa monumental que había que cuidar y que vender, teníamos que potenciar el turismo. No solo se trataba de rehabilitar edificios, también había que mentalizar a la gente, lo que implicó muchos cambios”, destacó Sánchez.

A su época pertenece la relevancia que desde entonces han tenido las efemérides y los eventos históricos acaecidos en Pastrana al hilo de un primer congreso sobre Santa Teresa, que se había celebrado diez años antes (1982), con motivo del IV Centenario de su muerte. En 1991 se celebró otro, a propósito de la figura de San Juan de la Cruz. “Ambos nos dieron excelentes motivos para continuar poniendo en valor nuestra historia y nuestros personajes que, afortunadamente, son muchos”, añadió. Sánchez. A continuación, reivindicó la figura de la Princesa de Eboli, igualmente con motivo del IV centenario de su muerte (1992): “Sin duda es la Princesa a quien más se conoce fuera de Pastrana. Aquel congreso nos dio a conocer fuera de nuestras fronteras, fue el germen de la condición que hoy tiene nuestra localidad como villa universitaria, y de la implicación del vecindario y su unión en la defensa del patrimonio”. 

Poco a poco, en ese tiempo, habían ido apareciendo también la Banda de Música, la Coral, después la Asociación de Damas y Caballeros, el grupo de teatro Moratín y el Festival Ducal. Juan Pablo Sánchez recordó aquellos momentos y otras obras que poco a poco, transformaron la villa ducal, deteniéndose en dos: la restauración del  Palacio Ducal, “para el que se sigue intentando que se convierta en hospedería universitaria” y la reposición del órgano de la Colegiata: “Nunca pensé que lo lograríamos, así que ver ambos culminados, supuso una enorme emoción para mi”, aseguró. 

Jornada de puertas abiertas

Cerró las intervenciones de los alcaldes, Ignacio Ranera que recordó, en primer lugar, las Jornadas de Puertas que se van a vivir en estos días del puente de la Constitución. En su caso, se refirió al Museo de los Tapices de la Colegiata, recordando, una vez más, el papel que en su consecución definitiva jugó el obispo de la diócesis, Atilano Rodríguez. “En 2012 estaba en duda la inversión. No había un sitio apropiado. Y la apuesta personal de don Atilano, de la Diputación y los Fondos Europeos, obraron el milagro de que hoy, el Museo de Tapices sea el orgullo de los pastraneros y que simbolice, como ningún otro en este tiempo, la recuperación de nuestras obras de arte”, dijo Ranera terminando su intervención citando el Museo del V Centenario de Santa Teresa, "una apuesta personal en la que destacó el buen talante negociador y el apoyo de los franciscanos, que cedieron su uso, y destacando la labor de concienciación de los pastraneros y su implicación con la defensa del patrimonio".

La conmemoración terminó con la lectura de varias poesías del poeta local Francisco Ranera García-Conde, por parte de los pastraneros Javier Gumiel y de Juan Carlos Martínez.

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