El doctor seguntino Javier Sanz, académico de Medicina

Ingresó oficialmente este martes en la Real Academia Nacional de Medicina con el discurso 'Elogio de la vieja cirugía'. • Se trata del primer seguntino que consigue ingresar en una Real Academia Nacional. • Lo hará con el sillón 24, correspondiente a 'Historia de la Medicina'.


Con un discurso de elogio a la vieja cirugía, el doctor Javier Sanz Serrulla ingresaba oficialmente este martes en la Real Academia Nacional de Medicina, consiguiendo ser el primer seguntino que consigue su entrada en una institución de este tipo.

En la breve introducción de su publicación, a disposición de los asistentes al final de la ceremonia, Sanz Serrulla resumió sus sentimientos, con la misma prosa certera con la que condujo su entrada en la Real Academia: “Si hoy fuera yo el coronel Aureliano Buendía, y estuviera al frente del pelotón de fusilamiento, no recordaría la remota tarde en que mi padre me llevara a conocer el hielo, sino el momento en el que me encontré de súbito ante los viejos anaqueles del Archivo Catedralicio de Sigüenza, introducido por el entonces canónico Asenjo Pelegrina. Intuí que allí se guardaban las notas con las que podrían componerse la sinfonía de la historia, al menos de la vieja medicina seguntina. Como también recordaría el privilegio del acceso al conocimiento, en buena medida franqueado por aquella mujer, Sor María Ezquerra, que, mi Catón sobre sus rodillas, me reveló el significado de esos misteriosos signos como hormigas que formaban un pentasílabo mágico: vocabulario”.

En el inicio de su discurso, Sanz, que ocupará el sillón 24 correspondiente a 'Historia de la Medicina', agradeció sinceramente a la corporación académica su elección, el pasado 5 de abril. El doctor seguntino hizo en su disertación referencia a sus antecedentes seguntinos y a la recia tierra castellana que forjaron su carácter. Y terminó relacionando la vieja cirugía con su cometido como académico. 

Terminada la lectura, el doctor Sanz se acercó a la mesa presidencial donde le fue impuesta la Medalla Académica por el presidente de la Real Academia Nacional de la Medicina, Joaquín Poch, quien lo hizo en nombre del rey de España, Felipe VI. El nuevo académico juró cumplir con honor los Estatutos de la institución. Seguidamente firmó en el libro de toma de posesión.

El sillón que ocupa Sanz desde ayer fue ocupado con anterioridad por los profesores Luis Sánchez Granjel y Pedro Laín Entralgo. Dio contestación a su discurso el académico Diego Gracia Guillén. Después de la ceremonia, en un salón de actos abarrotado para la ocasión, se produjo un hecho poco habitual. Decenas de seguntinos y guadalajareños, que se habían acercado a la sede de la Real Academia, rodearon a Sanz en la mesa presidencial para mostrarle su cariño, dejando claro que, antes de escalar a las más altas cotas de la Medicina, ha sido profeta en su tierra. 

Como regalo a la Real Academia, Sanz Serrulla donó un cuadro pintado 'ex profeso' por el pintor seguntino Emilio Fernández-Galiano, un retrato del Nobel de Medicina Severo Ochoa. Al acto acudieron, en representación del Ayuntamiento de Sigüenza, el concejal José Angel Andrés, amigo personal del académico, el pintor Fernández-Galiano, el cronista oficial de la provincia, Antonio Herrera Casado y la cronista oficial de Sigüenza, Pilar Martínez Taboada, entre otras personalidades, además de familia y amigos.