La maestra Lucía Cuevas, homenajeada en Palancares por sus 100 años

Todos los vecinos de Palancares y un numeroso grupo de Tamajón, celebraron el pasado sábado en Palancares un acto de homenaje en honor de Lucía Cuevas Serrano, maestra de profesión, que cumplió 100 años el pasado 6 de julio. 


La maestra de niñas de Tamajón, Lucía Cuevas, ha cumplido cien años. Su pueblo natal, Palancares, donde cada año pasa el verano, huyendo de los calores de Madrid, y un numeroso grupo de vecinos agalloneros acudieron el pasado sábado al homenaje que se le rindió a pocos pasos de la casa familiar en la que vino al mundo un 6 de julio de 1916. Pese al siglo de vida, Lucía goza de buena salud y “mantiene su buen humor y optimismo de siempre”, asegura su familia.

El homenaje lo abrió Darío Santos García, que fue su compañero de trabajo durante 5 años como maestro de niños en Tamajón. Lo hizo con unas palabras emotivas y llenas de recuerdos, ternura y agradecimiento, pues la villa agallonera fue su primer destino profesional. Desde entonces, Darío está ligado a Tamajón porque allí encontró a su mujer.

En nombre de la familia intervino su sobrina, María Jesús Gordo, que repasó la vida laboral y familiar de Lucía. El diputado provincial de Servicios Sociales, Juan Pedro Sánchez Yebra, felicitó a la maestra y a su familia y le entregó un recuerdo entrañable, un acta de nacimiento encuadrada en un pergamino. Cerró el acto, el alcalde de Tamajón, Eugenio Esteban de la Morena, haciendo un recorrido histórico por la vida de Lucía. El regidor resaltó el cambio experimentado por los pueblos y sus gentes en un siglo en el que la centenaria ha vivido repúblicas, monarquías, y dictaduras hasta la llegada de la Constitución, en 1978.

Hija de una familia larga, de cuatro hermanos, dos fallecidos antes de tiempo, Lucía fue maestra de Tamajón durante 15 años, como titular de la escuela de niñas, que entonces tenía cerca de 50 alumnas.

Su trayectoria profesional empezó en el año 1942 en el barrio de La Ventilla de Madrid, en el Colegio San Francisco Javier, dependiente de la Junta de Protección de Menores del entonces Ministerio de Justicia. Antes de ejercer en Tamajón, lo hizo también en Robledo de Corpes, Cañamares, Anchuela del Pedregal y Maranchón.

Permaneció en Tamajón entre 1960 y 1975, y fue premiada por el Ministerio de Educación con 10.000 pesetas por su dedicación ejemplar, ya que en alguna ocasión tuvo que hacerse cargo también de la escuela de niños, sumando entonces más de un centenar de alumnos, entre chicos y chicas, por la falta de maestro para ellos. Tomó posesión como maestra de Tamajón al comenzar el curso de 1960, con 44 años, siendo alcalde Vicente Gamo, y cesó en 1975 con 59 años, siendo alcalde Manuel Esteban de la Morena, que estuvo presente en el homenaje. Después se trasladó a Madrid para seguir ejerciendo la docencia, hasta su jubilación.

Los maestros eran una pieza fundamental en la cotidianidad de los pueblos, y no sólo en su labor más importante, la enseñanza, puesto que ejercían de asesores y consejeros de los vecinos. Sin duda todos vivimos mejor gracias a personas como tú, que entregasteis vuestros mejores años al servicio de los demás, en éste caso tus alumnos y alumnas de Tamajón que acudían a la escuela, también en el invierno, cuando había una humosa estufa de leña, en el mejor de los casos, y en otras ocasiones, una lata con ascuas para que, por lo menos, los pies se mantuvieran calientes un ratito por la mañana”, recordó el actual alcalde agallonero.

En nombre de todos los vecinos y de las que fueron sus alumnas, el primer edil hizo entrega a Lucía de una placa. Tres de ellas, María Mercedes, María Teresa y Pilar, asistieron al acto y compartieron con cariño sus recuerdos de aquella etapa de su vida con los asistentes.