Sigüenza cumplió con la historia

El Ayuntamiento de Sigüenza celebra el éxito de participación y público de las XVII Jornadas Medievales, que han incluido casi cuarenta actividades con la historia del destierro de doña Blanca de Borbón como excusa. • Fuentes municipales aseguran que la ocupación hotelera fue del 100% el sábado. 


Casi 40 actividades de todo tipo, poniendo en valor el pasado histórico de Sigüenza como activo económico, han ido dibujando unas jornadas medievales que han cumplido diecisiete años el pasado fin de semana. La ocupación hotelera llegó al pleno en la noche del sábado y casi 140 puestos de artesanos se congregaron este año desde la calle Cardenal Mendoza hasta la Plaza del Castillo, escenario principal de esta iniciativa que mezcla turismo e historia. Todo el recorrido, la ciudad entera, se engalanó con cientos de escudos y pendones medievales. 

Después de la presentación de los personajes históricos que protagonizaron los hechos recreados en la Plaza Mayor, fue el grupo folk Aljibe el que inauguró musicalmente las jornadas con un concurrido concierto a la luz de las estrellas, con la Catedral, la Fortis Seguntina, a la espalda y el Ayuntamiento al frente.

La ciudad se despertaba el sábado con calor y mucho ambiente desde primera hora de la mañana. Cerca del mediodía eran cientos los curiosos los que se agolpaban a ambos lados del recorrido del desfile de personajes. Entretanto, hacían sus compras. Con puntualidad salían desde la Plaza de Don Hilario Yabén, Don Pedro I, El Cruel o El Justiciero, según franceses o castellanos, el caballero Bertrand Du Guesclin y Don Enrique de Trastámara, la amante del Rey, María de Padilla, y, por supuesto, la reina, Doña Blanca de Borbón.

Precedidos por los Dulzaineros de Alcalá, que hacían sonar su repertorio más cortesano, los sones aragoneses ancestrales del grupo 'Ixera', por los tambores de 'Barromba', y por los malabaristas y danzantes de 'Barzania', los reyes castellanos y su séquito desfilaron con gran despliegue de pompa y boato por las calles hasta la Plaza del Castillo. Este año la Asociación Medieval que organiza las Jornadas instaló allí una zona de recreo y ocio especialmente pensada para los niños, con exhibición de rapaces y talleres medioambientales, columpios, y zona de restauración.

Ya en el patio de armas del Castillo, desde la balconada de una de las murallas, precisamente sobre el Salón de Doña Blanca, le fueron entregadas las llaves de la ciudad al Rey, Don Pedro I. A continuación, los grupos que lo habían acompañado, culminaron el desfile con su actuación final en la Plaza del Castillo. Allí estaban también los Caballeros Catinos, que mantienen desde hace años una buena relación con la Asociación Medieval. Sus hábiles espadachines pusieron las armas a disposición del mejor postor, mostrando también su habilidad en el combate ante el público.

"Las jornadas son muestra del cariño de Sigüenza hacia la reina"

Después del desfile, José Manuel Latre, alcalde de Sigüenza y presidente de la Diputación Provincial, felicitaba a la Asociación Medieval por el esfuerzo que hacen cada año para culminar el éxito de las jornadas, y deseaba a los visitantes que ya habían llegado “una feliz jornada de asueto y ocio en nuestra ciudad, que gracias, entre otras muchas cosas, a la organización de eventos como éste, es un referente turístico”.

Cuando cayó el sol, de nuevo la música medieval recorrió las vetustas calles de la ciudad, de un extremo al otro, mientras todas las plazas, la de la Cárcel, la del Doncel, la del Castillo y la Mayor, retomaban sus actividades de ocio, restauración, juegos medievales participativos y teatro. A partir de las nueve y media de la noche, de nuevo los partidarios de Doña Blanca intentaron asaltar el Castillo para liberar a la reina del cautiverio en el que fue recluida por el Rey Pedro I. “En realidad, este no es un hecho histórico, pero desde luego sí pone de manifiesto el cariño que la ciudad siente por esta joven francesa, desdichada, que pasó gran parte de su vida prisionera de una gran injusticia”, recordaba Sonsoles Arcones, concejala de Cultura del Ayuntamiento de Sigüenza y miembro de la Asociación que organiza las Jornadas. El asalto es posible gracias a la colaboración del grupo de espeleólogos de Sigüenza y también del Parador. 

La noche del sábado volvía a ser mágica. Las brujas buenas, partiendo desde la fuente de los Cuatro Caños, llenaron de hechizos y conjuros las calles, “todos hechos para desear lo mejor a seguntinos y visitantes”, explicó Eva Plaza, concejala seguntina que es una de las participantes en la 'Noche de las Animas', abundando en la magia de las Jornadas Medievales.

El domingo, la ciudad revivía el destierro de su reina, Doña Blanca, y la lucha fratricida entre Don Enrique de Trastámara, hermano bastardo de Pedro I, y del propio rey que, aunque realmente no ocurrió en la ciudad, sino en los campos de Montiel, se represente en el patio de armas del castillo para terminar de contar a los espectadores toda la trama de los hechos históricos. 

Al término de la representación María Pérez (Blanca de Borbón), Jaime Gómez Olalla (Enrique de Trastámara), Jesús Canfrán (Pedro I El Cruel) y Francisco González y Primitivo Alguacil, desde la organización, daban las gracias al numeroso público asistente por su presencia. También Oscar Hernando, concejal de Turismo de la ciudad del Doncel, quiso agradecerles a ellos “el esfuerzo altruista que llevan a cabo todos los años para mantener y mejorar unas jornadas que, sin lugar a dudas, son uno de los momentos del año que más visitantes atraen a Sigüenza”.

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