Ronda en Pastrana con las Cruces de Mayo

La localidad canta los mayos la noche del próximo 30 de abril para iniciar después una ronda por las ocho cruces que tejen los diferentes barrios de la villa ducal. • La fiesta de las Cruces de Mayo en Pastrana es Fiesta de Interés Turístico Provincial. 


En la noche del 30 de abril al 1 de mayo, la rondalla de Pastrana cantará los mayos a la Virgen y a las mozas en la plaza del Ayuntamiento como es tradición en la villa ducal, que presume de que esta fiesta tenga la declaración de Interés Turístico Provincial. Después, iniciará una ronda por las ocho cruces que los barrios tejen, con cruces y reliquias religiosas como motivos principales, en fachadas emblemáticas de calles o plazas. El primero de mayo, los vecinos de cada parroquia comparten la alegría del mes de las flores en torno a su cruz, comiendo y cenando en plena calle, y cepillan el traje a los forasteros para sacar el aguinaldo con el que, según la tradición, se contribuye a pagar la fiesta. 

Los Dulzaineros de Guadalajara, a partir de las once y media de la noche caldearán el ambiente por los barrios y sobre el escenario de la plaza del Ayuntamiento, sonarán las canciones de la rondalla de Pastrana. Además de la propia celebración de los Mayos, la efeméride llega cargada de significado, puesto que el 30 de abril, es el día de  San Pío V, el papa que le concedió a al I Duque de Pastrana, Ruy Gómez de Silva, la conversión de la iglesia parroquial en colegiata.

Los 'Mayos a la Virgen' cuentan con letra y música de origen desconocido y han llegado a nuestros días por tradición oral. Actualmente se interpretan con sólo unas leves correcciones de lenguaje, bastardeado con el correr el tiempo, y con el añadido de la estrofa número 22, de los 'Mayos a las Mozas'. El autor de estos últimos es el que fuera cronista de Pastrana y gran estudioso de temas pastraneros, Francisco de Cortijo (1910-1992).

Cuando termina la interpretación de unos y otros Mayos, la rondalla cambia de las seguidillas a las jotas, así como también lo hace el tono de las coplas por la chispa yde los versos inventados por el pueblo de Pastrana, que cantan jóvenes y mayores. Para terminar los Mayos, el Ayuntamiento invita a bollos, rosquillas y limonada en la Plaza. 

En la villa ducal, el canto de los mayos está unido a la celebración del Día de la Cruz, que en realidad corresponde al 3 de mayo. La tradición cuenta que Santa Elena, madre del emperador romano Constantino, viajó a Tierra Santa para buscar la Cruz de Cristo, propósito que logró, después de excavar la tierra del Monte Calvario en una de las colinas cercanas a la ciudad de Jerusalén. Allí se descubrieron tres cruces, las de los ladrones Gestas y Dimas que acompañaron en su martirio a Jesús, y también la de Jesús. Fue la de Cristo la que obró el milagro de curar a un enfermo. Desde entonces, fueron muchos los peregrinos que, llegados a ciudad santa, se llevaron como reliquia un trocito de aquella cruz. En la Colegiata de Pastrana se conservan varios pequeños fragmentos que, desde tiempo inmemorial, son objeto de la celebración en la villa de esta Fiesta de las Cruces de Mayo.

Cuando termina la rondalla, sobre la una de la madrugada, se inicia el recorrido por las ocho cruces de mayo que elaboran los diferentes barrios del pueblo con cruces y reliquias religiosas como motivos principales, adornados con rosas y hojas de la primavera floreciente. 

La ronda la preceden los Dulzaineros de Guadalajara y autoridades. La visita empieza por la de la Plaza del Heruelo, sigue por la del barrio de Las Monjas, Placituela del Altozano, Calle de Los Rojos, Plaza del Pilarejo o la Plaza de la Iglesia, calles del Viento, Albaicín y Fuenperemnal.  

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