Cerca de 4.000 personas arropan la III Feria Medieval de Pareja

El arcoiris lució en una edición, que peligró por la lluvia pero finalmente no tuvo que suspenderse y pudo celebrar todas sus actividades. Se repartieron migas con uvas y caldo con chorizo y más de sesenta puestos ofrecieron productos artesanos y gastonómicos a los visitantes.


Aunque la lluvia apareció en momentos puntuales, la III Feria Medieval de Pareja pudo celebrarse. La organización estima que, en los dos días, en torno a 4.000 personas pasaron por la plaza Mayor y disfrutaron de los sesenta puestos, artesanos y gastronómicos, que se emplazaron en el corazón de Pareja, alrededor de la nueva olma.

La feria comenzaba, como cada año, con el desayuno tradicional al que los mayores de Pareja invitan: “Su implicación con la organización de la feria merece nuestro máximo agradecimiento”, señalaba la concejala de Festejos, María Tierraseca. Además del desayuno, hubo migas con uvas y caldo con chorizo. Según datos de la organización, se repartieron más de mil raciones de cada plato. 

Prácticamente todos los parejanos y oriundos se han vestido de medievales para ambientar la feria, y no había una calle en la villa que no estuviera decorada con gusto por los vecinos. El alcalde de Pareja, Javier Del Río, era el encargado de recibir a los músicos y a las autoridades que se acercaron a la inauguración de la feria el sábado, vestido de época: “Basándonos en la experiencia de las dos ediciones anteriores, hemos potenciado lo que hacíamos bien, y cambiado aquellas cosas que no habían salido como queríamos, de manera que tanto el programa de actos como la presentación de la feria este año son magníficos, e incluso mejores que en el pasado”, valoraba Del Río.

Al filo del mediodía, saltimbanquis, músicos, damas y caballeros aparecían en escena para ponerle la banda sonora a los primeros instantes del evento. A la plaza llegaba los olores a madera recién barnizada, a los quesos artesanos de Hita o el calor que llegaba de una fragua, mientras los puestos, se iban llenando de gente. Uno de los puestos que se estrenaba fue el de Cervezas Aurora, de Durón: “Fabricamos una cerveza artesana, de doble fermenación, natural, con productos de la zona y lúpulos de león”, explicaba José Luis San Andrés, uno de sus responsables. El proyecto lleva en marcha tres años, “y nos está yendo muy bien”, aseguraba. 

Tres artesanas de la Escuela de Folklore de Guadalajara también mostraron al público los oficios típicos de la provincia que habitualmente enseñan en sus clases. Una de ellas, la profesora de cestería, Berta Bugallo. Ante la atenta mirada de los niños, fabricó una cesta de mimbre para las setas. A su lado estaban Margarita García, profesora de Indumentaria y Labores Tradicionales y María Luz Vaíllo, que imparte la materia de Restauración y de Labores Tradicionales.

El azudense David Cabrera, artesano de la madera, mostraba sus cajas decoradas, dibujos craquelados y bisutería. Montse Palomino, artesana de Pareja, vendía, por tercer año consecutivo sus alpargatas, botas y bambas pintadas a mano. Por su parte, Justo Gómez, el cerrajero de Pareja, mostraba la forma tradicional con el hierro. Sobre su mesa de exposición, escudos y espadas de todos los tamaños. “Trato de recordar la labor de los herreros, y esta parte del oficio, más artesanal, que me llena, aunque sea la otra la que me da de comer”, valoraba.

 

Fotos: Ayto. Sigüenza.

Entre los pasillos de la plaza estaba Alvaro Alonso, disfrazado de juglar, a quien sus amigos le habían preparado su despedida de soltero en la feria. Además, las asociaciones de Pareja también montaron sus puestos con los que recaudar fondos para financiar sus actividades a lo largo del año. A su lado estaban los quesos artesanos que Luis Coracho hace en Hita con los que recorre la provincia. Queso semicurado y curado, aceite y unas cremas para untar como aperitivo natural y con romero, entre otros productos. 

La ambientación musical ha dado la nota en la feria. Los sones medievales inauguraron el evento. Continuaron después los dulzaineros, la Vianatukada y las actuaciones de los grupos tradicionales, en el que las integrantes del la Agrupación Musical de Pareja interpretaron algunas de las canciones primaverales de siempre. Complementaron las actuaciones los grupos tradicionales Dulzanares, Corpa y Dairca.

Igualmente los dos días, hubo caballeros y sus luchas medievales, demostraciones que siempre buscaron la participación del público, talleres de tiro con arco, exhibiciones de rapaces o caninas, pasacalles con magos y malabares transportaron la villa hasta tiempos pretéritos “generando además dinamismo económico en todos los negocios de Pareja y aportando la mejor imagen turística de nuestra localidad", señalaba la edil Tierraseca. "Nuestro patrimonio se ha puesto al servicio de los parejanos, que lo han mejorado aportando lo mejor de sí mismos con su decoración, vestimenta y parcipación. Estamos muy satisfechos con la implicación de los vecinos. La feria nace del pueblo, y con sólo tres ediciones se ha convertido en el escaparate de Pareja", añadía el alcalde.