La Junta declara BIC al Laboratorio de los Ingleses

La consejería declara Bien de Interés Cultural a este edificio industrial de finales del siglo XVIII, perteneciente a la Real Fábrica de Paños y el único conservado en la ciudad. • El Ayuntamiento de Guadalajara quiso derribarlo hace dos años por las obras de desdoblamiento de la carretera Fontanar-Humanes, aunque el plan se frenó al abrir la Junta un expediente de protección.


Casi cuatro meses después de iniciar el expediente, el Gobierno regional ha declarado Bien de Interés Cultural al Laboratorio de los Ingleses, un edificio de finales del siglo XVIII situado en la carretera de Fontanar. El edificio es, junto a los Batanes, de los pocos inmuebles de nueva planta que empleó la Real Fábrica de Paños -muchas de sus otras instalaciones reaprovecharon inmuebles antiguos- y se concibió inicialmente para acoger a cierto número de trabajadores especializados que, a través de un agente irlandés, se contrataban en Inglaterra para la creación de nuevos paños. Sin embargo, el edificio se quedó pequeño para las necesidades de producción, y se transformó en Oficina de Tintes llegando, años después, a ser taller de carpintería.   

Tal y como señalan en la Orden, publicada este miércoles en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha, la declaración tiene la categoría de Construcción de Interés Patrimonial y que el entorno de protección se ha delimitado "teniendo en cuenta el trazado del antiguo muro perimetral que englobaba al conjunto de instalaciones de la Fábrica de Paños en la finca de los Batanes". En el documento señalan que "el Laboratorio de los Ingleses, pese a ser la única construcción de entidad conservada, tiene una relación estrecha con esta finca que albergó en su día los Reales Batanes proyectados en 1727 y las conducciones de agua a él asociadas (caz, balsa de recepción y canal de desagüe)" y que "presumiblemente, los restos de todas estas construcciones se conserven soterrados". El entorno de protección persigue la protección de estos restos, del recinto histórico del Laboratorio y del Batán.  

A punto de ser demolido por la obra de una carretera  

El Ayuntamiento de Guadalajara ordenó el derribo de este Laboratorio -mediante Decreto de Alcaldía- en noviembre de 2014 con motivo de las obras de desdoblamiento de la carretera de Fontanar-Humanes. El Grupo Municipal de IU recurrió al decreto y lo denunció publicamente. Por su parte, la Junta de Comunidades ese mismo mes inició un expediente de protección, que salvó del derribo al edificio, en estado de ruina. Los técnicos de los Servicios Periféricos de la delegación de Educación y Cultura, lo decidieron así tras una labor de investigación histórica y administrativa sobre este enclave industrial y emitieron un requerimiento de paralización de la demolición aprobada con el decreto de Alcaldía. 

Previamente, IU en mayo de 2011, había presentado una solicitud a la Junta de Comunidades para declarar este edificio y los contiguos a él Bienes de Interés Cultural, iniciando así el expediente, aunque la Junta no había comunicado ninguna decisión al respecto. En este sentido, la coordinadora local de Izquierda Unida, Elena Loaísa, actualmente concejal de Ahora Guadalajara en el Ayuntamiento, ha mostrado su "satisfacción" por la declaración y confía que "suponga además de su protección, la rehabilitación y puesta en valor de este edificio singular”. Loaísa ha recordado además que "las denuncias de IU han servido para frenar derribos como el palacio del antiguo Bar Pi, o la declaración de BIC del Poblado de Villaflores".

Otra de las voces que siempre se ha pronunciado sobre el tema ha sido el técnico de Patrimonio Pedro José Pradillo, que pidió públicamente que la Junta incoara un expediente para catalogarlo como BIC y que esa declaración se extendiera a los restos visibles y al espacio que ocupó el edificio de los Batanes y hasta propuso un plan de futuro: la creación de un Parque Arqueológico Industrial. 

En 2010, escribió incluso una comunicación en el Encuentro de Historiadores 'Valle del Henares' de aquel año. Ya lo avisaba desde el título: el caso del Laboratorio de los Ingleses es un caso de patrimonio industrial en peligro. Esta Oficina de Tintes de los Reales Batanes de Guadalajara es "un ejemplo de la arquitectura más culta y de mejor calidad planteada y construida en la España de la Ilustración", defendía. 

La casa de los tintes

Tal y como recuerdan en la Orden publicada por el DOCLM, el Laboratorio de los Ingleses está íntimamente ligado a la historia de la Real Fábrica de Paños de Guadalajara, que fue la más importante industria de la provincia durante el siglo XVIII. El edificio se construyó en 1786 como taller de manipulación y experimentación con nuevos tejidos y tintes. Es uno de los pocos inmuebles de la arquitectura de la Ilustración que se mantienen en pie en Guadalajara y recibe su nombre por la nacionalidad de los maestros operarios que en él trabajaron. Fue levantado bajo la dirección de Miguel Vallejo y por el arquitecto Diego García. Tras una época de esplendor, las reales fábricas se cierran en 1822 y los edificios se ponen a la venta. Fue así como los batanes pasaron a manos privadas, teniendo diferentes usos, principalmente castrenses. Con el tiempo solo permanecería en pie el edificio de los tintes. 

La Fábrica de Paños buscaba implantar en el país la fabricación de paños finos, reducir la importación de telas extranjeras e incluso exportar a la América española. Supuso un gran avance en la recuperación económica de la ciudad, lastrada por la marcha de los Duques del Infantado a Madrid.

Formaba un potente complejo industrial, patrocinado por el estado, que contaba con dependencias en Brihuega y San Fernando de Henares, así como varios inmuebles en Guadalajara ciudad. Se edificó en 1786-87 siendo un edificio muy sencillo, con los justos ornamentos y orientado completamente a su uso como fábrica.  

En la primera mitad del siglo XIX se intervino para adaptar el edificio como taller de carpintería convirtiéndolo en un espacio casi diáfano. Dentro del entorno "se encuentran los restos del batán construido en la primera mitad del XVIII, aunque actualmente no es visible", detalla la Orden de la Consejería. El inmueble es de planta rectangular, se sitúa paralelo a la carretera de Fontanar y tiene tres alturas: planta baja, primera y bajo cubierta.  

Calderas y oficinas y cuartos para maestros tintoreros

Gracias a un plano de alzado que se conserva, fechado en Guadalajara el 24 de marzo de 1788 y firmado por el arquitecto Diego García, con título 'Plano del Edificio que se ha construido dentro de la Cerca de los Batanes de las Reales Fábricas de Guadalajara con destino a que le ocupen los Yngleses en sus maniobras' se sabe cómo estaba distribuido por dentro.

La planta baja "estaba muy compartimentada en varias habitaciones comunicadas entre sí sin pasillos. En una de ellas, había tres oficinas para tintes con sus correspondientes calderas. Junto a la oficina del fondo había un cuarto cuadrado para los maestros tintoreros, le seguía una escalera que sólo comunicaba con el cuarto principal de la planta superior, dos almacenes de géneros y útiles para los tintes y cuatro oficinas para custodiar las lanas que llegaban desde los lavaderos", señala la Orden de Cultura.

En el lateral izquierdo se abría una entrada que conectaba con la escalera de subida al cuarto principal y al desván. Todas estas habitaciones desaparecieron durante la reforma al adaptar el lugar para serrería. La primera planta tenía menos estancias y más amplias, dedicadas en su conjunto a 5.596 tendederos de lanas blancas y tinturadas y a paños preparados para tintadas. Por último, en el desván se sitúaban dos espacios destinados a tendederos de paños después de deslavazados. 

Junto a la Fábrica de Paños la Consejería de Cultura también ha iniciado idéntico expediente para el Hospital García Escalona, en Almonacid de Toledo (Toledo) y otro más para delimitar el entorno de protección de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en Villanueva de la Jara (Cuenca), declarada Bien de Interés Cultural.


Información actualizada a partir de la noticia publicada el 11-03-2016.