Las Brujas de la Alcarria se quedan en Monsalud

El monasterio, con gestión privada desde hace casi dos años, abre al público a partir del 27 de mayo esta exposición permanente que une historia, tecnología y turismo de experiencias con la brujería como reclamo. • Los casos de Pareja, Córcoles, Sacedón o Pastrana formarán parte de la muestra, que se completa con una oferta lúdica que va desde volar en escoba hasta arder en la hoguera. • Este museo se suma a otras iniciativas en España como la navarra Zugarramurdi o Trasmoz, en Zaragoza.


Historia y tecnología se unen en el secular monasterio de Monsalud, el primer y más antiguo cenobio de la provincia, que acogerá la primera exposición permanente sobre brujas y brujería de Guadalajara. La exposición se presenta oficialmente el próximo viernes 27 de mayo. Sus creadores, los gestores del monasterio y el yacimiento de Ercávica, lanzaron, para ello, una campaña de crowdfunding con la que han recaudado 3.600 euros que emplearán en este proyecto museístico, que funde historia, tecnología 3D y turismo sensorial.

En la exposición se explicará lo que es la brujería, qué se entiende por brujas y hechiceras y los casos que hubo en Cuenca y Guadalajara, contados pueblo a pueblo. "En Guadalajara hubo cientos de casos en Pareja, Pastrana, Sacedón, Alcocer, Córcoles...", defiende el arqueólogo y gestor del monasterio, Javier Fernández, que admite que lo que hizo saltar la chispa fue precisamente el gran número de historias sobre hechiceras en enclaves que rodeaban el monasterio además del libro del dramaturgo Domingo Miras 'Las brujas de Barahona', "que habla del propio cenobio como uno de los lugares donde se juzgaba a las brujas". La idea era "atraer nuevos visitantes" con una "oferta cultural que fuera rigurosa históricamente pero atractiva para el público". El cuerpo documental de la exposición se ha construido con la información encontrada en el Archivo de la Inquisición de Cuenca, "que había registrado muchos casos y procesos de brujas" así como en el Archivo Histórico Nacional.

Ser bruja en directo

La parte más divertida de este proyecto será la sensorial. Actualmente se están haciendo "pruebas con drones que realizan vuelos de 360 grados" y que ayudarán a los visitantes a sentir que vuelan -aunque sólo sea virtualmente- como una bruja sobre una escoba. Será gracias a un simulador y unas gafas de realidad aumentada (card board).

Es sólo una de las tres aventuras diseñadas. Con estas gafas especiales también se podrá sentir en primera persona qué experimentaban las brujas en tiempos pasados cuando eran objeto de escarnio: "el visitante se colocará en un cepo para sentir la vergüenza pública, le tirarán cosas podridas, le escupirán, le insultarán..." Todo en 3D.

Y aún hay más: la quema de la hoguera. Sobre un madero y con ayuda de las gafas de realidad aumentada "podrán ver cómo se queman vivos" y con una diadema especial llamada 'made' colocada en la sien del 'jugador' se podrá controlar el fuego. "Si se concentran bien, llamarán a la lluvia y podrán apagar las llamas". Es decir, creerán "ser bruja en directo", cuenta Javier.

Además, han desarrollado 'Brujas como nosotras', un juego de rol en vivo junto a Despertalia, con quienes colaboran habitualmente tras la creación de Abyssus, un juego que escribieron especialmente para el monasterio, en el que el visitante debe descifrar un secreto que lleva milenios soterrado y espera ser liberado.

De la iglesia al aula arqueológica

En principio, "las experiencias -el cepo, el madero y el simulador- serán en el aula arqueológica", detalla Javier. "El resto de panelería se ubicará en otro aula, posiblemente en la iglesia o el claustro". Los ayuntamientos, como Huete, Pareja o Sacedón, ya se han comprometido a financiar los paneles que les 'afecten' -alrededor de una quincena- pero el proyecto completo suma otros 20 sobre brujería general, que aún hay que financiar.

Será un museo abierto a todo tipo de público y no solo para mayores de 18 años. "La hechicería y la brujería son historia y la historia es para todos los públicos. De hecho, las experiencias sensoriales como el cepo o los simuladores puede que la gente joven las aprecie más que la gente más adulta", señala Javier, quien confirma que "el museo se quedará para siempre, mientras nosotros gestionemos el monasterio".

A punto de cumplir dos años como iniciativa privada -la Junta adjudicó la gestión de este BIC en marzo de 2014-, el monasterio recibió 2.582 visitantes en 2015 un 12% más que en 2014, sin contar los turistas que asistieron a los diferentes eventos organizados. "En este ámbito rural, hay que dar un valor añadido que no haya en Madrid ni en ninguna otra parte", reflexiona Javier, "un elemento diferencial que haga a la gente moverse cientos de kilómetros para ver este monasterio. No queda otra, o apostar o morir. Y nosotros no estamos por morir, desde luego".

¿Brujas en la Alcarria? Haberlas haylas

Hay documentos que atestiguan que hubo brujas en varios puntos de Cuenca: Tinajas, Villanueva de Guadamejud, Huete, Gascueña, La Ventosa y Castejón. En la Alcarria, tal y como explicará uno de los paneles de la exposición temporal, "la aparición del fenómeno de la brujería surge como respuesta a una serie de fenómenos sin explicación lógica o religiosa. Las pérdidas en las cosechas, los amores fallidos, la desventura o los males de una villa se achacaban a las actividades maléficas de las brujas. También la repetida muerte de recién nacidos, ahogados con signos de violencia. La desgracia requiere un culpable que se busca en el colectivo de las brujas. La justicia religiosa las enjuicia y las tortura pero las condenas se limitan a latigazos y destierro". 

Entre los casos destacados en la exposición, figurarán los de la temida bruja Juana, llamada 'La Morillas', vecina de Pareja: "en 1528 fue apresada por el gobernador de la villa, Miguel Carrillo, acusada de la muerte de varios niños. La condición de hechicera, hereditaria por tradición, hizo que apresaran también a sus cinco hijas: Juana, Catalina, Quiteria, María y Ana. Ahogada por el desprestigio, Juana se tiró desde la torre de la fortaleza en que fue recluida, o quizás fue empujada por el propio gobernador. Temeroso de una reacción al dramático desenlace los vecinos de Pareja decidieron purificar el cadáver quemándolo".

Constancia de la existencia de brujas en la provincia ha dejado la historiadora alcarreña María Lara, en su libro 'Brujas, magos e incrédulos en la España del Siglo de Oro', donde repasa casos de brujería en la provincia y también algunos ejemplos más en el resto de la Península.

También el etnógrafo José Antonio Alonso, en el último número de la revista 'Cuadernos de Etnografía', publicada por la Diputación Provincial, habla sobre ello en un artículo donde señala que "la brujería es un fenómeno general que trasciende las fronteras nacionales" y que "cuando una mujer era considerada bruja, muchas veces por antipatía, odio, rencor o envidia, la sombra de la sospecha pesaba como una losa sobre ella y sus familias, ya que se pensaba que la brujería era un mal heredado". Brujas y hechiceras solían ser personas marginadas, con conocimientos sobre las plantas y remedios, pero además, era "temida y asociada con hechos cruentos como el asesinato ritual de niños".

Las brujas desarrollaban su actividad más importante en el solsticio de verano (San Juan) y el de Invierno (San Silvestre) y según algunas fuentes, se documentan hasta 76 casos en Guadalajara, entre ellos, el de María de Ayala, de Yebra, quien en 1553 "fue procesada por intentar poner remedios a amores extintos, especialmente en Pastrana, donde tenía mucha clientela. Además curaba el mal de ojo y varias enfermedades más, a base de oraciones y cruces con la mano". Alonso explica además que "los elementos más destacados del fenómeno brujeril son la intervención de la mujer, los presuntos asesinatos de niños, los pactos con el diablo, la típica iconografía diabólica, los vuelos nocturnos y aquelarres y la elaboración de ungüentos".

De Zugarramurdi a Trasmoz

Cuando se abra, el de Monsalud será el primer museo dedicado a las brujas en Guadalajara y Castilla-La Mancha. A nivel nacional, es inevitable recordar la cueva de Zugarramurdi, localidad navarra que rehabilitó su antiguo hospital para instalar el museo temático. Es el 'pueblo de las brujas' pese a que "sólo se quemaron a seis personas allí" y existen "casos más sonados en Vitoria", dice Javier.  

» Zugarramurdi: desde 2007 tiene un museo creado en torno a las historias y leyendas del proceso inquisitorial de 1610, en que 53 personas de la comarca fueron encausadas. La mayoría murió en la cárcel o en el camino y tras el Auto de fe, 21 arrestados fueron acusados de delitos menores, 21 fueron perdonados y 11 condenados a la hoguera (6 en persona y 5 en efigie, junto con sus restos mortales). Pese a todo, Zugarramurdi no es el único pueblo de Navarra al que afectó esta fiebre brujeril. Existen documentos que prueban las vivencias de episodios similares en al menos 64 localidades más. 

» En el castillo de Trasmoz (Zaragoza) se ubica el Museo de la Brujería y las Supersticiones del Moncayo que hubo anteriormente en la localidad, en un antiguo horno de pan del siglo VI donde se cree que trabajó Dorotea, la conocida como primera bruja de la localidad. El museo recoge una visión doble del mundo de la brujería y las leyendas, con un piso inferior dedicado a ofrecer una visión más realista de la vida de las brujas. El castillo de Trasmoz dio lugar a numerosas leyendas sobre brujas y aquelarres, que recogió Gustavo Adolfo Bécquer en sus 'Rimas y Leyendas'. El poeta dedicó al municipio tres de sus 'Cartas desde mi celda' desde el monasterio de Veruela, donde se refugió durante un tiempo.


Información actualizada a partir de la noticia publicada el 22-02-2016.