Ve la luz el manuscrito ‘Historia de la Casa de Mondéjar’

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Lo escribió uno de sus marqueses a inicios del siglo XVIII, Gaspar Ibáñez de Segovia, y ha sido ahora editado gracias a la iniciativa del grupo de desarrollo comarcal Fadeta. • El historiador alcarreño Aurelio García se ha encargado de la edición y de elaborar una amplia introducción.


El manuscrito del estudio histórico de la Casa de los Mondéjar escrito por un autor de esta estirpe, Gaspar Ibáñez de Segovia, que también fue Marqués de Mondéjar, acaba de ver la luz en una versión de gran formato, gracias a la financiación del grupo de desarrollo comarcal Fadeta. ‘Historia de la Casa de Mondéjar’, que cuenta con apuntes del historiador alcarreño Aurelio García López, repasa las vidas de los hombres de esta casa desde su primer marqués de Mondéjar hasta el propio autor, que falleció en la localidad alcarreña en 1708.

El libro resultante de Editores del Henares, de 461 páginas, está editado por lo voluminoso de su contenido en gran formato y se divide en dos partes. En una primera introducción, García López en poco más de un centenar de páginas hace un estudio biográfico de Gaspar Ibáñez de Segovia, así como de su planteamiento historiográfico y del método empleados por Ibáñez. La segunda parte corresponde a la edición del manuscrito propiamente dicho, aunque la obra concluye con un repertorio fotográfico de los lugares de la comarca de La Alcarria que correspondieron al señorío de los marqueses de Mondéjar.

Según informa en una nota de prensa la Federación de Asociaciones para el Desarrollo Territorial del Tajo-Tajuña (Fadeta), este libro ve la luz porque desde la entidad son conscientes de “la importancia que tiene la divulgación de la historia en la reactivación del patrimonio histórico y arquitectónico como activo económico”.

Aunque la transcripción, edición y comentario del libro corresponden al historiador de Hontoba, Aurelio García López asegura que ha contado con “una larga lista de colaboradores” y aplaude la implicación de Fadeta: “Es bien conocido el esfuerzo que ha hecho por recuperar el patrimonio, que además vivió uno de sus capítulos más emotivos hace sólo unos meses en el convento de San Antonio, inaugurado precisamente por el primer marqués de Mondéjar”, recuerda el historiador.

Una empresa “encomiable”

El erudito Ibáñez de Segovia vivió sus últimos años en Mondéjar, dedicado en cuerpo y alma a escribir, con la ayuda de su fabulosa librería, compuesta por más de cinco mil libros impresos y un centenar de obras manuscritas que llenaban sus estanterías. “Escribió a mano, una por una, todas las páginas de su 'Historia', en una obra que comienza con el primer conde de Tendilla hasta los días en los que el título recayó en el propio don Gaspar, como marqués consorte”, explica García López.

Según el historiador alcarreño, la iniciativa del marqués de Mondéjar fue “encomiable” y no estuvo exenta de dificultades. Sólo el trabajo incansable de Ibáñez de Segovia hizo posible su finalización. Además, en el prólogo del libro original, el autor afirma que hasta entonces la historia de la casa de Mondéjar no se había escrito de forma científica, al no utilizarse ningún documento como fuente auxiliar de la historia. Esta visión de la realidad, hizo que completara su trabajo con la consulta de cientos de documentos que transcribe en su casi totalidad en el texto, circunstancia que hoy en día tiene una gran importancia, al no haberse conservado los originales de esos documentos.

Ibáñez de Segovia redactó su libro a partir de la información obtenida de diversas fuentes, tanto editadas como inéditas, y la consulta documental correspondiente, y lo estructuró en siete libros bien definidos y perfectamente relacionados entre sí. El resultado es un completísimo tratado histórico en el que no solo se reseña la biografía de los marqueses sucesivos, sino que además aporta datos muy significativos sobre la historia y patrimonio artístico de la comarca de La Alcarria.

Una visión favorable a la Casa

Obviamente, y al ser parte implicada, Ibáñez de Segovia resalta hazañas políticas de los marqueses, pero calla lo que puede resultar desagradable o perjudicial. Así, oculta noticias que debía de conocer; nada dice de la mala política del III marqués, don Iñigo, durante la rebelión de los moriscos y durante su cargo de virrey en Nápoles, ni por supuesto detalla los acontecimientos ocurridos con el IV de Mondéjar, don Luis Hurtado de Mendoza, que fue hecho prisionero de Felipe II por su mala cabeza y por querer tomarse la justicia por su mano. 

Con la edición de esta obra, cuyos originales se encuentran depositados en la Real Academia de la Historia y en la Biblioteca Nacional de España, Aurelio García López ha hecho además un homenaje a don Íñigo López de Mendoza y Quiñones (1442-1515), primer marqués de Mondéjar, precisamente en el año en el que se cumple el V Centenario de su fallecimiento y en el que se ha destacado su trayectoria en Granada, con el mérito además de haber mantenido en pie la Alhambra tras la reconquista. Posiblemente nació en Guadalajara en el año 1442, donde sus padres tenían casa.

El Gran Tendilla

La vida y obra de don Iñigo López de Mendoza, también conocido como El Gran Tendilla, es más que conocida al existir cientos de estudios sobre sus hazañas. En la introducción del libro ahora recién editado, hay una litografía que representa a don Iñigo López de Mendoza, II conde de Tendilla y I Marqués de Mondéjar. El conde sujeta con la mano derecha el bastón de mando, que apoya en la escarcela, mientras deja descansar la mano izquierda sobre una granada, en un detalle alusivo a la conquista de la ciudad nazarí. En la mesa, junto a la granada, se representa un yelmo con celada y otros bastones, que son un total de ocho y que aluden a las ocho batallas que acaudilló. El personaje aparece mirando a través de una ventana las tierras conquistadas en el reino de Granada, dando gracias a Dios por su ayuda durante la toma de Alhama.

Aunque el fin de Ibáñez de Segovia en su 'Historia de la Casa de Mondéjar' es el de hacer una exaltación de sus miembros, considerando a esta Casa como la más lustrosa de la familia Mendoza, se observa que, a lo largo de los capítulos, la grandeza de los primeros marqueses va decayendo hasta llegar el marquesado a las manos del propio Ibáñez. Esta circunstancia se aprecia en el hecho de que las “vidas”, como las llama en el libro, o biografías de los marqueses desde la muerte de don Iñigo López de Mendoza y Mendoza, III marqués de Mondéjar, en 1580, reducen progresivamente su número de páginas hasta llegar a las biografías de los últimos marqueses.

Desde la concesión del primer título de conde de Tendilla en 1468 hasta hoy en día, ha habido 24 marqueses de Mondéjar y 26 condes de Tendilla. De sus miembros destacaron algunos que han sido importantes figuras militares al servicio de los reyes, en la administración política, en la vida religiosa y en el mundo de la cultura que deja reflejado de forma detallada don Gaspar en su 'Historia de la casa de Mondéjar'.