El 'feliz' cautiverio de doña Blanca en Sigüenza

Jesús Canfrán ha sido por octavo año consecutivo el rey Pedro I El Cruel en las Jornadas Medievales de la ciudad del Doncel. • Más de 120 artesanos han mostrado sus productos en el mercado. • La amplia participación ha vuelto a ser la nota dominante en unas jornadas que para Sigüenza son ya uno de los eventos de mayor tirón turístico del año.


Doña Blanca llegó demasiado tarde a Castilla para celebrar su boda con Don Pedro I, el Cruel. Casada muchos meses antes por poderes en Francia, su viaje hasta Valladolid fue muy lento, según las crónicas y documentos de la época, en primer lugar por la envergadura de su propio equipaje (en el que destacaba su riquísimo ajuar, cuya confección había sido muy laboriosa), y sobre todo, por los problemas que desde el principio hubo entre la corte francesa y la castellana en el pago de los plazos acordados de la dote. El retraso precipitó su infortunio. En los meses de espera, el rey había conocido a doña María Díaz de Padilla, de la que se enamoró apasionadamente y quien le dio una hija, Beatriz, nacida el 22 de marzo de ese año del 1353. Por estas razones es comprensible que don Pedro se mostrase reticente a casarse con Doña Blanca, y aunque el matrimonio se celebró efectivamente el 3 de junio, no es de extrañar que aprovechase el impago de la dote para repudiar a su esposa y volver junto a Doña María.  

El infortunio de la reina es el que cada año recuerda y lamenta ciudad de Sigüenza en unas jornadas medievales que han cumplido el pasado fin de semana su XVI edición. Además, cada año, se recrea en el patio de armas del Castillo el combate a muerte entre Enrique de Trastámara y Pedro I el Cruel, que, pese a que no sucedió realmente en Sigüenza sino en Montiel, cierra perfectamente el círculo de los hechos que reviven las Jornadas Medievales de la ciudad.

Jesús Canfrán ha sido, por octavo año consecutivo, Pedro I El Cruel. “Participo en las Jornadas desde que era un crío, cuando me vestía de 'armao' en la cena medieval. Soy miembro de la asociación y he ido ascendiendo poco a poco, hasta llegar a ser rey”, decía con gracia, y estoy “encantadísimo de serlo” porque, una vez que me pongo el traje “vivo intensamente las Jornadas”. Aunque sea rey por tres días reconoce que "hay que trabajar para darle aún más energía y vida a las Jornadas, que mueven muchísimo volumen de gente en el que quizá sea el fin de semana que más gente atrae Sigüenza en todo el año. Jaime Gómez Olalla, el presidente de la Asociación Medieval, y otros miembros, recorremos España a lo largo del año para buscar la colaboración de otros grupos y asociaciones y prestar la nuestra”.

De su mano ha ido siempre la reina, María Pérez, quien ya no se sorprende porque la llamen Doña Blanca a lo largo de todo el fin de semana. Como ella era, María es rubia y de ojos claros. Su momento favorito es cuando los valientes seguntinos tratan de asaltar el castillo para rescatarla. “Aunque no lo consigan ningún año, creo que es un bonito homenaje el que la ciudad le hace a aquella joven desdichada, aunque en realidad no sucediera”. María, o Doña Blanca, pedía “nuevos socios para la Asociación” para abundar "en el futuro éxito de las Jornadas”.

El amplio programa de actividades arrancaba la noche del viernes con la música tradicional del grupo de folk Las Colmenas y los azudenses Assika-Folk. Los dos se estrenaban en la ciudad del Doncel y admitían estar "encantados de haberlo hecho en este marco espectacular, incomparable, con la catedral inmensa a nuestra espalda, público numeroso llenando la Plaza Mayor, y todo en el marco de unas jornadas medievales con las calles adornadas espléndidamente y la gente vestida, también transportando al visitante al Medievo”, decía Isabel Nolasco al término de la actuación de Las Colmenas.

El grupo recopila la música de raíz que “está en peligro de extinción”, y la interpreta en sus actuaciones, que son “una pequeña muestra de lo que es la provincia de Guadalajara, muy rica en folklore aunque haya mucha gente que aún no lo sepa”.  Assika-Folk, que lleva un verano pleno de actuaciones, trabajos y proyectos eligió para su actuación un repertorio de puro folk "para mostrar a Sigüenza que estamos encantados con la gente y con el recibimiento que nos ha dado", afirmó el líder del grupo, Sergio Castro.

Más de 120 artesanos

Durante el fin de semana más de 120 puestos se han instalado en la calle Cardenal Mendoza, la calle Mayor y en el entorno de la Plaza del Castillo. Uno de ellos, el de Marta de la Concepción, que regenta una tienda de manualidades en pleno corazón de Sigüenza. “En Medievales, pongo el puesto en la calle y así contribuyo en lo que puedo para darle ambiente a la ciudad”, defendía. La artesana expuso manualidades medievales, junto a camisetas pintadas a mano y otras hechas con serigrafía. “Es un día que hay mucha gente, implica muchas horas de esfuerzo, pero merece la pena”.

Junto a ella estaba María Merçe Ibáñez, procedente de Reus (Tarragona). Su precioso y multicolor puesto ofrecía todo tipo de golosinas y dulces: “tenemos caramelos, regalices o gominolas naturales de fruta. La idea es nuestra, pero el producto nos llega desde Holanda y Alemania. Es natural”, decía. En su puesto vendían los regalices gigantes que llevaban en sus manos muchos niños visitantes. Vienen a Sigüenza desde 2004.

A la espalda de la catedral estaba Antonio Pérez y sus embutidos 'Tío Antonio', desde Astorga. Entre la decoración de su puesto estaban las imágenes de algunos de los más emblemáticos edificios de su ciudad de origen, que competían en belleza con la Fortis Seguntina. A mediodía, el puesto olía que alimentaba, pleno de cecina, lomo, manteca, jamón y muchas variedades de salchichones y chorizos.

Desde Las Almunias de Rodellar, un pueblecito de la Sierra de Guara en Huesca, Francisco Nasarre vendía sus quesos artesanos. “Tradicionalmente nos ha ido bien en Sigüenza. Vendemos toda nuestra producción artesana en ferias y mercados de este tipo, que aprovechamos para acercar nuestros productos al consumidor. Tenemos quesos de leche de oveja y otros de cabra, que han llegado a obtener distinciones a nivel internacional por ser quesos naturales”, explicaba el artesano.

Talaris Cerámica mostró sus productos cerámicos hechos en Naharros en una esquina de la calle Cardenal Mendoza, ya con vista a la Plaza Mayor. Desde hace tres años acuden a las Jornadas Medievales de la ciudad. Este año, han llevado un gran número de piezas con esmalte de cobre.

Caballeros y templarios

Uno de los grupos a los que se refería Latre son los Caballeros Catinos, siempre fieles a la ciudad. Jesus Pozo y Antonio Gutiérrez afirmaban que cada año regresan a Sigüenza para “contar nuestras aventuras guerreras, porque no hacemos teatro, resumimos nuestra propia vida como guerreros”. Así sintetizaban su espíritu aventurero, antes de afirmar “que en unos días partiremos a Tierra Santa”.

Acobi Templarios, un grupo familiar que viene de Logroño cada año hasta la ciudad del Doncel, también ha pasado estos días en Sigüenza “armando caballeros a todos los niños y niñas de la ciudad que nos lo han pedido, les damos sus diplomas, y tratamos de introducirles en la historia de la Edad Media”, explicaba Chema Acobi.

Otros habituales de las Jornadas Medievales son Ixera, de Zaragoza: “Para nosotros esta ha sido la cuarta participación. Es un honor acercar la música popular y la diversión a las gentes de la ciudad. Nuestros temas tienen su raíz más profunda en el folklore aragonés, pero también bebe de las fuentes de los sones tradicionales irlandeses, bretones o gallegos, que tocamos con instrumentos de calle con los que queremos transmitir la fuerza de la música popular”, valoraba Jorge Larraga, portavoz del grupo.

Latre: "Sigüenza es todo colorido, aromas, alegría"

El alcalde de Sigüenza y presidente de la Diputación Provincial, José Manuel Latre, afirmó tras la llegada de la reina Doña Blanca al castillo, una vez terminó el desfile de personajes por las calles de Sigüenza, que las Jornadas cada vez “adquieren una mayor dimensión”. El regidor recordó en primer lugar a todas las personas voluntarias que hacen posible las Jornadas Medievales, “empezando por la Asociación Medieval, sin cuyo trabajo a lo largo del año e implicación en el evento, éste sería imposible de llevar a cabo de manera tan brillante”. Además, Latre recordó que "la excelente relación que mantienen y cultivan con grupos similares de otras localidades engrandece nuestras Jornadas”.

En su valoración, Latre destacó además la importancia económica del evento: “Este de julio es uno de los fines de semana que registra una mayor afluencia de personas a nuestra ciudad, por lo que las Jornadas Medievales son también una excelente manera de vender nuestra provincia y nuestra ciudad, y de dar a conocer el patrimonio cultural, histórico y artístico que tenemos. Sigüenza es todo colorido, aromas y alegría en unas calles, como las nuestras, que componen el mejor escenario posible”, terminaba. Acompañando a la Corporación Municipal de Sigüenza estuvieron también la senadora Ana González, los diputados Alberto Dominguez, Octavio Contreras, Jesus Parra y Julio García Moreno, entre otros.

Por su parte, el concejal de Turismo de Sigüenza, Oscar Hernando, remarcaba la participación y asistencia de público a las jornadas: “ha sido muy importante, tanto de los seguntinos como de quienes nos visitan. La organización, que corresponde a la Asociación Medieval, ha sido impecable. No cabe otra cosa que felicitarles por la puntualidad en los actos y por su brillantez”.