Pareja consolida su Feria Medieval con 4.500 visitantes

Según fuentes municipales, han sido más de 4.500 personas las que han pasado por Pareja en los dos días de Feria Medieval, este fin de semana. • Herreros, artesanos o hilanderas son algunos de los 67 expositores que han acudido a esta segunda edición.


Pareja ha cumplido fielmente, por segundo año consecutivo, el mandato del rey Alfonso X el Sabio quien, en el año 1259 ordenó a la villa organizar una feria “por siempre, jamás”. Más de 4.500 personas, según fuentes municipales, han pasado este fin de semana por la localidad alcarreña, que han disfrutado con el ambiente y han comprado en los 67 puestos que decoraban la plaza, presidida por la olma nueva que plantaron los parejanos el pasado 7 de marzo. Las comidas populares de sábado y domingo repartieron en torno a 1.100 raciones cada una de migas el sábado y de chorizo y caldo, el domingo.

Los formadores de la Escuela de Folklore de la Diputación se instalaron en los soportales del Poyo La Fruta. Luis Larriba, profesor de alfarería de la Escuela de Folklore de la Diputación aseguraba: “Este año veo más ambiente, más puestos, más gente, la feria ha crecido”. Rodeado casi siempre de niños que le preguntaban si su madre le dejaba mancharse con el barro, explicaba que había introducido en su oficio a muchos pequeños aficionados: “Les hipnotiza la magia del barro, son los que menos prejuicios tienen a la hora de valorar un trabajo tan antiguo como la alfarería”.

Margaría García, la hilandera de la Escuela de Folklore, mostraba cómo se ovillaba la lana: “antes, si querías tener un jersey, tenía que ser de esta manera, cogiendo el vellón, lavándolo, escarmenándolo y, con paciencia, sacando un hilito y juntándolo con otro hasta que la lana quedaba lista para tejer. Muchos mayores se han acercado con sus nietos para contarles, con nostalgia, cómo lo hacían ellos cuando eran niños”, decía ayer la artesana.

Laura Redruejo, una de las integrantes de la Asociación Cultural de Pareja, explicaba que “nuestra asociación es humilde y hemos colocado un puesto en la plaza para recaudar fondos para las actividades que llevamos a cabo todo el año”. Sus integrantes fabricaron pulseras identificativas de Pareja y también recuerdos de la olma de Pareja. “Este año, la feria ha superado las expectivas con creces, y damos fe, porque nosotros lo hemos vendido ya prácticamente todo”, decía el sábado a mediodía.

Herreros y artesanos, entre los expositores

Los puestos, pertenecientes a los sectores de la gastronomía, artesanía, bisutería, ropa, juguetes artesanos o decoración, provenían de diferentes lugares de España, quedaron distribuidos en la Plaza Mayor, cuyas obras de pavimentación están ya a punto de finalizar, ordenados en hileras que dieron lugar a atractivos pasillos multicolores en los que perderse y comprar. 

Justo Gómez, el herrero de Pareja, tenía también un puesto en una de las esquinas de la Plaza, a la entrada de la calle del Coso. “Estoy haciendo demostraciones para que la gente conozca cómo se maleaba el hierro antiguamente y mostrando algunos de los secretos del oficio”, decía. Justo es cerrajero y trabaja el hierro de forma moderna, pero también hace forja como afición. Lo explicaba mientras varios visitantes seguían atentamente sus evoluciones sobre el yunque. Antiguamente, en Pareja hubo dos fraguas y Justo reprodujo en público algunas formas, inicios de escalera o formas de reja que se fabricaron en la villa. “A la gente le impresiona ver cómo el hierro caliente toma forma, se moldea y uno puede hacer lo que quiere con él”, decía mientras terminaba de darle forma a un pequeño escudo de metal.

El Taller La Cayetana, de la localidad asturiana de Posada de Llanes, estableció dos puestos en Pareja: uno de tiaras, hechas con alambre y aluminio de colores y con flor natural deshidratada, y otro de quesos de la tierra. Fueron dos de los más concurridos, como también lo fue el de bistutería artesanal de Mariano Rico, que llegaba desde Galápagos: “Hay un ambiente estupendo y mucho público”, decía Rico en su estreno en Pareja, con unas preciosas gargantillas en su mostrador como principal reclamo. Manuel Calero, de Talayuela (Cáceres), trajo su artesanía extremeña hasta Pareja. Llamaban la atención sus cochecitos de madera.

Además de los puestos, la organización de la Feria le dio mucha importancia a la música. Además de la Ronda de Pareja, que recordó sus originalísimos 'Mayos', actuó la Ronda de Tendilla interpretando 'La copla del rondador', 'Los balcones' y una 'Jota de las labores'. Albazor y el grupo Las Colmenas hicieron su 'Canto a Guadalajara', un villancico adaptado que es “un homenaje a todos los pastores que trabajaban en nuestros campos que hemos recogido en Iriepal” y una jota cuya “música y letra creamos nosotros, acordándonos de nuestra sierra guadalajareña y sus pueblos para rendirles un homenaje”, decía una de sus integrantes, Carolina Moreno.

La nota de color la ponía anoche la Vianatukada, de Viana de Mondéjar, que alegró con sus sones y tambores el atardecer parejano. Cetrería, exposición de armas y juegos para niños, volvieron a resultar del agrado del público, que como ya ocurriera el año pasado entre los parejanos, “ya nos han pedido la III Edición de la Feria Medieval”, señaló el alcalde, Javier del Río.

El primer edil quiso destacar que el número de puestos se ha duplicado con respecto al año pasado y no se olvidó de agradecer en la apertura de la feria, a la que acudió la presidenta provincial, Ana Guarinos, "el empeño que ha puesto el pueblo de Pareja en que luzca como lo hace, decorando en cada balcón y con cerca de dos centenares de parejanos vestidos de medievales; ellos son, sin duda, el principal activo de nuestra feria”, recalcaba.