El Palacio Ducal revive su historia para el turista

El Palacio Ducal de Pastrana regresa al 10 de junio de 1569 en las visitas teatralizadas que cada primer sábado de mes recrea 35 socios de la Asociación de Damas y Caballeros. • Cien turistas, 50 por cada pase, pueden disfrutar de un recorrido que recrea algunas de las escenas que demuestran la difícil relación que tuvieron la Princesa de Éboli y Santa Teresa. • Se han estrenado dos nuevas escenas: el velatorio de Ruy de Silva y la toma de hábitos de clausura de la princesa, tras la muerte de su marido.


Como en un viaje en el tiempo, Pastrana retrocede al 10 de junio de 1569 en las visitas guiadas que ofrecen cada primer sábado de mes por la mañana treinta y cinco de los integrantes de la Asociación de Damas y Caballeros de la localidad, quienes recrean en los aposentos del Palacio Ducal –donde todo sucedió realmente- las escenas que reviven la difícil relación que tuvieron la Princesa de Éboli y Santa Teresa de Jesús. No sólo se recrea la historia, los trajes también son dignos de ver. Todos están confeccionados a mano por los pastraneros y son exactamente iguales, en materiales, diseños y colores, que los que se vestían en el siglo XVI. De ello se encarga una de las socias, especialista en vestuario, que cuida con mimo la reproducción de las telas y atuendos. Desde las zapatillas hasta los sombreros, nada es casual.

Ante la mirada de los turistas, unos campesinos del siglo XVI entran en la oficina de turismo –ya en el interior del edificio- para anunciarles que Santa Teresa está a punto de llegar a Palacio. Vuelve a ser 10 de junio de 1569.

Desde la oficina, la comitiva entra en el zaguán para presenciar la llegada de la abulense, caracterizada con su hábito carmelita y su séquito. Una vez dentro del Palacio Ducal, los visitantes lo admiran mientras un grupo de niños juega en el patio con juguetes de época.  En la cocina, en el mismo lugar en el que estaba entonces, las criadas preparan el menú para Santa Teresa. Poco después, en uno de los corredores de la primera planta de Palacio, se recrea el momento en el que la princesa de Eboli, caprichosa, insiste -mediando incluso a través de su marido, Ruy Gomez de Silva- para que Santa Teresa le entregue el libro de su vida. La abulense, que se había negado en repetidas ocasiones, acaba cediendo, con la condición de que sólo lo leyera la princesa. Pero en realidad acabaría leyéndolo toda la corte. 

En la capilla del Palacio Ducal, lugar original donde se produjo el hecho, los visitantes son también testigos de cómo Santa Teresa impone los hábitos de los dos primeros carmelitas. Ocurrió el 23 de junio de 1569. La comitiva continúa su recorrido por los pasillos admirando los artesonados y las colecciones de azulejos que coronan y alicatan las diferentes estancias hasta llegar a la sala en la que la princesa, después de muerto su marido y de serle impuesta pena de prisión por intrigar en la corte de Madrid –fue acusada de asesinato- cumplió su reclusión. Desde aquella sala salía una hora al día al balcón de su propio Palacio, en el que se le permitió cumplir condena. 

En otros momentos de la visita, los turistas asisten a la recreación del baile cortesano con el que fue agasajada Santa Teresa al poco de su llegada. Este sábado, la Asociación estrenó dos nuevas escenas: una en la que recrea el velatorio de Rui Gómez de Silva, el marido de la princesa, y una segunda en la que la princesa sale camino del convento de San José para tomar los hábitos de clausura después de quedarse viuda, afectada por la pérdida de su esposo. 

Antes de terminar la visita, la Asociación muestra el momento en el que Santa Teresa descubre cómo la corte de la princesa lee su libro, y se lo arrebata.  El acto final es un resumen de la historia del palacio y sus personajes: “La visita cuenta, de acuerdo con las pautas de un recorrido lógico y posible de hacer, lo que sucedió realmente en cada uno de sus rincones. La Asociación tiene un mérito enorme, tanto por la caracterización como por los ensayos, que le dan vida a nuestra historia y monumentos, convirtiéndolos aún más en atractivos para el visitante. Ellos son los mejores embajadores de Pastrana”, afirma Ignacio Ranera, alcalde de la villa ducal.  

Cien personas, medio centenar por cada visita, es el número máximo posible de turistas en cada una de la visitas guiadas, que siguen los pasos de Santa Teresa de Jesús y de la princesa de Eboli. Las visitas teatralizadas se idearon en el Festival Ducal de 2013. El éxito cosechado por la Asociación hizo que se institucionalizara la iniciativa, también como manera de engrandecer aún más los actos del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús. 

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