“Chani ha sido buen alumno: ya es experto en el siglo XI”

El historiador Plácido Ballesteros, documentalista de la última novela de Pérez Henares, presentó junto a este en Sigüenza los dos libros sobre Alvar Fáñez que han surgido de su colaboración. • Han anunciado que la colaboración tendrá nuevos capítulos en los que la ciudad del Doncel tendrá mayor protagonismo.


Antonio Pérez Henares, Chani, presentó este fin de semana en el salón del Trono de la ciudad de Sigüenza su última novela, ‘La tierra de Alvar Fáñez’, en la que ha colaborado como documentalista el historiador Plácido Ballesteros, quien, en el mismo acto, también dio a conocer el estudio ‘Alvar Fáñez, trayectoria histórica del defensor del reino de Toledo’, surgido precisamente fruto de la investigación llevada a cabo por ambos para darle el adecuado fondo histórico a la ficción. Los contertulios de la cita fueron presentados en la mesa de ponentes por el alcalde de Sigüenza, José Manuel Latre, que ejerció el papel de anfitrión en esta nueva parada de la gira que hacen ambos de manera conjunta por diversos pueblos de la provincia.

“El libro de Ballesteros es el prólogo y el epílogo del mío”, aseguró ante los reunidos en Sigüenza el periodista y escritor alcarreño, que tiene por costumbre presentar sus libros en la ciudad del Doncel y que en esta ocasión calificó al profesor Ballesteros de “sabio humilde”. Afirmó que, “sin su ayuda, no hubiera escrito la novela, por eso está dedicada a él”.

Pérez Henares y Ballesteros dejaron traslucir en la presentación la hermosa y fructífera amistad que ha surgido en torno a los personajes que protagonizaron el siglo XI español y que tendrá un nuevo capítulo literario en un trabajo “que ya estamos perpetrando”, anticipó Chani con su habitual sorna, “en el que Sigüenza tendrá mucho más protagonismo que en ésta”.

La investigación previa a la creación de los personajes “ha sido deliciosa”, valoró Ballesteros. “Juntos hemos recorrido la línea del Tajo que defendió Fáñez frente a los almorávides, y hemos imaginado por dónde pudo atacarle la caballería ligera árabe, aquí o allá, y cómo se defenderían deferían los pardos, o unidades de élite, de Alvar Fáñez” añadía el periodista que se preguntaba públicamente si él “hubiera sido cristiano o árabe entonces” y se respondía a si mismo con un “probablemente ambas cosas”.

Un libro que tiene su origen en Jadraque

Como ya ha hecho en otras ocasiones, Ballesteros situó el origen del libro, y de su amistad, en Jadraque, cuando ambos coincidieron en unas jornadas culturales, convocadas con motivo de la restauración de una de las fases del Castillo en el año 2007. “Él presentó entonces su trilogía prehistórica, mientras que a mí me correspondió hablar de Alvar Fáñez.  Chani se mostró muy interesado en el personaje, y me pidió la información que yo había aportado”, dijo el profesor.

Desde su licenciatura universitaria, a finales de los setenta, Ballesteros había estudiado la figura de Fáñez, encontrándose con la dificultad de que la historia, recopilada a partir del siglo XIII por Alfonso X El Sabio,  había asumido como reales los “cantos de gesta y la poesía y literatura con la que rodean los verdaderos hechos, puesto que estaban patrocinados por una ciudad para ensalzar gestas a interés de parte”, dice Ballesteros. Faltaba aún mucha investigación histórica que llevar a cabo, puesto que además Ramón Menéndez Pidal llegó a la conclusión en su libro  “La España del Cid” que las vicisitudes referidas en los versos eran ciertas.

El interés de Chani en Fáñez fue creciendo y, en 2010, “Antonio me asaltó en uno de nuestros encuentros para decirme que iba a dar por cerrado el ciclo novelesco prehistórico, abriendo otro sobre la Edad Media, para lo que me propuso ser su documentalista”, dice el profesor. Ballesteros aceptó la oferta y juntos comenzaron a trabajar en la novela. “Debo decir que ha sido un alumno tan disciplinado y aplicado que afirmo, sin temor a equivocarme, que ahora mismo es una de las personas que más sabe del siglo XI en España”, prosigue. 

Ambos recabaron documentación posible, acercándose a todas las fuentes encontradas, incluidas las musulmanas. “Varias monografías de los reinados de Alfonso VI, Doña Urraca y Fernando I ponen en duda muchas de las afirmaciones tenidas durante siglos por buenas. Y toda esta información es la que Chani ha procesado en la novela sin cometer, debo decirlo muy alto, ni un solo error histórico de los que la novela de época en general está llena”, dice Ballesteros.

Reescribiendo el reinado de Alfonso VI

Cuando terminó el trabajo documental, Pérez Henares animó a su amigo a ordenar la investigación en un ensayo que revisara las fuentes tratando de matizar la historia del Reino de Castilla, con la acción fundamental, que es la conquista de Toledo, como eje. “Lo que ocurrió entre los años 1072 y 1086 fue que la corona castellano leonesa se multiplicó por tres. La frontera se alejó hasta el Guadiana, lo que puso en guardia a los musulmanes. Recurrieron a los almorávides para tratar de recuperar la tierra perdida. Cuando entraron en España, acabaron con los reinos de taifas y volvieron a unificar la España árabe.

En este contexto, trataron de reconquistar el reino de Toledo, pero Alfonso VI lo aguantó. Y fue Alvar Fáñez quien defendió la ciudad, e hizo que los musulmanes retrocedieran”, explicó Ballesteros sobre su ensayo. Además de confirmar la precisión histórica de la novela de Chani, la calificó de “espléndida en lo literario”.

Después de que Ballesteros ubicara el contexto histórico de la época y el previo a la escritura, Chani hizo lo propio con el literario y sentimental, con uno de esos discursos suyos con los que encandila a la audiencia.  Fáñez era el primogénito de los infanzones de Orbaneja del Castillo, localidad burgalesa sobre el Ebro. “Los dos fueron capitanes de frontera quienes, por hechos de armas, pasaron por encima de la nobleza leonesa y se casaron el uno con la hija del conde de Oviedo y el otro con la hija del conde Ansúrez, hombre de confianza de Alfonso VI, el fundador de Valladolid”, recordó.  Los dos fueron armados caballeros por el rey Fernando I el mismo día y en Santiago de los Caballeros. Combatieron contra el rey de Castilla, Alfonso VI, a quien por avatares históricos defendieron después. “Fue Alvar Fáñez quien paró la caballería leonesa y Rodrigo Díaz la destrozó en el contraataque, tomando preso a Alfonso VI”, recordó Chani.

Además de inspirarse en los hechos, en muchos casos ya de por sí novelescos, Pérez Henares hace de nuevo un sobresaliente ejercicio de descripción en la novela. “Dicen que soy buen pintor de paisajes literarios, que los corporizo, y aún mejor si son los míos, porque siempre me ha preocupado no volverle la cara a mi tierra, como no se la volvía el juglar en el siglo XI”.  El escritor ha tratado además restituir algo de la gloria que el juglar de Fáñez no supo contar tan bien en latín como sí lo hizo el del Cid en el Cantar en castellano.

Ya van dos ediciones

El novelista afirmó sentirse “profundamente orgulloso” de su novela de la que ya se han vendido dos ediciones. “Pienso llegar a la tercera”, señaló. Chani también dio algunos ejemplos de cómo la investigación, y los trabajos en Recópolis, le han ayudado a crear los personajes.  Fáñez tomó Zorita, dominó la línea del Tajo, y desde ella Huete y Uclés, y repobló Recópolis.  En la basílica antigua se construyó una pequeña iglesia en la que aparecieron dos tumbas, “una de un hombre enorme de dos metros de estatura y la segunda de otro que llevaba al cuello como amuleto, una moneda musulmana.

“Los he convertido en Pedro Gómez, como homenaje en el apellido a mi familia materna, y Muzafa, un dawair, dos personajes que lucharon juntos, y sin cuartel, contra los almorávides”. Para terminar la presentación, recordó con emoción algunos pasajes de la batalla de Uclés y de la muerte de Fáñez, en Segovia, a manos cristianas.