Arsuaga: "Uno se siente medium de los neandertales"

El paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga impartió la segunda conferencia sobre neandertales de los Cursos de Otoño. • Partiendo del encuentro real entre neandertales y cromañones, realizó un viaje evolutivo desde el Australophitecus con parada en los hallazgos de Atapuerca. • El modelo evolutivo, concluyó, ha estado marcado por "la inestabilidad climática".


El encuentro entre neandertales y cromañones obliga a preguntarse qué tipo de seres somos los seres humanos. Permite imaginar también cómo debió de ser ese maridaje de especies que ya está lejos de ser una ficción. Se amenazaron, coexistieron, se quitaron comida y hasta pudo haber violencia, según el paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga, co-director del yacimiento de Atapuerca, que impartió este jueves en el salón de actos del San José la segunda conferencia de los Cursos de Otoño de la UAH, que este año se centra en la especie neandertal.

Arsuaga fue el encargado de bucear ayer hasta el origen de este homo, que "pese a tener un lenguaje muy elaborado, verbal, oral" parece que "no tenía bastante" y tuvo que 'hablar' a través de objetos incorporados a su cuerpo: collares, plumas... Así comunicaban entonces. Y esa 'herencia' -armas, huesos, complementos de belleza- revelada en las excavaciones comunican también ahora "a quienes les investigamos. De alguna forma, uno se siente medium de los neandertales".

El homo neanderthalensis vivió y lo hizo en la Península Ibérica -como explicará el próximo miércoles el antropólogo Rolf Quan-. Eran "inteligentes pero prácticos, es mi idea del neandertal" y eran también los "aborígenes, los auténticos habitantes de este continente. Nosotros somos inmigrantes que los hemos reemplazado". Aunque somos especies diferentes, "después de todo son nuestros antepasados. Algo de sangre aborígen llevamos y la mayor parte de nuestra historia evolutiva es común". Lo han demostrado recientes investigaciones sobre ADN fósil que han cocluido que los humanos compartimos el 4% del genoma con los neandertales y por tanto, siguen de alguna manera vivos.

Para hablar de su origen, Arsuaga se remontó a los Australophitecus. Vivían en Africa y por primera vez protagonizaron un avance tecnológico. Supieron superar sus limitaciones anatómicas dotándose de filos de piedra para cortar los alimentos y llegar hasta los tuétanos de los huesos. Y es "la primera vez" en la prehistoria que ocurrió esto. Sucedió entre 3 y 2,5 millones de años. Después, empezaría la caza y los humanos se harían depredadores, evolucionando hasta el Homo Erectus, que tenía "tecnología lítica avanzada, un cerebro en expansión y una dieta diferente".

El fósil más antiguo de Europa, en Atapuerca

Y así, Arsuaga llegó a Atapuerca, el yacimiento del oeste de Europa donde investiga y que co-dirige, entre otros, junto a Ignacio Martínez Mendizábal, que le presentó como "mi maestro, extraordinario líder y visionario". En la sierra burgalesa se han encontrado hasta el momento cuatro especies: homo sapiens, homo heidelbergensis, homo anteccesor y el Homo sp. de la Sima del Elefante.

Fue en Atapuerca donde se encontró "el fósil más antiguo" del continente, que data de un millón y cuarto de años. Concretamente, en la Sima del Elefante y fue "una mandíbula y una falange", recordó el paleoantropólogo. "No nos pareció razonable crear una especie nueva sólo con una mandíbula", se sinceró.

En una capa del yacimiento de la Gran Dolina se han encontrado "restos, aunque rotos de una docena o más de esqueletos". La pregunta, dijo, es "¿quién los mató, cómo terminaron ahí?" y dio dos opciones al menos: "o fue el gran depredador de Atapuerca, el tigre de dientes de sable" o fue "un depredador más despiadado aún", el propio humano, que descuartizó a sus semejantes para consumirlos después, en un acto probado de canibalismo.

La Sima de los Huesos, otro de los yacimientos situado en el corazón de la montaña es "el mayor misterio de la arqueología mundial", afirmó Arsuaga. En su interior, está "la mayor concentración de huesos de la historia" y esa concentración, recordó, fue objeto de un artículo que terminó siendo portada de la prestigiosa revista 'Nature'. Entre los hallazgos de esa Sima, figura el cráneo Miguelón -en honor a Miguel Induráin-. El hallazgo de tal acumulación ósea fue vital porque, entre otras cosas, "permitió reconstruir la vida de 30 individuos", a los que ya "conocemos personalmente", con nombre incluido.

Los huesos revelan historias. Y en este punto quiso Arsuaga citar dos ejemplos: el de una niña cuyo cráneo delató que la pequeña padecía problemas neurológicos y el de un anciano cuya pelvis reveló problemas de movilidad. En Atapuerca ka bautizaron con 'Elvis' y precisamente ese hallazgo cumple ahora 20 años. El Museo de la Evolución Humana de Burgos lo celebrará con un concierto de rock and roll el 13 de diciembre, adelantó Arsuaga, que es director científico del Museo.

La Sima de los Huesos, "el primer santuario de la Humanidad"

Pero volvamos a los huesos depositados en la Sima. Para entender cómo se acumularon tantos allí es necesario entender también "el yacimiento" y esto resulta "una ecuación compleja con muchas variables que hay que ir resolviendo", afirmó Arsuaga. El hallazgo de un único bifaz sin uso -bautizado Excalíbur- hace pensar que podría ser una especie de presente a los difuntos enterrados en el lugar. La Sima de los Huesos podría ser, dijo, "el primer santuario de la Humanidad".

El co-director de Atapuerca también prestó atención a los patrones evolutivos y a la comparativa de fósiles encontrados en yacimientos del resto del mundo. De esa comparación "no sale nada claro y las cosas se complican", admite. Como ejemplo, dijo que la comparativa ha concluido que los cráneos hallados en Atapuerca son similares "a los de Siberia". Todo indica, por tanto, "que la evolución europea no fue lineal sino que las poblaciones han estado en una danza continua" y que el modelo evolutivo en realidad "no es aburrido" sino heterogéneo y que la causa reside en "la inestabilidad climática". Se sabe que en esa época hubo hasta diez grandes glaciaciones, que los inviernos eran eternos y que ellos 'marcaron' la prehistoria europea. Es "la hipótesis o teoría evolutiva que hemos llamado 'Juego de Tronos".


La tercera y última conferencia será el próximo miércoles 26 de noviembre sobre los neandertales ibéricos, a cargo del antropólogo Rolf Michael Quam.

 

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