La Cueva de los Casares: ¿cierre o privatización?

 En la Cueva de los Casares, descubierta en 1928, hay cerca de 200 grabados y pinturas rupestres de más de 10.000 años de antigüedad.• Es la más importante a nivel mundial por sus grabados sobre la reproducción sexual.• La Junta pretende privatizar su gestión, como ya ha anunciado que hará con los centros de interpretación de la provincia y los cinco parques arqueológicos de la región, entre ellos, Recópolis.


Después de más de 40 años como guía de la cueva de los Casares, Emilio Moreno Joved, se va. El próximo 18 de septiembre, el día de su cumpleaños, colgará sus ‘botas’, una jubilación que la Junta, propietaria de la cueva, no ha prorrogado pese a que el alcalde de La Riba de Saelices, Juan Pedro Bustos, lo solicitó. El adiós de Emilio Moreno lleva aparejado el cierre de esta gran gruta, que atesora cerca de 200 grabados y pinturas rupestres de más de 10.000 años de antigüedad. La visitan unos 200.000 visitantes al año, el 90% madrileños.

Moreno Joved apura ahora sus últimos días de vacaciones. “La cueva abrirá una semana en septiembre hasta mi cumpleaños", explica, ¿y después? “Cerrará”, contesta. Lo confirma también a este periódico el alcalde de La Riba, municipio al que pertenece este ejemplo mundial de arte paleolítico. Culturaenguada.es se ha puesto en contacto con la Junta de Comunidades, sin obtener ninguna respuesta.

El cierre de la cueva no será, sin embargo, eterno. Los planes de la consejería de Cultura pasan por cerrarla al público “unos cuatro o cinco meses para hacer un estudio”, explica el alcalde de La Riba, pero después se abrirá, aunque será ya una empresa privada quien se encargue de gestionarla, modelo que ya se ha implantado, por ejemplo, en el monasterio de Córcoles y que hace tres días la Junta anunció en los cinco parques arqueológicos de la región y los centros de interpretación de Guadalajara.

Emilio Moreno Joved, a la entrada de la cueva./Foto:lacasablancadeablanqueEl alcalde de La Riba de Saelices señala que desde el ayuntamiento que preside se ofreció “colaboración” para evitar el cierre de la cueva, pero aún está esperando una respuesta de Toledo. “Intentaremos enviar otra carta a Cultura a ver qué nos pueden decir”, añade. No obstante, se muestran contrarios a la decisión: “el poco turismo que tenía el pueblo, desaparecerá. Si a los pueblos nos quitan todo, los monumentos, los colegios… será la ruina de los pueblos”, sospecha Bustos.

La ‘misteriosa’ Cueva de los Casares

Los Casares son un ejemplo de arte paleolítico, aunque quizás su patrimonio haya quedado relegado a un segundo plano por culpa de un recuerdo agrio, el del incendio más grande de la provincia, que se originó en el paraje natural donde se ubica, anexo al poblado de época celtibérica, de idéntico nombre. Aquel fuego calcinó 13.000 hectáreas del monte y en su extinción fallecieron once integrantes del retén de Cogolludo.

El tesoro de esta cueva son sus cerca de 200 grabados y pinturas rupestres de más de 10.000 años de antigüedad que cobija. El más antiguo, un perfil de un antropomorfo sedente. Se dice que la cueva guarda restos más antiguos, incluso, que los de las famosas Cuevas de Altamira.

“La Cueva de los Casares está siempre llena de misterios. Entre las cien figuras talladas en la roca de su oscuro vientre, hay animales y hombres, hay vida retratada desde hace miles y miles de años. Y aparte de ser crónica de su tiempo, y templo propiciatorio, es también, muy posiblemente, el lugar donde aparece dibujado el mito más antiguo generado por la mente humana: el de la entrada en el caos de la muerte”, señala el cronista oficial de la provincia de Guadalajara, Antonio Herrera Casado.

“Nunca se puede decir que un grabado es mejor que otro, cada uno tiene un tema. El tema que tiene los Casares, es el de la procreación, de la reproducción, que es exclusivo de esta cueva. Es único en el mundo entero, no sólo en España, pero ha sido un poco tabú y no lo han querido promocionar. Figuras bonitas… el caballo que ha representado siempre a la cueva…”, añade su guía, Emilio Moreno.

Entre los antropomorfos, “surgen humanos en muy diversas actitudes: desde grupos tirándose al agua, hasta parejas en cópula, danzas rituales, enmascarados y una Venus o mujer de anchas caderas y enorme vientre, que entronca con el canon habitual paleolítico del matriarcado voluminoso. Además, múltiples signos entre los que abundan las mandorlas rayadas de vulvas, como símbolos de la reproducción y la sexualidad”, explica Herrera Casado. Hay 9 escenas completas, 72 figuras aisladas, y 40 signos o trazos sueltos. Son 96 figuras claras de animales y 20 antropomorfos indiscutibles los que allí están tallados. “De ellos son seguros 25 caballos, 17 ciervos, 1 reno, 6 uros o grandes toros, 8 cabras, 1 bisonte, 2 felinos, 1 rinoceronte lanudo, 1 mamut y un disfraz de mamut, 1 glotón, 1 comadreja, 1 nutria, 2 liebres, 1 ave, 1 serpiente y 21 peces.

El hallazgo del maestro del pueblo

La Cueva de los Casares fue descubierta en 1928 por el que fuera entonces maestro de Riba de Saelices, Rufo Ramírez, y su hermano Claudio. La importancia de la cueva, sin embargo, se lograría gracias a los estudios que realizó Juan Cabré Aguiló, uno de los arqueólogos más importantes de la época, junto a su hija, Mª Encarnación Cabré. Los datos que recogieron ambos fechaban restos entre el 30.000 y el 25.000 antes de Cristo. Nunca antes se había encontrado tesoro arqueológico tal por lo que el hallazgo se convirtió en algo único. La ubicación de esta caverna –en el interior de la Península, algo raro- también tuvo mucho que ver. Fue declarada monumento nacional en 1934.

La declaración bastó para nombrar al primer guía y vigilante oficial de la cueva, Aniceto Foved, abuelo materno del actual guía, Emilio Moreno Foved.

Esta caverna caliza horadada por el río Linares estuvo habitada por neandertales del Paleolítico Medio hace, al menos, 30.000 años. También hay huella de que fue morada durante el Paleolítico Superior y que grupos de cazadores recolectores, dejaron allí sus grabados, todo un sistema de comunicación aún hoy complejo de entender.


Recópolis se privatiza

El modelo de gestión que la Junta implantará previsiblemente en la cueva de los Casares es el mismo que ya ha anunciado que hará con el Parque Arqueológico de Recópolis. El 1 de septiembre, su gestión saldrá a concurso.

La voz de 'alarma' la dieron los socialistas Magdalena Valerio y Jesús Alique el pasado miércoles cuando señalaron su cierre, pero al día siguiente el consejero de Cultura, Marcial Marín, anunciaba que Recópolis continuará, aunque privatizado: “Va a seguir Recópolis, va a seguir su centro de interpretación, pero va a ser gestionado con el dinero de todos, bien gestionado por empresas privadas, que saben hacerlo muy bien”.

Marcial Marín reiteró que la gestión de este parque arqueológico ha de ser “ordenada y saneada, por lo que se va a licitar la explotación del parque para que la iniciativa privada garantice su continuidad y haga una explotación viable y eficiente del mismo”. Se trata, según el consejero, “de contraponer dos modelos: el socialista de despilfarro y gasto sin control, y el de María Dolores Cospedal de control de gasto, racionalidad y eficiencia”.

Marín aseguró también que se sacará a licitación los cinco parques arqueológicos de la región para su gestión privada, y que van a estar supervisados por el Centro Regional de Patrimonio: “por tanto, vamos a hacerles rentables y viables económicamente”. La gestión de Recópolis es “un poco contradictoria”, ya que “no se ha hecho una apuesta decidida por profesionalizarlo”. El gasto de este centro asciende, según Marín, a los 380.000 euros y los ingresos, a 8.000 euros.

Los centros de interpretación

El cierre de Recópolis para su posterior privatización se sumaría además al destino de los cuatro centros de interpretación del Alto Tajo, cerrados desde el pasado mes de diciembre. Son los centros de Orea, Corduente, Checa y Zaorejas -se anunció otro más para Riba de  Saelices y también para la Cueva de los Casares-, el del Barranco del Río Dulce, en Mandayona -pendiente de apertura otro en Pelegrina-, y la oficina de información del Hayedo de Tejera Negra, en Cantalojas. Pasarán por el mismo proceso de “profesionalización” que el resto de parques arqueológicos. El 1 de septiembre, su gestión saldrá a licitación.

Artículos Relacionados