Tamajón recupera sus raíces en la Semana Cultural

Tres actos han protagonizado las vísperas de sus fiestas patronales: una obra de teatro cómica, la demostración de los trabajos con trilla de los mayores a los niños y la presentación del libro de historia 'Tamajón en la Edad Moderna'.


Tres eventos han protagonizado la semana cultural -previa a las Fiestas de la Virgen de los Enebrales- que organiza el Ayuntamiento cada año y que ha potenciado desde 2012 con la apertura del Centro Social: la representación por parte de los Cómicos de El Casar de la obra de teatro 'España 1900', la presentación del libro “Tamajón en la Edad Moderna”, obra del historiador Aurelio García López, ambas en el nuevo Centro, y la recuperación de la trilla, que los mayores del pueblo mostraron con todo lujo de detalles a los niños, ahora que todas las casas de la localidad están llenas de agalloneros con motivo de las fiestas y del frescor del verano serrano.

Para recordarla, llegaron de Avila nueve borriquillos. En las eras de la Nava Grande, como fuera costumbre antaño, se amontonaron los haces de cebada, y se hizo la parva. Así se llamaba a la montonera de mies antes y después de la trilla, que después había que seleccionar, primero aventándola, todavía así la primera parte del siglo XX, y después con una máquina “arbeladora”, ya a partir de los años 40.

Los trillos los solían traer en carro para vender desde Cantalejo y Riaza, en Segovia. La labor comenzaba a finales de junio, con la siega y recolección de la cebada, más temprana, y continuaba hasta poco más allá del día de Santiago, ya con el trigo, más tardío.

A la faena, a diferencia de a los trilladores, le venía muy bien el calor, cuanto más mejor, porque así se tostaba la mies y se separaba mejor el grano de la paja. Cada trilla prensaba machaconamente unos cien haces de cereal. Todos estos detalles fueron los que los abuelos les contaron a sus nietos, que se lo pasaron en grande dando vueltas y más vueltas a la parva sobre el trillo tirado por los dóciles animales, desde las once de la mañana hasta la una y media de la tarde.

Al día siguiente una nutrida comitiva agallonera marchó al sabinar. Los niños, alternándose, lo hicieron a lomos de los burros. Allí, un guía turístico explicó cómo se forman las curiosas cavidades y chimeneas que a lo largo de siglos de erosión dieron lugar a la Ciudad Encantada de Tamajón.

Presentación del libro de historia

El historiador Aurelio García López, en el marco de la Semana Cultural de Tamajón, presentó en el Centro Social el libro Tamajón en la Edad Moderna (SS. XVI a XIX). El libro responde a un encargo municipal para paliar el desconocimiento de muchos detalles de la historia de Tamajón entre los de los siglos XVI al XIX.

El historiador estuvo acompañado en la mesa de ponentes por el alcalde de Tamajón, Eugenio Esteban de la Morena, que se encargó de presentar al ponente y motivar el encargo del libro, y por Angel de Juan, su editor. “Quiero agradecer a Eugenio Esteban de la Morena la publicación de este libro en unos momentos difíciles para la cultura en general”, dijo el autor para empezar. En parecidos términos se expresó el editor, que además ensalzó la figura como historiador.

En una ilustrativa ponencia, que hizo justicia a los halagos previos y que García López disertó ante un auditorio prácticamente lleno, el autor desveló algunos jugosos detalles sobre Tamajón fruto de su exhaustiva investigación. “Mi interés por la localidad comenzó a raíz de una breve reseña que hizo hacía 1786 el párroco de Tamajón en las contestaciones que hizo a las denominadas Descripciones del Cardenal Lorenzana, que en ese momento estaba estudiando la totalidad de la provincia de Guadalajara. Recordemos que Tamajón pertenecía desde el punto de vista eclesiástico al Arzobispado de Toledo”, expuso el autor.

En aquel año, el entonces párroco escribió con “pluma ligera”: “De los libros antiguos de esta iglesia consta que tubo esta villa tres parroquias con la advocación de San Nicolás, San Julián, y Santa Ana, en cuyo tiempo perece tubo como unos cinco mil vecinos y se infiere de los vestigios que se advierten de casas arruinadas”.

Para explicar estas líneas, “he tenido que hacer, entre otros estudios, el libro que hoy presentamos”, argumentó el escritor.

Más fuentes históricas

Además del propio archivo municipal, bastante mutilado hasta bien avanzado el siglo XIX, el García López acudió a otros fondos documentales custodiados en archivos de ámbito nacional, como han sido el AHPGU con su fondo de protocolos notariales, el de Nobleza de Toledo con su fondo de Osuna y el Archivo Diocesano de Toledo con su rico fondo de cofradías, hermandades, visitas eclesiásticas.

El libro, publicado en la colección de Temas de Guadalajara de Editores del Henares, da a conocer el rico patrimonio arquitectónico (Casas del concejo, casas solariegas, edificios municipales, ermitas, iglesia parroquial y convento de los franciscanos) de Tamajón, sin olvidar ese patrimonio inmaterial que se conoce como religiosidad popular, y que es el comportamiento y hábitos religiosos de los agalloneros de aquellos siglos.

El libro termina en las primeras décadas del silgo XIX, cuando se comienzan a introducir en España las reformas liberales; mientras que comienza hablando de forma breve del rico pero desconocido periodo medieval. Por ser un estudio intermedio entre la época medieval y la contemporánea, el texto se apoya en la documentación de estos dos periodos históricos para explicar mejor lo que ocurrió entre los siglos XVI a XIX. Explica cuál fue el origen de la fábrica de vidrios y repasa los años en los que Tamajón fue cabeza de partido Judicial.

Además del patrimonio y la historia, García López habla también de los recursos naturales con los que cuenta este término municipal, como son sus arenas para porcelanas, pizarra, mármol, y otros minerales. De hecho, la capital de la actual provincia de Guadalajara tuvo que competir con Tamajón como consecuencia de la celebración de un mercado semanal.

Creo que hemos logrado algunos objetivos, como proporcionar algunas fechas desconocidas, descubrir algunos personajes ilustres nacidos en Tamajón y otras curiosidades dignas de tener recopiladas, además de muchas noticias históricas hasta ahora desconocidas”, expuso el autor.

En un libro dedicado a la historia de Tamajón, no podía quedar al margen la devoción a su patrona, Nuestra Señora de los Enebrales. Por ello, el escritor plantea en el texto un estudio de sus orígenes, leyenda de descubrimiento o invención, edificación de santuario y su mantenimiento con la caridad de los fieles.

Al final de la charla, Eugenio Esteban de la Morena, resumió los últimos años de la historia de Tamajón y recibió de manos de Alfonso Garcia Lopez, vecino de Tamajón, un mapa del término municipal correspondiente al año 1896 procedente del Instituto Geográfico Nacional, por el que el vecino se llevó el generoso aplauso del público. “Lo colgaremos en lugar preferente en alguno de los edificios municipales”, certificó el alcalde.