Pastrana revive el lado más trágico de su princesa

Pastrana sembró sus calles con los ecos de su historia en la noche grande del Festival Ducal. • Un pasacalles colorido que partió de la plaza de los Cuatro Caños reflejó el crisol de culturas que convivió en la villa. • El momento culminante del festival sucedió el sábado en la plaza de la Hora, con un espectáculo que remarcó el lado dramático de la vida de la princesa de Eboli y su relación con Santa Teresa. 


Como el dicho de Fuenteovejuna, los vecinos de Pastrana son una piña cuando llega su Festival Ducal. Es, quizás, el hecho más palpable de todos cuantos se pueden apreciar en un evento que es, de momento, de Interés Turístico Provincial y lucha de cara a su XV edición, dentro de dos años, en serlo para toda la región. Desde los hosteleros, que trabajan para saciar los estómagos de quienes comen antes de que empiece la función en las calles y participar en una suerte de concurso de tapas; hasta el propio alcalde, Ignacio Ranera, que igual recoge vallas que se enfunda en su traje principesco y defiende que sólo así se vive mejor la fiesta; hasta Laureano Losada, presidente de la Federación Cultural de Asociaciones de Pastrana, que ayuda en la coordinación de todos los colectivos participantes, canta en el coro, participa en la liturgia en latin de este domingo y se convierte en morisco o pregonero. O Javier Gumiel, el príncipe de Eboli, que se encarga también de los títeres, el teatro y los romances que amenizan durante todo el fin de semana las calles y se convierte en aldeano extra para dar realce a los cuadros ante la fachada del Palacio Ducal.

Todo el pueblo une fuerzas y talento amateur para recrear durante cuatro días el ambiente de la corte y el crisol de culturas que convivieron en la villa ducal. Moriscos, judíos y cristianos. Aldeanos, nobles y príncipes. Este año, han dado una vuelta de tuerca más al festival dando idéntico protagonismo a la otra 'princesa' de la localidad: Santa Teresa de Jesús. Ha obligado el nombramiento de Pastrana como Ciudad Teresiana, a propósito del V Centenario del nacimiento de la santa de Ávila, y el hecho de que la villa haya sido incluida en la ruta turística 'Siguiendo las huellas de Santa Teresa'. En Pastrana, fundó dos conventos -el de San José para mujeres y el de San Pedro -hoy del Carmen- para hombres-.

Todo ello ha enriquecido la edición de este año, que ha dirigido por segunda vez el director teatral Fernando Romo, que quiso bautizar la propuesta bajo el título de 'Dos mujeres'. Anoche, tras finalizar la programación del sábado, se mostraba contento y resaltaba el trabajo de las casi cien personas que participaron en el espectáculo audiovisual 'Ecos de la historia'. Fue la guinda final a una tarde-noche que arrancó con un pasacalles en la plaza de los Cuatros Caños, donde el público pudo disfrutar del cante de los moriscos, el baile de los judíos y la llegada de la corte, símbolo de la época de esplendor de la villa ducal, así como de un pregón con cierto tono humorístico, que no ocultó la tensa relación que mantuvieron la santa y la princesa.

El pasacalles, que dejó claro que hay relevo para la fiesta -muchos niños participaron en la comitiva real-, continuó por la plaza del Ayuntamiento, donde hubo representación teatral. Primero, en la entrada de la Colegiata; después desde los balcones municipales. "Escuchad a las piedras, escuchad a la historia", se invitaba al público. También a la contemplación con las palabras más reconocibles de la santa abulense: "vivo sin vivir en mí/y tan alta vida espero/que muero porque no muero". Por la calle Mayor prosiguió el desfile de personajes varios, musicado desde algunos balcones por miembros de la Banda Municipal de Música y flanqueado por vecinos y visitantes.

La mayoría del público esperaba, sin embargo, en la plaza de la Hora, escenario del espectáculo 'Ecos de la Historia', una serie de frescos teatrales 'renacentistas' que empezaron con el sonido en directo de los tambores y prosiguieron convarias escenas de teatro, juegos infantiles como la gallinita ciega, bailes judíos con telas de colores, fiesta morisca, un baile de nobles que escandalizaba a las monjas -una seria Santa Teresa encabezaba el grupo-, muestra de la discrepancia entre doña Ana de Mendoza y la santa y reclusión y muerte de la princesa. Esta sucesión de retablos finalizaron con un apunte innovador y contemporáneo, pero perfectamente encajado: un bello espectáculo de acrobacia y danza vertical en tela aderezado por la música que Michael Nyman compuso para el tema 'Le dí a la caza alcance', basado en un poema de San Juan de la Cruz, y que Estrella Morente incluye en su último disco 'Autorretrato'.

Un requiem perfecto y contemporáneo que puso punto y final, rayando la medianoche, a ese viaje al siglo XVI al que cada año invita Pastrana, con calatravos, judíos, moriscos, aldeanos, músicos, niños, danzantes y clero, y que recrea su época de esplendor, cuando se realizaron las grandes obras de la mano de Ruy Gómez de Silva y Ana de Mendoza. A ellos se debe la finalización del Palacio Ducal y la ascensión a la iglesia parroquial de la Colegiata, donde en breve se contemplará la colección de tapices góticos de Alfonso V de Portugal y actualmente, es escenario de la "mirada de fe" de Santa Teresa de Jesús.


Primera jornada del festival: El Festival Ducal de Pastrana arranca con doble homenaje

Galería fotografica de la noche del sábado:

Fotos: Rubén Madrid.

 

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