La antesala del Museo de la Ciudad

La exposición ‘Guadalajara 1460-2010. Historia de una ciudad’ fue inaugurada en marzo en el CMI de Aguas Vivas y es el embrión del futuro Museo de la Ciudad. • La muestra ofrece un recorrido por las diferentes épocas de la capital arriacense a través de cien piezas originales y sesenta reproducciones.


No es exactamente un museo. O no lo es todavía. La exposición permanente que desde marzo puede visitarse en el CMI Eduardo Guitián de Aguas Vivas constituye la antesala del futuro Museo de la Ciudad y, como tal, ofrece piezas e imágenes que ayudan a entender de dónde venimos. Lo hace con fotografías (pero también fototipias), con un llamativo modelo de un vehículo antiguo de La Hispano, y con una amplia variedad de maquetas, esculturas, planos, esculturas, escudos o prototipos arcaicos de urnas para las elecciones.

La exposición ‘Guadalajara 1460-2010.Historia de la ciudad’ fue vista por vez primera en el Museo Provincial, en el Palacio del Infantado. Ahora, esta muestra comisariada por el jefe de Patrimonio del Ayuntamiento, Pedro J. Pradillo, ha quedado definitivamente instalada en el moderno edificio de Aguas Vivas.

Se trata de un centenar de piezas originales y de unas 60 reproducciones de maquetas y planos que el Consistorio ha decidido que salgan definitivamente de los trasteros y los cuartos oscuros para formar parte de la oferta habitual para el turista y los propios vecinos, que tienen en este recorrido un itinerario salpicado de curiosidades y con un relato sobre la historia de la ciudad, desde los emplazamientos originarios hasta antes de ayer.

El visitante conoce en la exposición la transformación de la importante ciudad del reino musulmán de Al-Andalus, la incorporación como concejo a la Corona de Castilla, la marcada huella de la familia de los Mendoza, los felices años de la fábrica de Paños y la llegada de los Ingenieros Militares con la industria automovilística y aronáutica o, ya en la última centuria, los desastres de la guerra y el tramo más reciente de modernidad y democracia.

Hay una fecha que sirve de referencia y es el año 1460, cuando nace Guadalajara como ciudad con el título otorgado por Enrique IV. Hay muestras de cómo se organizó aquel primer ayuntamiento y del modo en que estaban conformadas las murallas (mediante piezas originales de cerámica o el dibujo que hizo Anton Van Der Wingaerde). No se olvidan los muchos conventos –hubo hasta catorce–, la Judería hoy perdida y situada en pleno centro (Miguel Fluiters y los aledaños del Convento de La Piedad) y tantos otros epidosios, algunos de los más recientes (como la guerra de 1936, la dictadura y la recuperación de la democracia) atestiguados por los periódicos.

Y hay, también, una mirada al futuro que pudo ser y todavía no ha sido: el diseño urbanístico que ha dejado multitud de metros cuadrados de la ciudad a la espera de mejores tiempos para el reimpulso al desarrollo inmobiliario. Será también entonces cuando esta colección se reacomode en las vitrinas de un museo en condiciones: tal vez en el Palacio de La Cotilla (el acuerdo de expropiación de hace casi cuarenta años lo era para que fuese museo municipal). La historia continúa…


Visitas de lunes a viernes de 9:00 a 14:00 horas (cita previa para visitas guiadas).


Quinta parte de la serie de reportajes titulada ‘Museos coquetos de la provincia de Guadalajara’.