Un desván de los recuerdos serranos

Valverde de los Arroyos tiene un pequeño museo etnográfico donde recrea cómo era la vida en los pueblos de la sierra hace apenas unas décadas. • Aparejos de labranza, máquinas como un telar o herramientas ligadas a oficios tradicionales comparten este espacio con muestras de sus tradiciones.  También en los ‘pueblos negros’, Almiruete ofrece un precioso museo sobre botargas y mascaritas.


Es como el trastero de la casa de los abuelos, pero con cierta organización para que ningún detalle pase inadvertido. El Museo de Etnografía de Valverde de los Arroyos, que ha sido recientemente rehabilitado en el marco del Plan de Dinamización Turística de la Arquitectura Negra y que se sitúa a apenas unos pasos de la plaza, expone herramientas, maquinaria y aparejos de los oficios, muestras de las tradiciones más destacadas e imágenes que dan cuenta de cómo era la vida en estos pueblos hace apenas unas décadas.

La planta baja de este museo, instalado en las antiguas escuelas del colegio (en un cuartucho todavía se están amontonadas todas las sillas y algunos otros muebles), cuenta con un gran telar y paneles que ofrecen algunas pinceladas sobre la importancia de la tradición textil en estos pueblos asentados a ambas márgenes del Ocejón y conocidos por su característica arquitectura de piedra y pizarra. Es tal vez el telar el elemento que más llama su atención por su tamaño y su antigüedad, aunque este pequeño museo guarda muchos otros tesoros.

El primero de los panales sitúa al visitante en el contexto general con algunas notas sobre población, clima, medio ambiente o economía de estos lugares. Además del telar, llama la atención un maniquí ataviado con las prendas típicas del traje de los danzantes de la Octava del Corpus, la fiesta que celebra la localidad cada primavera. No es la única fiesta de la que se habla: también hay fotografías y explicaciones de la matanza del cerdo por San Martín.

La arquitectura está muy presente, como no podría ser de otro modo. Uno de los paneles más grandes informa sobre los materiales, las formas de construcción o las partes que tienen las viviendas tradicionales, a la vez que entre los elementos expuestos se encuentra una ventana típica enrejada. Y junto a los aparejos propios de la actividad agrícola, se ofrecen unas notas explicativas sobre la economía rural de estos pueblos, prácticamente autosuficientes.

Foto: R.M.

Piezas de vajilla y cerámica, algunos muebles y artículos de cestería completan los fondos expuestos al visitante y obtenidos a partir de las donaciones de los propios vecinos de este pueblo.

Fruto de la última remodelación del museo es también la pequeña sala audiovisual donde un vídeo ofrece algunas pinceladas más sobre las formas de vida de esta sierra. Ya en el piso superior del museo, la oferta se completa con un espacio para exposiciones temporales.

Las botargas y mascaritas, en Almiruete

Otro espacio imprescindible sobre las tradiciones de esta zona es el que hace casi diez años abrió en Almiruete, pueblo perteneciente a Tamajón, el Museo de las Botargas y las Mascaritas. Allí se ofrece una amplia muestra de atuendo, máscaras y sonidos de estas fiestas que recorren los pueblos desde La Campiña hasta la Sierra a lo largo del primer tramo del año, como las que de hecho salen en este pueblo en febrero, y que culminan con el Carnaval. Es el sitio ideal para conocer esta tradición muy arraigada en la provincia y que ha logrado fundir lo religioso con lo pagano.


Estos dos museos tiene una apertura muy restringida, por lo que conviene asegurarse antes de decidir la visita. En el caso de Almiruete se puede consultar en esta página web: http://www.almiruete.com/events-calendar.html; para Valverde de los Arroyos, aunque los vecinos hacen turnos al menos en verano para mantener alguien en la puerta, conviene también telefonear al Ayuntamiento: 949 307 402.


 Tercera entrega de la serie de reportajes titulada ‘Museos coquetos de la provincia de Guadalajara’, que continuará durante esta semana.