Sigüenza revive la tragedia de doña Blanca

La ciudad ha vuelto a poner en escena durante el fin de semana sus Jornadas Medievales, que han cumplido la XIV edición. • Los sucesos históricos protagonizados por Pedro El Cruel y Doña Blanca han vuelto a ser el eje sobre el que se ha desarrollado la recreación.  Mil actores y figurantes vestidos de época, música, mercadillo, asaltos, recreaciones de batallas e iluminación de antorchas y velas han ambientado los actos. • El evento ha atraído la atención de unos 30.000 visitantes, con el sábado como la jornada de mayor afluencia.


Doña Blanca de Borbón fue una princesa francesa del siglo XIV,  bella y rubia, que viajó desde su país para desposarse con el rey de Castilla, Don Pedro I El Cruel. Tenía sólo 20 años. En aquella época, y por diferentes circunstancias, normales en la época medieval, su viaje desde el otro lado de los Pirineos duró más de un año. Cuando por fin llegó a Castilla, se casó con el rey, pero tuvo la mala fortuna de que en ese tiempo Don Pedro se enamorara de María de Padilla, con quien había tenido además una hija. Así las cosas, el rey la repudió, enviándola confinada al Castillo de Sigüenza.

Allí, en el mismo espacio en el que hoy los doncelinos la recuerdan con un cariño infinito cada mes de julio, e incluso en la ficción histórica intentan asaltar la fortaleza para liberarla, estuvo presa durante cuatro largos años, en unos hechos que ha vuelto a recrear este fin de semana la ciudad en unas Jornadas Medievales que ya han sumado catorce ediciones y que han vuelto a saldarse con un balance muy positivo por parte de los organizadores.

El evento ha vuelto a brillar por su puesta en escena, con un millar de actores y figurantes, y por su poder de convocatoria, aspectos que han dejado un buen sabor de boca en la organiazación, que este lunes hacía balance: El Ayuntamiento estima en cerca de 30.000 las personas que han pasado por la ciudad a lo largo de todo el fin de semana. “La brillantez en la ejecución del programa y la afluencia de público han sido las notas dominantes de las Jornadas Medievales de este año”, ha asegurado esta mañana el concejal seguntino y miembro de la Asociación Medieval, Primitivo Alguacil. “Hoy lunes, analizando los resultados, empezamos a trabajar en las de 2014”, comenta Primitivo Alguacil, concejal seguntino y miembro de la Asociación Medieval de Sigüenza que las organiza. 

El desfile

Con el mercurio en la barrera de los treinta grados, al filo de las once y media de la mañana del sábado comenzaba el desfile medieval por el recorrido tradicional, partiendo de la Plaza de Don Hilario Yabén. Siempre encabezada por Doña Blanca y Don Pedro, la comitiva real subía por las calles del Cardenal Mendoza y Calle Mayor, giraba por la Travesaña Alta, para rematar la subida hasta el Castillo por Castilllejos, recorriendo así, uno por uno, todos los emblemas de la ciudad: Catedral y Plaza Mayor, iglesias de Santiago y de San Vicente y Casa del Doncel hasta llegar al Parador.

Una vez allí, Doña Blanca daba lectura a su manifiesto: “De Francia vine a Castilla. Me casé en Valladolid con Don Pedro, Rey de Castilla. El semblante tiene hermoso, no sus actos. Me dio el “si”, mas no su corazón. Alevosa es su palabra. Rey que en la palabra miente, ¡qué mal habrá que no haga! Posesión tomé en la mano, mas no la tomé en el alma porque se la dio primero a otra más dichosa dama”.

María Pérez y Jesús Canfrán han encarnado este fin de semana con gallardía a los dos protagonistas históricos en torno a los que giran las Jornadas Medievales. “Siento una gran simpatía por mi personaje. Me conmueve su triste historia y creo que es muy bonito que una ciudad entera se acuerde de ella tantos años después”, aseguraba María el sábado, cuando desfiló y tomó la palabra ante los visitantes allí reunidos.

Después de su declamación, y también acompañándola, se producía la actuación de los grupos Efeyl, Caballeros Catinos, Amigos del Caballo de Sigüenza, Dulzaineros de Alcalá, Dulzaineros de la Travesaña, Ixera, El Carro de Dandelión, El Indio Encantador de Serpientes, Falcón Exhibición, Jóvenes Seguntinos Abanderados  y otros muchos personajes de época.

Asalto y noche embrujada

Durante todo el día la ambientación siguió siendo fabulosa en el centro de la Ciudad de El Doncel, con todos los puestos del mercadillo y diversas actuaciones de calle. La subida desde la catedral hasta el Castillo, comenzando por la calle de Serrano Sanz y terminando en el aparcamiento del Parador, se llenó de puestos, que en número de hasta 123 llenaron el casco viejo de la ciudad. Ungüentos de todo tipo, pócimas, viandas sobre las ascuas, trovadores, brujas con sus tarots, música ambiente por doquier, ropa… Cada uno de ellos contribuyó a crear la atmósfera propicia para devolver a la ciudad a la época del rey Pedro I El Cruel y, sobre todo, de Doña Blanca, la reina francesa a la que Sigüenza tanto quiere.

Ya a última hora de la tarde del sábado, se volvieron a precipitar los acontecimientos, con el grueso de los reclamos de la programación y, por encima de todos, el asalto al castillo (actual Parador) para recrear la liberación de la reina en su cautiverio.

Una vez más, expertos escaladores ataviados con los trajes medievales demostraron su capacidad para remontar la fachada de la fortaleza, en una de las estampas más características ya de estas Jornadas. Aunque obviamente la recreación bélica pasa a un segundo plano, resulta espectacular siempre ver la escalada.

A continuación siguieron los actos y Sigüenza se metió de lleno en una noche para la que apaga el alumbrado público y enciende velas y antorchas, con especial atractivo en la plaza Mayor. Es el turno para la noche embrujada, en un acto que sume ya a los vecinos y los visitantes en la noche de los tiempos.


 

Fotos: S.M.

Jornada del domingo

Ya al día siguiente, domingo, las Jornadas continuaron con más pasacalles, talleres para niños o las muy tradicionales exhibiciones de cetrería. Durante la tercera de las jornadas de época, volvía el hilo conductor basado en la historia de la reina repudiada, con la representación en el Castillo Parador del destierro de Doña Blanca, camino de Medina Sidonia donde moriría poco después, y la lucha fratricida entre Pedro I y Enrique de Trastámara, quien venció a su hermanastro con la ayuda del caballero francés Beltrán Duguesclín.

En realidad el enfrentamiento tuvo lugar en los campos de Montiel, lugar donde Pedro I fue asesinado por el galo. Allí fue donde el ejecutor pronunció la famosa frase de "yo ni quito ni pongo rey, sino ayudo a mi señor", pues estaba al servicio del de Trastámara, que reino en Castilla como Enrique II. Sin embargo, la escenificación de la pelea mortal completa la historia y da la oportunidad a los seguntinos de “vengar” a Doña Blanca.

Quizá la única nota negativa de las Jornadas fuera la tormenta que descargaba ayer sobre la ciudad al filo de las ocho de la tarde, aunque no hizo necesaria la suspensión de ningún acto, pero aceleró el desmontaje de los puestos.

El alcalde, satisfecho

“El tiempo, el ambiente y la música… Todo es perfecto. Estas Jornadas son un acicate para que nuestra ciudad  continúe siendo un referente en el turismo de Castilla-La Mancha”, decía visiblemente satisfecho el alcalde, José Manuel Latre, el sábado por la mañana. “Los seguntinos ponen cada vez ponen más empeño en ambientar las calles para subrayar lo que es: una ciudad medieval. Felicito a la Asociación que impulsa este programa de actos tan nutrido, tan variado y que parte siempre de lo mejor que tiene Sigüenza, que es su gente”, decía el regidor, que de nuevo este lunes ha tomado la palabra para agradecer los esfuerzos a la organización y a los voluntarios que hacen posible este fin de semana de festejos. 

La Asociación Medieval de Sigüenza, que preside Jaime Gómez Olaya, organiza en torno a estos personajes reales decenas de actividades. Son tantas, que apenas caben en los folletos. Las espadas, los caballos, los conjuros y las brujas, la artesanía, la música por las calles, gastronomía, compras con sabor, conferencias y exposiciones, todo se mezcla en estos días doncelinos de sabor insuperable. Detrás del impulso de la Asociación están las más de mil personas, de Sigüenza y de todas partes, se disfrazan de época, transportando al visitante al pasado en pleno siglo XXI.

“La visita a Sigüenza en estos días es turismo experiencial, de sensaciones”, comentaba también José Luis Alguacil, concejal de Turismo. En este sentido, el subdelegado del Gobierno en Guadalajara, Juan Pablo Sánchez Seco, presente también en Sigüenza este fin de semana, añadía que las Jornadas, “en un día precioso y con ambiente magnífico, están generando sin duda actividad económica y atrayendo turismo a Sigüenza y a Guadalajara”.

De velar por la seguridad y el correcto flujo del tráfico rodado que ha llegado durante el fin de semana a la ciudad se están encargando voluntarios de protección Civil de Sigüenza y Guadalajara, Policía Local, y la Guardia Civil.

El sábado contó con la participación de diversas autoridades como la cronista oficial de la ciudad, Pilar Martínez Taboada, el concejal guadalajareño Juan Antonio de las Heras; el alcalde de Cabanillas del Campo, Jaime Celada;  Rosario Juberías, coordinadora provincial de la Junta en Guadalajara; y varios diputados regionales y provinciales más, entre ellos el líder de los socialistas de la provincia, Pablo Bellido. 

Mientras, a lo largo del domingo siguieron el programa de actos otras autoridades como el delegado de la Junta en Guadalajara, José Luis Condado, y Teresa Novillo, directora del Instituto de la Mujer de Castilla La Mancha. 


Crónica del sábado por la mañana, en imágenes:

 

Fotos: Ayto. de Sigüenza.