Fidel Raso: “El periodismo se enfrenta a una crisis que llena el futuro de incertidumbres"

El fotoperiodista, Premio Internacional de Periodismo 'Manu Leguineche', impartió una clase magistral sobre fotografía documental a estudiantes del Grado de Comunicación Audiovisual del campus alcarreño. 


«Para ver cosas hay que tener la cabeza muy amueblada, porque la vista engaña». Fue una de las muchas reflexiones que el fotoperiodista Fidel Raso, Premio Internacional de Periodismo 'Manu Leguineche' 2016, compartió con estudiantes del Grado en Comunicación Audiovisual de la Universidad de Alcalá (UAH) en una clase magistral sobre fotografía documental en calidad de Profesor Honorífico del curso 2016/2017. Este seminario, que tendrá una segunda edición por el alto número de inscritos, se enmarca en las actividades académicas de la Cátedra Manu Leguineche de la Diputación Provincial, la FAPE, el Ayuntamiento de Brihuega y la Universidad de Alcalá. 

Valiéndose de tres recortes de periódico del mismo día, explicó cómo el periodismo, la comunicación, se enfrentan a una crisis que llena el futuro de incertidumbres. Señaló problemas endémicos de la profesión, como la falta de ética profesional o la relación insana con el poder político y también expuso de qué manera capital temas como la inmigración van a marcar la agenda del siglo y han venido “para quedarse”.

Entre las tesis defendidas, figuró la idea de que la comunicación tiene la capacidad de cambiar el mundo y será “crucial en el futuro”. La cara y la cruz de esta capacidad de transformación de una carrera que en comparación con otras es “muy nueva”, suscitó algunas preguntas respecto a la objetividad y al papel y la actitud del periodista en determinadas situaciones: «Ninguna fotografía demuestra nada, las fotografías solo muestran. En el momento en que quieres que demuestren algo, ahí puede entrar la manipulación».

Drama y conflictos

Respecto a lo que el fotoperiodismo tiene de cercanía al drama y los conflictos y a la distancia que hay que guardar o no respecto a estos y a sus protagonistas, Raso apeló a la intuición, a la «emoción» y a la capacidad de observación y de deducción del que tiene que retratarlos para saber cuándo y cuánto puede acercarse. Además, enseñó algún truco para evitar vivir situaciones complicadas, de las que es imposible estar totalmente exentos.

Para ilustrar cada uno de los casos, situaciones, encuadres, posibilidades, el ponente expuso fotografías propias tomadas a lo largo de su carrera en ámbitos muy diversos, desde la inmigración, al desmantelamiento industrial, los conflictos o la vertiente más “artística” del trabajo de un reportero gráfico. 

Para terminar, Raso propuso a los estudiantes un ejercicio que consistió en fotografiar, en su entorno, “el último día del mundo”, en recoger la imagen que más respondiera a sus emociones e intereses como individuos en esa supuesta circunstancia: “No trabajáis para ningún medio, sois vosotros como individuos frente a ese apocalipsis que está a punto de suceder y que los demás desconocen que sucederá”, planteó. El resultado fue de una creatividad enorme, con aportaciones muy interesantes y variadas por parte de los estudiantes. Todos los alumnos salieron cámara en mano a realizar la misión y descargaron el material elegido en el ordenador para proyectarlo y explicar su trabajo. “El futuro será sobre todo lo que vosotros queráis que sea”, les dijo Raso para señalar la incertidumbre de un tiempo que cambia a demasiada velocidad para hacer predicciones.