Payapeutas, medicina para el alma

Cinco años llevan repartiendo sonrisas a niños y mayores en el Hospital. Ahora una exposición del fotógrafo Nando Rivero recoge algunos de esos momentos en blanco y negro, que se complementan con una divertida sesión de retratos de Paula M. Langa. • La exposición está abierta hasta el próximo en la Sala Multiusos del San José hasta el 10 de enero.


Cuando te pones el botón de power, que es la nariz roja... todo arranca. Lo dice Kike-Wilson Braaaun, uno de los ocho Payapeutas del Hospital que desde hace cinco años reparte sonrisas terapéuticas en el Hospital Universitario de Guadalajara. Estos días están de aniversario, celebrando un lustro de experiencias en la planta 3ª del Hospital, la de Pediatría, donde empezaron. Aunque su 'medicina' haya terminado extendiéndose hasta la planta de consultas externas de Pediatría y el Centro de Día de los mayores. El fotógrafo Nando Rivero les siguió durante tres meses y ahora muestra su resultado en la exposición 'Payapeutas: 5 años llevando sonrisas', una colección de momentos en blanco y negro que ejemplifica "una de las experiencias más bonitas de mi vida", admitió el autor.

Se trata de fotografía documental, un género "cada vez más difícil" de practicar. Las instantáneas de Rivero captan momentos al vuelo, instantes, miradas, que revelan que la risa aisla de la realidad que también transmiten las fotos. Son niños, pero también pacientes de un Hospital. Y los payasos se encargan de romper su monotonía. El día a día que transcurre entre pasillos, habitaciones, pruebas diagnósticas y el aula pedagógica hospitalaria 'La Pecera' -coordinada por Angel Mejía, a quien agradecen su apoyo sin fisuras en este proyecto-. Un paso del tiempo que de no ser por los payasos se haría más tedioso cada jueves.

Cada jueves suben. No siempre son los mismos. Y comienzan a imaginar mundos distintos que nada tienen que ver con el hospital. "Los niños siguen siendo niños pero consiguen olvidarse un poco de su enfermedad", aseguran. Las enfermeras les dicen que su terapia funciona: "que la risa no cura pero es un complemento vital para que funcione la medicina", añade Wilson Braaaun. Y esa terapia consiste en convertir la habitación en un zoo y el ascensor que lleva hacia una prueba diagnóstica en una nave espacial, los desatascadores en agujas de acupuntura o en un aparato de liposucción... hay mucho grado de improvisación, señala Carlos-Doctor Inflamatorio, y "cuando entras en una habitación todo fluye y la familia es muy importante", recalca. "Te pones la nariz y es como un interruptor", asiente a su lado Lucas-Ernesto Cusilla. En realidad, "con la nariz tienes licencia para hacer de todo. Licencia para reir". Y en realidad, esto también es una medicina para todos: "los besos te animan a continuar".

Esta exposición es una explosión de fotos que irradian alegría, felicidad, a veces interés, desconcierto, sorpresa, soledad, melancolía. Todas son congelaciones maravillosas: la mirada de un payaso a través de una persiana, la mirada recíproca de un niño que toca la nariz de un payaso, que a su vez, toca la nariz del pequeño; un abrazo, un globo que se convierte en un perro, un mando que se convierte en volante de un coche de carreras, un fonendoscopio con el que auscultan al papá del paciente, una lupa que permite ver el mundo en otra dimensión, un ascensor que en realidad es una nave intergaláctica...

Las fotografías de Nando Rivero se complementan a la perfección con los retratos que la fotógrafa Paula M. Langa, comisaria de la muestra, ha realizado en su estudio, realzando lo mejor de los ocho payapeutas en una colección en blanco y negro que contrasta con el rojo brillante de su nariz: "cada retrato crea ese 'qué soy y cómo estaba' en un momento dado. Genera muchas caras y muchos momentos a lo largo de nuestra vida y serán las fotografías del recuerdo y de la memoria de lo que fuimos y de cómo nos recordarán", señala la fotógrafa, que recientemente ha expuesto en el San José la exposición 'Naturaleza humana', junto a Gemma Mínguez.

Foto 01: Payapeutas.

Pura vocación

"Esto es vocacional, lo llevas dentro y te sale", cuenta Lucas-Ernesto Cusilla, pero también tiene un componente importante de formación. Los Payapeutas provienen del mundo del circo. Se conocieron en Huaja Malabares y fundaron la asociación Chiquilicuatre. Su conocimiento de experiencias en otros países les llevó a presentar un proyecto y a prepararse en el llamado 'clown de hospital'. Lo hicieron con el grupo Saluticlown de Tarragona y los Pallapupas de Barcelona. Y ahora muestran su arte a los que más necesitan una sonrisa. Ya sea pequeño o mayor, "porque los payasos no son sólo para los niños", dicen.

La doctora Tiritas, Wilson Braaawn, La Abejita de la Alcarria, la Doctora Catarro, Ernesto Cusilla, Dr. Algodón, Matujillo y Dr. Inflamatorio forman hoy los Payapeutas, un grupo que también ha contado con otros personajes en este lustro de historia: Dra. Camilla, Dra. Dalsy (el conocido ibuprofeno infantil), Dra. Flora, Dr. Termóoometro, Dra. Aspirina, Aurelio Acuarelo y Pie Con Bola.

Los actos de celebración de '5 años de Payapeutas' continuarán el próximo 3 de enero, en el Casino Principal de la calle Mayor, con la presentación del libro-catálogo de Marta Agudo '5 años llevando sonrisas', que estará amenizada con la presencia de los Payapeutas y la proyección del corto-documental 'Payapeutas: cinco años llevando sonrisas', que ha realizado Alfonso Guijarro. Será en la Biblioteca Pública a las 12 horas.

La exposición de fotografía de Nando Rivero y Paula M. Langa se podrá ver también del 12 al 31 de enero en la sala de exposiciones de la Biblioteca Provincial.

Autor: Alfonso Guijarro / www.vidarte.tv