¿Son estas fotos censurables?

Amigos del Moderno critica en un comunicado la decisión de la Junta de prohibir su exposición y muestra las 24 instantáneas de la discordia. • Las fotos, de las que adjuntamos copias, podrán verse este viernes en una protesta entre las puertas del Moderno y Dávalos. • “Quieren impedir cualquier acto cultural, artístico y social que no se ajuste a sus presupuestos ideológicos”, juzgan desde la asociación.


“Desde la Dirección General de Cultura no se considera adecuada la realización de la exposición propuesta en la Biblioteca de Guadalajara ya que no tiene, en sí misma, ningún fin cultural”. Son las breves palabras con las que la Consejería de Cultura ha justificado la prohibición de la exposición de la Asociación de Amigos del Moderno que había sido autorizada antes de verano en la Biblioteca de Dávalos y que la Junta considera ahora inapropiada, en un acto de “censura”, según ha encajado la organización cultural arriacense, con más de 400 socios.

Amigos del Moderno ha explicado que fue en noviembre cuando desde los despachos de Servicios Periféricos de Educación y Cultura (antigua Delegación Provincial) se les solicitó la documentación, a lo que se respondió enviando “cuanta información se nos había requerido para comprobar la idoneidad de dicha actividad –algo insólito hasta la fecha–”, para ahora responder con las palabras citadas.

El dossier facilitado a la Consejería de Cultura y enviado también a Cultura EnGuada contiene un texto con una breve descripción del contenido de la exposición y cada una de las imágenes, firmadas por cinco fotógrafos, con instantáneas de algunas de las actividades que han llevado a cabo a las puertas del Moderno para exigir su reapertura.

“La finalidad de esta exposición es mostrar que la cultura está presente en nuestras calles, sin embargo ansía volver a su espacio natural dentro del Teatro de la ciudad”, remata el escrito del dossier enviado a la Consejería de Cultura.

La censura de la exposición ha provocado una serie de reacciones, entre ellas la de la exbibliotecaria y socia de la Amigos del Moderno, Blanca Calvo, en una carta abierta a la Consejería.

A continuación, dejamos una galería con las fotografías de la discordia (hay que añadir las tres que acompañan el artículo y en portada), firmadas por Mariam Useros, Nando Rivero, Luis A. Toquero, Juan Carlos Aragonés y Virgilio Hernando. Se exponen en el mismo tamaño y tratamiento que en el dossier, para que el lector tenga acceso a ellas de la misma forma en que fueron enviadas a los despachos de Cultura.

Denuncia de la censura

En un comunicado enviado en Nochevieja, la Asociación de Amigos del Moderno critica esta decisión sin ahorrar calificativos: “Desde la Asociación de Amigos del Moderno queremos denunciar públicamente este evidente e injustificable acto de censura que intentar acallar las voces críticas que en esta ciudad siguen reivindicando la reapertura de un centro cultural como es el Teatro Moderno de Guadalajara, y que quieren impedir cualquier acto cultural, artístico y social que no se ajuste a sus presupuestos ideológicos”.

La exposición, que llevaba por título ‘Un año en la puñetera calle’, fue aprobada en la asamblea de la asociación de primavera como una actividad conmemorativa del año de acciones artísticas y reivindicativas llevadas a cabo por la asociación desde su constitución, con numerosos colectivos de la ciudad.

Pese a la prohibición, la directiva ha convocado a la ciudadanía a asistir este viernes a las siete de la tarde a una suerte de ‘inauguración callejera’ de la exposición, mostrando las veinticuatro obras fotográficas en la calle Enrique Benito Chávarri, frente al Teatro Moderno, para dirigirse desde allí “de forma pacífica y ordenada y por diferentes calles de Guadalajara, hasta la plaza de Dávalos”. Por ello hacen un “un llamamiento a todos los habitantes, instituciones, agrupaciones y asociaciones culturales y ciudadanas” a que acompañen a la asociación en este nuevo acto y que se convierta así en “una nueva demostración de civismo y cultura frente a la intolerancia y la censura de quienes se consideran legitimados para considerar lo que tiene o no interés cultural”, en referencia a la escueta respuesta de la Junta.

Artículos Relacionados