Hermanados por la jota solidaria

Casi lleno en el Buero Vallejo para el tradicional Festival de Jotas de Ibercaja, este año a beneficio de Accem. • Los zaragozanos Xinglar volvieron a Guadalajara para dar muestra del repertorio aragonés. • Las más de dos horas de festival las completó en su segunda parte el Grupo de Bailes Regionales de La Cotilla, con repertorio de toda la provincia.


De los bailes de San Lorenzo en Huesca a las seguidillas de Fuentelaencina, el ya más que tradicional Festival de Jotas Solidario de Ibercaja volvió a hermanar sobre un mismo escenario, esta vez el del Teatro Buero Vallejo, dos formas de entender la jota –la castellana y la aragonesa– por una misma buena causa: la recaudación a beneficio de Accem.

Le sentó bien al festival el cambio de escenario, del Pabellón Multiusos al Buero, con mejor sonido, mejor puesta en escena y una magnífica entrada, casi las mil butacas llenas y otros tantos euros para la caja solidaria. Aunque la agrupación invitada era la misma que en los últimos años, los aragoneses de Xinglar, sus vistosos bailes y las voces recias y potentes de sus interpretes atrajeron a un público que sabe que aquí en Ferias tiene su cita ineludible con el género.

Fue la danza de los zancos del siglo XVII que ha recuperado el Grupo de Bailes Regionales de La Cotilla, con atuendos de las danzas de Utande, la encargada de romper el hielo. Sus danzas al son de la dulzaina, los tambores y las castañuelas abrieron paso a un festival que se desarrolló durante más de dos horas.

El grupo Xinglar acudió con una representación de su amplísimo plantel, 21 intérpretes y bailarines. “Hola, majos. Felices fiestas”, anunció su voz cantante, que no perdió el buen humor en toda la velada, “un evento de los importantes en nuestra agenda”, concedió, amable, antes de dar paso a la primera conexión Aragón-La Alcarria, con una coreografía conjunta del prepirinaico Baile de la Plaza, que arrancó las primeras palmas del patio de butacas cuando los violines tomaron carrerilla. Siguieron dos jotas para presentarse, un bolero de Castellote y varias demostraciones de contundente voz baturra, tanto masculina como femenina.

Xinglar interpretó hasta 19 piezas, incluyendo jotas de Zaragoza, un esbozo del baile que hacían las parejas llegadas de los pueblos a las Fiestas del Pilar en la época dorada de la jota, el canto de una joven promesa de la agrupación y de las más veteranas, como Blanca, “que mejora con los años como el buen vino”. Hubo ocasión para un espontáneo, Rafa, que subió y se marcó dos jotas. Y, en la recta final, un baile muy aplaudido de las Fiestas de San Lorenzo de Huesca y una última jota a modo de despedida. “Hasta siempre”, se marcharon con un hasta luego que, en su caso, bien puede ser hasta el año que viene.

La jota alegre aragonesa, que pespuntea con los pies sobre el escenario y lanza los brazos al vuelo, dio paso a la sobriedad de la jota castellana, durante cerca de otra hora. El repertorio empezó con unas sanjuaneras seguntinas que puso sobre el escenario a los 16 danzantes –sólo un varón–. Las seguidillas y jotas de Fuentelaencina arrancaron los olés del respetable. Y el recorrido por toda la provincia paró por la marcha de Atienza, las jotas, seguidillas, rondas y rondallas de Yebra, de Mondéjar, de Albares y de Brihuega, con una hermosa habanera de Maranchón y, para finalizar, un frenético baile de seguidillas y jotas de Trijueque. Sin que faltase el siempre vistoso y muy singular paloteo de Albalate.

Volvió a funcionar el maridaje solidario de jota castellana y aragonesa que sirve Ibercaja en cada edición de Ferias, con una respuesta entusiasta en el patio de butacas y una recaudación solidaria que este año irá a parar a ACCEM, la organización guadalajareña que trabaja, entre otras personas en riesgo o situación de exclusión social, con los refugiados. Su responsable, Braulio Carlés, se ha encargado de agradecerlo al director provincial de Ibercaja, José Luis San José, que presentó el acto. Entre los asistentes estuvieron el alcalde de la ciudad, Antonio Román, y el concejal de Festejos y Cultura, Armengol Engonga.

Fotos: R.M.