Vuelta a las espinillas

Hombres G tejió un concierto lleno de canciones reconocibles, como 'Marta tiene un marcapasos', 'Te quiero' o 'Venezia'. •  Unas 7.000 personas acudieron a la actuación, que duró cerca de dos horas. • El público coreó cada una de las canciones de la banda, que estaba encantada ante la respuesta del auditorio.


Si algo hay que atribuirles a Hombres G es el ser capaces de haber fabricado singles más o menos afortunados que forman parte de la banda sonora de la vida y que han soportado bien el paso del tiempo. Anoche, en su visita a Guadalajara, donde ofrecieron el tercer concierto de las Ferias en La Niña, brindaron casi todas las canciones reconocibles de la cosecha de los 80-90, cuando eran uno de los grupos pop más seguidos y un fenómeno musical.

Dani, Javi, David y Rafa tienen 25 años más que entonces. Ciertamente rechina bastante que con 50 años uno cante unas letras que son carne de adolescencia. Se les podría incluso tachar de horteras, pero la experiencia -que siempre es un grado- les ha concedido tiempo. Ya no tienen espinillas sino arrugas pero eso sí, ahora tocan mejor que entonces y eso se nota en los guitarreos, sobre todo de Rafa.

En cualquier caso, el público -unos 7.000 espectadores entregadísimos- coreó desde el primer momento las canciones. Entre ellos, adolescentes que nacieron cuando ellos ya eran un grupo de moda, pero también treintañeros y con los 40 más que cumplidos, los que pasaban la edad del pavo cuando Hombre G eran un fenómeno discográfico y musical. Hubo quien, incluso, tiró una tanga al escenario. Bien avanzado el concierto, Javi (batería) recogió del suelo la prenda pero con rapidez volvió a tirarla al ver que era de ¡Hello Kitty! (hay cosas que no cambian).

Arrancaron pasados unos minutos de las once de la noche, con un auditorio que esperaba a estos Hombres G -hechos y derechos ya- y que salieron con una sonrisa en la cara al ver la recepción. Con 'No te escaparás' se encendió la mecha, que no se volvería a apagar hasta la una de la maddrugada. 'Por qué no ser amigos' y 'El ataque de las chicas cocodrilo' sirvieron de prólogo hasta que llegó 'Si no te tengo a ti', que cantó el auditorio. "Nos lo estáis haciendo sentir muy bien. Esta canción es para vosotros", dijo David. Y entonces sonó, claro, 'Me siento bien'.

No tardaron demasiado en otorgar la ráfaga de baladas. Todo jugaba a su favor. El público se entregó a 'Somos dos imanes', que iniciaron con un piano solo para luego aderezar con guitarras en la segunda parte del tema; a la que siguieron 'Dejad que las niñas se acerquen a mí', 'Lo noto', 'Huellas en la bajamar', 'Te quiero' o 'Te necesito'. Aunque la intensidad quizás bajó, el público no perdía la vista del escenario, meciéndose al compás de cada tema y cantando. Hombres G servían hit sobre hit, repasando su discografía más conocida. Bien a ritmo de rock and roll ('Suéltate el pelo') o de ska.

Fotos: E.C.

Pidieron entonces un aplauso para el doctor Jason Paradise, que acompaña a la banda desde hace 20 años en los teclados. "Sois unos cachondos", dijo el teclista. "No sé cómo os apañáis pero siempre lográis que lo pasemos de puta madre". El testigo lo cogió Summers para gritar: "¡Viva los borrachos y borrachas de Guadalajara!" e introducir, claro, 'Visite nuestro bar', con ritmo ska y final bailable -hubo quien hizo corro y prefirió botar entre amigos-. Parecía que el público había demostrado ya todo, hasta que sonó la divertida 'Marta tiene un marcapasos', que enfervoreció a la masa.

Se fueron sin haber cumplido la hora y media de concierto. El bis, que no tardó en llegar, regaló algunas canciones de su nueva etapa pero, sobre todo, el momento 'móvil' del concierto -en otra época hubieran sido mecheros-. Summers se quedó solo para cantar 'Temblando', donde alardeó de voz.

Después de tanta tristeza, la fiesta debía continuar. Javier bajó de la batería para introducir la simpática 'Venezia', mientras volaban camisetas del musical 'Marta tiene un marcapasos', cuña incluida. La traca final fue con 'Devuélveme a mi chica' -más conocida como 'Sufre mamón'- y 'Voy a pasármelo bien', con la que cerraron. Ellos se fueron encantados. Y el público, aunque reclamó "otra" que no vino, con una sonrisa en la boca, dispuesto a continuar la fiesta.