Fiesta meteórica

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Supermartxé congregó a cerca de 6.000 personas en La Fuente La Niña, aunque el público iba dejando las pistas a medida que avanzaba la noche. • Arrancó Playb4ack en un prólogo sin gogos ni animación a las once de la noche, Nalaya no salió hasta pasadas las doce y media, el dj Javi Reina tomó el relevo y Natalia lo hizo a las dos de la madrugada. • Salvo raras excepciones, el público lo conformaban, sobre todo, adolescentes y algunos treintañeros. • Supermartxé contó con la animación de la compañía guadalajareña Huaja Malabares y basa su espectáculo, además de la música sin descanso en una lluvia de láser, fuego y mucho color.


Guadalajara no tiene mar pero ayer, por unas horas, soñemos, pudo parecer una ciudad costera. Nada tiene que ver con Ibiza, donde reside Supermartxé, el espectáculo de luz, música y color que todos los viernes hace bailar en la isla balear y que anoche se exportó a la capital alcarreña, en el segundo concierto de Ferias 2013.

Sin superar -ni de lejos- el lleno de Juan Magán el año pasado, el espectáculo congregó a cerca de 6.000 personas en el punto álgido de la noche. Cerca de las dos, cuando la cantante de Operación Triunfo, Natalia, salió al escenario, el número de espectadores se había reducido bastante. Pero es lógico. Supermartxé es, básicamente, un espectáculo de discoteca que invita a entrar, salir, sentarse en el césped con amigos, bailar un rato, salir y volver a entrar. Cinco horas de espectáculo de Supermartxé dan para mucho.

El prólogo, a cargo de Playb4ck, sirvió una lluvia láser al ritmo de canciones frenéticas, donde no faltó el hit que canta Mohombi, 'I don´t want to party without you'. Ráfagas de humo, casi tóxicas para los que estaban muy cerca, salían desde el foso ventiladas hacia la muchedumbre adolescente que bailaba con los astronautas-robots que salían en el plasma de la alta plataforma donde pinchaban los dj´s.

Pero la música con animación gana enteros y Supermartxé no sólo es sonido; es un show muy visual, donde las/los gogós forman parte del decorado. Ellas con plumas, taconazos y bodys escuálidos y ellos, con minipantalones, torsos y piernas depiladas y máscaras de tribus, incitaban al personal con sus bailes no demasiado estridentes, aportando más sensualidad que otra cosa.

En las mezclas, parte de canciones reconocidas como 'Song 2' de Blur, el 'Otherside', de Red Hot Chili Peppers, que sonaría en un par de ocasiones durante la noche y algunos grupos pop-rock de cabecera, como Coldplay y U2.

La nota local la pusieron la compañía guadalajareña Huaja Malabares que entre gogós y gogós, ofrecieron un estupendo espectáculo de números circenses y fuego en un par de ocasiones.

La música, de intensidades varias, continuaba mientras desde el plasma robots, bocas y logos de Supermartxé se sucedían sin freno. Frente al escenario, gafa-pastas de mercadillo, tubos de colores, grupos de adolescentes que pedían una foto a los reporteros gráficos y brazos en alto.

Pasadas las doce y media de la noche, apareció uno de los grandes nombres del cartel: Nalaya Brown, explosiva cantante con una voz 'negra' que se adapta como un guante a la música de Supermartxé. Los escasos 20 minutos que estuvo en el escenario resultaron demasiado breves. Su actuación fue frenética. Tanto que, en medio de las canciones y en alguna ocasión, entre estrofa y estrofa, tuvo que refrescarse la boca. Nalaya canta, baila, anima al personal. Un torbellino que, además, tuvo el gesto simpático de colocarse un sombrero blanco que arrojó algún espectador de las primeras filas. Homenajeó a Lana del Rey y no faltó 'Waterfall' o 'Touch the sky' . Antes de despedirse, regaló a capella algunos acordes y un "¡sois de puta madre, un honor!", presentando entonces a Javi Reina, dj.

Reina, el 'queen' del house

Reina empezó con el 'We will rock you', de Queen cumplida la una de la madrugada. La mezcló con temas rock reconocidos como 'It´s my life', de Bon Jovi, 'Highway to hell', de AC/DC y 'Smell like teen spirit', de Nirvana. Huaja Malabares volvió con sus bengalas y la música continuó con más new wave, donde destacó un trocito de la bailable 'Sweet dreams', que popularizara Annie Lenox, cuando capitaneaba la banda británica Eurythmics.

La segunda cantante de la noche se hizo esperar hasta las dos de la mañana. Natalia, acompañada de dos bailarinas, sirvió su show en apenas 15 minutos, tiempo que dedicó a bailar frenéticamente empezando con 'Rythm is a dancer', 'You´re free' y presentar su último single, 'Nunca digas no', que la artista gaditana canta junto a Feat Xriz & CHK.

Pese a que el show invitaba a bailar, y era más auténtico que cuando únicamente sonaba música desde los platos, bastante público se había marchado ya y había grandes claros en el césped de La Niña. Algún niño dormía plácidamente mientras otros, con sus gafa-pastas de Feria y sin cumplir los 12, bailaba ante el asombro de algunos espectadores.

Supermartxé no es la mejor fiesta del mundo pero es una buena apuesta discotequera para los jóvenes que quieren divertirse en Ferias. "Si lo ve mi madre lo flipa", decía uno desde una pancarta. Pues eso.

Fotos: E.C.