Encantadores gigantes

 Niños Mutantes abrió anoche en el Tyce los conciertos de Ferias. •  Unas 300 personas asistieron a la actuación de la banda de Granada, que firmó un concierto de hora y media con canciones bonitas, guitarreras, brillantes y de calidad sonora.• El público estuvo algo frío con el grupo, que repasó algunos temas de antiguos discos y su último álbum, 'Náufragos'.


No sé si reniegan de su pasado, pero Niños Mutantes se han aferrado al sonido –un pop rock más suave- que les caracteriza desde que en 2008 editaron ‘Todo es el momento’. Al menos, las dos docenas de canciones que ofrecieron anoche en el primer concierto de las Ferias de este año, pertenecen a los álbumes que editaron a partir de entonces. 

Los de Granada llegaron al Tyce sólo diez minutos antes de que dieran las once. Bajaron de su furgoneta a la altura de la puerta lateral que conduce al escenario y tardaron 20 minutos más en arrancar guitarreros con ‘Dias complicados’, ‘Mi mala memoria’ y ‘Las noches de insomnio’, canciones de autoculpa y recuerdos, melodías pasadas que dejaron paso a las nuevas creaciones del premiado ‘Náufragos’. 

Tras un paréntesis pop, hicieron la única concesión hacia su bautismo musical, con el tema ‘Veneno-polen’ del 98, para acto seguido, criticar a los bancos y empezar de cero. Los niños comenzaban a hacerse gigantes pero el público parecía no estar en esa fiesta. Entonces sonó la bonita ‘No puedo más contigo’ y el carismático cantante-mutante brindó un momento en solitario con ‘Florecer’. La garganta le requirió tequila y agradeció que fuera “del bueno, del que no te rompe la autoestima”. 

El intermedio dio paso a una recta de infarto que empezó con ‘Elevame’, single de 2000 que no ha perdido un ápice de atractivo y ‘Dame tu mano’, que Nani, batería, siguió de pie. La canción fue brillante pero se echó de menos un guitarreo final que alargara el delicioso momento.

Niños Mutantes se entregaron al preciosismo musical con bonitas canciones pop que en directo se hacen contundentes. Una verdadera lástima que el público -adolescentes y con los 40 cumplidos- no se entregara demasiado a la causa –Andrés, el guitarrista, tildó de “sosos” los aplausos en algún momento y animó a todos a acercarse al escenario al final-.

El respetable sólo fue capaz de despertarse cuando sonó el single del último álbum, pese a que hubo algún fan que desde primera fila llevaba tiempo reclamando más pasión hacia el grupo. La petición era merecida porque Niños Mutantes fue cercano, simpático y funcionó en directo. 

Gastaron bromas, lanzaron retos –pidieron que Nani, el batería, llegara a los 1.000 seguidores en twitter a cambio de hacer un streptease en el Festival Ebrovision, donde actúan la noche del sábado- e hicieron alusiones en varias ocasiones a las fiestas. Por eso, regalaron una versión de  ‘Paquito Chocolatero’ que, en realidad, fue la rítmica ‘Quiéreme como soy’ y siguieron con la más que bailable ‘Te favorece tanto estar callada’ –que bien pudieran haber firmado Sidonie-. Muchos decibelios y guitarreo delicioso para enfilar hacia la preciosa ‘Errante’, no sin antes agradecer a su discográfica, Ernie Producciones, por “habernos sacado de la miseria” y “confiar en nosotros”. Fue entonces cuando el público se animó y rompió esa barrera mínima que les separaba del escenario. 

“Si no te dan amor, te quedará la voz para cantar”, se arrancó el vocalista, responsable también de las letras. ‘La voz’ terminó en una espiral guitarrera, una descarga total antes del final. Se pidió ‘otra’ muy tibiamente pero ellos salieron: “nos vamos más contentos de lo que hemos venido”, dijo el cantante para compartir, después, reflexión: “nosotros nos lo pasamos muy bien cantando. Hablamos con nuestras canciones de cosas serias en medio de tanta mierda que nos ha tocado vivir”.

Convertidos en una ‘verbena’ de fiesta regalaron una versión –muy mejorable- de ‘Perdido en mi habitación’ de Mecano y otra, guitarrera y verbenera, mucho más aceptable, de ‘Como yo te amo’, que inmortalizaran Rocío Jurado y Raphael, que permitió bromas y risas hacia el público mutante. Al final, se quemaron las naves y todos jugamos a 'Hundir la flota', un buen broche final que quizás, eso sí, mereció más recorrido.  

Galería fotográfica:

  

Fotos: E.C.