Solís: "La vida es una película que siempre acaba mal"

Guadalajara es "mi referente, mi brújula", la ciudad donde Pedro Solís construyó su vida desde los 3 años. • El pregonero repasó en un discurso emocionante pero sobre todo, lleno de humor, esa vida llena de buenos y agrios momentos, arrancando con un guiño a la inolvidable 'Bienvenido Mr. Marshall'. • Tras el pregón, hubo homenaje musical a París y su Mouline Rouge.


Por una noche, Pedro Solís fue Pepe Isbert, el maravilloso cómico español de la voz ronca que en 'Bienvenido, Mr. Marshall' se convierte en el alcalde de un pueblo, Villar del Río, se sube al balcón del Ayuntamiento y pronuncia la frase mítica de: "Os debo una explicación y esta explicación que os debo os la voy a pagar". La 'explicación' fue, en realidad, un pregón -el cultural, el de las peñas será este domingo- que Solís tejió como un guión de cortometraje, con interpretación incluida y que arrancó la risa constante a un millar de guadalajareños en el Teatro Buero Vallejo.

Admitiendo que "siempre había deseado ser pregonero" y tras el prólogo cinematográfico, dijo: "escribir es un ajuste de cuentas consigo mismo". Asi que, qué mejor que recordar brevemente su vida desde los 3 años, los que lleva en Guadalajara: sus primeros estudios en el colegio San Pedro Apóstol, la primera casa de sus padres en el barrio de Eras del Canario y más tarde, en las Casas del Rey; sus recuerdos en el Teatro Moderno y el Coliseo Luengo y sus estudios de Electrónica en el IES Luis de Lucena.

También, su primera canción subiendo a Santo Domingo -Hare Krishna, Krishna Hare..., que arrancó muchas risas-, las conversaciones con sus amigos en San Roque donde ya soñaba con el cine; sus primeros besos "confusos, pocos...", sus salidas por los bares -El Parador, El Puerto...- la banda sonora de aquellos tiempos con "Los Pistones de Ambite" y su encuentro con la sevillana de su vida, Lola, la madre de sus dos hijos, Nico y Alejandra...

Guadalajara es la ciudad que le ha brindado alegrías pero también tristezas. Aquí murió su padre, aquí ha saboreado también lo que supone la palabra "seguridad" y aquí creó 'La Bruxa' y 'Cuerdas', los dos cortos que le han reportado tantos éxitos profesionales y sendos Goya.

"Guadalajara es mi referente y mi brújula", confesó en la recta final de su discurso, donde aludió a Rosendo, Orozco, Duncan Dhu para finalizar con los versos de otro poeta moderno, Antonio Flores que cantaba: "Cuando la muerte venga a visitarme, no me despiertes, déjame dormir... aquí he vivido, aquí quiero quedarme, pongamos que hablo... de Guadalajara".

Román: "Estoy orgulloso de pertenecer a esta ciudad"

Por su parte, el alcalde, Antonio Román, se refirió en su discurso a la patrona, "testigo del acontecer de esta ciudad y protectora de los designios de los guadalajareños". Recordó que estas fiestas "se han adelantado condensando la feria en diez días", fiestas "intensas", dijo para acto seguido defender el modelo festivo, que llena de actividad "de día y de noche" a la ciudad.

Agradeció también la labor de las peñas de Guadalajara: "ellas pintan de color, de bullicio, de música y alegría nuestras calles" y remarcó el esfuerzo que se ha hecho desde el Ayuntamiento por la oferta taurina: por primera vez, habrá una corrida goyesca y por primera vez, los toros que se correrán en los encierros serán los que salgan a la plaza por la tarde, circunstancia que equipara a Guadalajara con Pamplona: "son las dos únicas ciudades de España en las que ocurre esto". 

Román terminó su discurso admitiendo "estar orgulloso de pertenecer a esta ciudad" y agradeciendo a Solís su disposición en todo momento: "es una persona de enorme éxito profesional, humilde, cercana y de gran calidad humana".

La presentadora del acto, Abigail Tomey, destacó del cineasta Pedro Solís su "sencillez" y su capacidad para valorar "las miradas, lo sutil" y defendió que "el fin del arte es hacer pensar, hacer sentir".

Tras el pregón, hubo homenaje a Molin Rouge, un musical protagonizado por actores muy jóvenes que se alargaría durante más de dos horas.


Lea el pregón íntegro de Pedro Solís