Pepe España, geómetra de luz y tinieblas

El Espacio de Arte Antonio Pérez, del San José, acoge hasta el 31 de octubre tres series del artista, fallecido en 2007 y miembro del movimiento de la 'Cuenca abstracta' en los 70. • Reconocido en Suiza pero desconocido en España, la exposición pretende ser un escaparate para redescubrir a este pintor. • El hall San José también acoge una exposición sobre la labor de Cruz Roja.


¿Cómo puede un artista haber sido protagonista, residir en un lugar capital del arte de nuestro tiempo, y parecer borrarse su memoria de ese tiempo y de su geografía? Alfonso Torre, experto en arte contemporáneo y comisario de la muestra 'Pepe España. Vuelta al origen' -hasta el 31 de octubre en el Espacio Antonio Pérez, del San José-, reivindica el talento de este malagueño de apellido patriota, desconocido en su país y alabado en Suiza, donde pasó los últimos treinta años de su vida (murió en la localidad alpina de Biel en 2007). "Nuestro país está necesitado de proyectos culturales importantes", insiste.

La obra de Pepe España recala ahora en Guadalajara gracias al trabajo de la Fundación Antonio Pérez, de Cuenca y la Fundación Pepe España junto con las diputaciones de Guadalajara y Cuenca, respectivamente, y pretende saldar esa especie de deuda con el artista -pintor, dibujante-, que fue clave en la creación del Museo Abstracto conquense, ubicado en las famosas casas colgadas.

La muestra, que se divide en la sala multiusos del San José -dibujo-y el Espacio de Arte Antonio Pérez -cuadros-, exhibe el quehacer de Pepe España a partir de su estancia en Castilla-La Mancha y a través del análisis de tres momentos de su creación: las series 'La cinta', 'Cuenca y Berna' y 'Tenebrosa luz'. En total, se pueden ver 55 obras -26 de ellos, dibujos-.

En los inicios de la década de los setenta, Pepe España crea en Cuenca la serie 'La cinta' (1970-1971), conjunto de pinturas acrílicas que mezclaba los descubrimientos abstractos con elementos de los nuevos geómetras y, también, del arte conceptual, haciendo un uso personalísimo del color. En 'Cuenca y Berna', el artista deconstruye la figura con el uso de una "caligrafía minuciosa", describe De la Torre. El blanco y negro se funde con unos pequeños golpes de color que en la exposición se observan en sus pinturas acrílicas y en los dibujos.

'Tenebrosa luz' hace alusión a la etapa en la que Pepe España pintaba apenas con un 5% de su vista -primero perdió la visión en un ojo, y más tarde, el 95% del otro-. Ocurrió en 2001. Pese a su tristeza, el artista supo reponerse y siguió pintando. Era un "polifemo de sí mismo" y con la ayuda de su mujer Rosa, lograba dar color a sus creaciones. "Pintaba sin ver lo que hacía", admite emocionada su esposa, "últimamente tenía problemas con los colores. Yo le ayudaba a mezclar... para mí era muy triste ver todo eso...", confesó a un auditorio que seguía en silencio sus palabras: "Pepe estaría muy orgulloso de ver sus obras aquí... he vivido al lado del artista 27 años. Era todo humanidad, nunca se quejaba de sus males... mi vida ha pasado como un soplo a su lado", dijo muy emocionada.

La inauguración de la exposición contó también con el presidente de la Fundación Pepe España, Andreas Röthlisberger, que hizo una pormenizada semblanza sobre el artista y su obra: "Pepe España dijo que Castilla siempre había sido inspiración en su obra", destacó; la presidenta provincial, Ana Guarinos -que confirmó la continuidad del convenio entre la Fundación Antonio Pérez y la diputación de Guadalajara-; el alcalde de Guadalajara, Antonio Román, el comisario de la exposición, Alfonso de la Torre; la diputada de Cultura, Marta Valdenebro, su homólogo en Cuenca, Francisco Doménech, y Jesús Carrascosa, director de la Fundación Antonio Pérez, entre otros representantes.

Fotos: E.C.

Descubridor de la 'ciudad abstracta'

Pepe España (José Luis Jiménez España, Málaga, 1930-Biel, Suiza, 2007) inició su trayectoria artística vinculado a los primeros intentos de renovación de lenguajes en España en los años cincuenta. A comienzos de los sesenta llega a Castilla-La Mancha, concretamente a la ciudad de Cuenca en la que se instalará, definitivamente, entre 1967 y 1973. Lugar capital en su trayectoria, epicentro de los nuevos lenguajes artísticos, este creador se convierte así en uno de los primeros “descubridores” de lo que, en esa década, se llamó la ciudad abstracta, que poblarán los artistas que impulsarán el Museo de Arte Abstracto Español (1966).

Pintaba con un trabajo previo y conciencudo sobre boceto, aunque esta técnica fue evolucionando: "nunca se repetía", destacó Röthlisberger. Cuando perdió prácticamente la vista, Pepe España ya no trabajó nunca más sobre boceto.

Vecino y amigo de artistas como Antonio Saura, Antonio Pérez, Gerardo Rueda o Bonifacio Alfonso, próxima su casa a la de José Guerrero, subrayado su dibujo por Fernando Zóbel, su obra, en esos años sesenta, es mostrada regularmente en las numerosas galerías que surgen al amparo del Museo citado, convirtiéndose también en artista de una de las grandes galerías del Madrid de ese tiempo: la galería Seiquer, y exponiendo en el Pabellón Español de la Feria de Nueva York de 1968.

Su obra se ha podido ver, entre otros lugares, en Suiza, Málaga, Madrid. La penúltima parada de esta exposición fue la localidad conquense de San Clemente y se persigue que pueda girar por otros lugares de la geografía española. "Su obra merece ser conocida", concluye Röthlisberger.


Exposición de Cruz Roja Española en el San José

Paralelamente, el hall del Centro San José acoge hasta el 14 de septiembre, la exposición 'Ayer y hoy- 150 años de Cruz Roja Española', una muestra que a través de paneles explicativos y también, de utensilios y uniformes, recuerda el trabajo de miles de voluntarios en España que componen esta ONG. La inauguración contó con la presencia de la Directora de Familia de la Junta, Silvia Valmaña y la presidenta provincial de Cruz Roja, Carmen Hernández.