La fiebre de las lecturas públicas

Los centenarios de escritores como Cervantes, Buero o Cela multiplican los actos en los que se hace una lectura en voz alta e ininterrumpida de sus obras.  Al menos una docena de localidades españolas y varias extranjeras van a leer el Quijote con motivo del Día del Libro. • Diputación organiza una lectura pública del ‘Viaje a la Alcarria’, mientras la Biblioteca lo ha hecho con Buero, Hita repite con el ‘Libro de buen amor’ y Cifuentes se decanta por ‘El conde Lucanor’.


No hay centenario de escritor que se precie sin lectura pública. No es una mera impresión, sino un dato contrastado. En el año del IV Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes, que se celebra en torno a este 23 de abril que es también Día del Libro, media España y buena parte del extranjero se ha volcado organizando lecturas públicas, mientras en Guadalajara hay convocadas estos días lecturas colectivas de Buero Vallejo y de Cela, de quienes se celebra este año el centenario de su nacimiento.

El caso de Cervantes es abrumador. En las próximas horas se pondrán en marcha lecturas públicas en diferentes puntos de España como Madrid, Soria, Teruel, Cáceres, Olivenza, Ciudad Rodrigo, Ciempozuelos, Rioseco, Úbeda y Baeza, Monzón, Ayora, Almonacid de la Cuba o Carmona, donde al menos han tenido la distinción de escoger las ‘Novelas ejemplares’. En San Sebastián su lectura pública multilingüe lo alternará con Shakespeare, del que también se celebra el IV centenario.

Todo esto, sin salir de España. Porque fuera de nuestras fronteras también celebran al universal ‘Príncipe de los ingenios’ con más lecturas públicas y colectivas: es el caso de la República Checa, Guatemala, Rumanía o Carolina del Norte, donde se prolongará durante cinco días.

Como siempre, en el Círculo de Bellas Artes

Y, aunque este año Alcalá de Henares, la ciudad natal del manco de Lepanto, ha cambiado la lectura pública del año pasado en el Corral de Comedias por una Cabalgata Cervantina, no hará falta ir muy lejos para encontrar otras dos: la más próxima la organizan en Arganda del Rey, la localidad natal de la madre de Cervantes, que también se suma a las efemérides con una lectura pública.

La otra de las convocatorias es sin duda la más popular y en 2016 cumple veinte años de trayectoria. Se trata de la lectura ininterrumpida en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, en la que en los últimos años participa el Ayuntamiento de Azuqueca.

Esta última cita arranca a las seis de la tarde de este viernes víspera del Día del Libro, con la voz inaugural de Fernado del Paso, Premio Cervantes 2016, para prolongar la ceremonia, como es habitual, durante 48 horas de manera ininterrumpida, siguiendo un patrón muy similar al del Maratón de los Cuentos de Guadalajara, que se puso en marcha cinco años antes de esta cita madrileña.

Este evento, que se retransmitirá por Radio Círculo en www.radiocirculo.es y en la página web www.circulobellasartes.com, contará con interpretaciones de varios fragmentos de la obra de Cervantes a cargo de alumnos del Instituto Universitario de Danza Alicia Alonso de la Universidad Rey Juan Carlos y realizará conexiones con diferentes lugares de España y otros países como Argentina, Marruecos o Japón.

De Buero al conde Lucanor

La provincia de Guadalajara se ha desmarcado de esta ola cervantina convocando lecturas públicas y colectivas de autores más vinculados a la tierra. El primer episodio se vivió ya este jueves en la Biblioteca Pública de Guadalajara, que en su acto central del Día del Libro, por adelantado, congregó a integrantes de los clubes de lectura para una doble lectura dramatizada de ‘Historia de una escalera’ y ‘El tragaluz’, dos de las obras más representativas del autor nacido en Guadalajara hace cien años.

Sin ser lectura, sino más bien interpretación, también los alumnos de la Escuela Municipal de Teatro se subieron a las tablas del Moderno en la misma tarde del jueves, no para reponer una obra completa, sino para escenificar algunos fragmentos de ‘Historia de una escalera’, ‘El Tragaluz’ o ‘En la ardiente oscuridad’, en un montaje que repetirán como propuesta de la programación de la Feria del Libro.

No han sido estas las primeras lecturas dramatizadas en Guadalajara. Sin ir más lejos, en noviembre se celebró una lectura popular de una versión reducida de ‘Don Juan Tenorio’ con miembros de asociaciones y colectivos representativos de la sociedad arriacense, en el marco del XXV aniversario del Tenorio Mendocino. Una experiencia que, por cierto, dejó muy buen sabor de boca entre los participantes.

Esta vez Buero ha abierto el carrusel de actos de esta naturaleza que se celebrarán en torno al Día del Libro en la provincia. Hay otros tres. Diputación ha organizado para este sábado su lectura abierta a la participación de quienes estén interesados, en este caso con el ‘Viaje a la Alcarria’ de Camilo José Cela, el Nobel gallego del que en mayo se celebra su centenario. Mientras, Hita celebra la que ya es la séptima edición de su lectura del ‘Libro de Buen Amor’ del Arcipreste de Hita en las ruinas de la iglesia de San Pedro y en la casa-museo del escritor, un evento que ha permanecido tras surgir en el 50º aniversario del Festival Medieval. Y en Cifuentes, siguiendo también los vínculos con el pueblo, la Asociación Castillo de Cifuentes ha organizado un acto similar en el Cine San Francisco el sábado por la tarde. 

Desde Diputación han querido además incluir a los más pequeños en estas iniciativas, con un acto el viernes por la mañana con 200 alumnos y alumnas del Colegio Rufino Blanco de la capital en una lectura comentada del libro ‘Guadalajara para niños’ junto al autor de esta obra, Jesús Orea y con la presencia del presidente de la institución provincial, José Manuel Latre.

Guadalajara atesora cierta tradición de eventos de similar calado. En la edición de 2010 del Maratón de los Cuentos de Guadalajara, Antonio Rosell dosificó en siete sesiones la lectura íntegra –más bien cantada– del ‘Mío Cid’, mientras que la compañía Antorcha, desaparecida el año pasado después de 61 años de trayectoria, también intercaló a lo largo de todo este tiempo las representaciones teatrales al uso con las lecturas dramatizadas. Radio Arrebato, en sus programas y la Fundación Siglo Futuro, sobre todo con los recitales poéticos, han contribuido a acostumbrar para estos actos el oído del público arriacense.

Pese a todo, han sido los centenarios, aquí como en todo el país, los que han disparado la fiebre por las lecturas colectivas. Hasta tal punto que si usted no está mañana en una de ellas no será porque no tiene un amplio catálogo de títulos para elegir.