Coag, alternativa de agricultura social

Otra manera de ver los intereses agrarios es la que propone Coag, la Coordinadora de Asociaciones de Agricultores y Ganaderos, cuyo presidente en Guadalajara es Angel Estanislao Galve.• Coag Iniciativa Rural de Guadalajara, integrada en Coag Castilla-La Mancha, se ha puesto en marcha como una alternativa “clara y seria” a los sindicatos de Asaja y Upa.


“Estamos convencidos de que Coag es uno de los tres primeros sindicatos agrarios de España y queremos prestar todos los servicios al agricultor, ganadero, apicultor y avicultor también. Queremos ayudar a todo el sector y a través de Coag Castilla-La Mancha y Coag nacional, vamos a dar todos los servicios de formación, de información, de asesoramiento técnico y de ayudas, que tanto se necesitan. Hay que dedicar mucho tiempo en las oficinas y los agricultores ni estamos acostumbrados a ello, ni tenemos el tiempo”. Angel Estanislao Galve, presidente de Coag Guadalajara, resume así la filosofía de esta delegación del sindicato que se ha puesto en marcha en la capital alcarreña con la idea de “ayudar y ayudar” a ganaderos y agricultores en Guadalajara. 

Coag es el primer sindicato agrario que se creó, muchas veces al cobijo de cooperativas y asociaciones de agricultores, a finales de los años 70. No tiene adscripción política y cree “en una agricultura social donde los productores tienen que ser los protagonistas, las ayudas han de ir para los profesionales o, al menos, aquellos que tienen actividades agrarias”, apunta José Luis Delgado, vicepresidente.

Respecto a la Política Agraria Común, la PAC, Coag defiende que “las ayudas han de repartirse entre los agricultores activos. No estamos conformes con la política de compra y venta de derechos y defendemos la intervención en los mercados porque todo depende de que los productos sean viables”, dice Delgado. Además, “tiene que haber vigilancia en la cadena alimentaria, no puede haber un incremento del 500-600% en los productos cuando llegan al consumidor porque ya financia con sus impuestos a los propios productores y tienen que regularizarse las producciones. La nueva reforma de la PAC no contempla esto”. 

En Coag Guadalajara, donde “la apicultura pesa mucho”, remarca Delgado, los agricultores y ganaderos se pueden asesorar, tramitar sus seguros, gestionar la PAC y asistir a jornadas técnicas interesantes para el sector. 

Quien quiera asociarse, puede dirigirse a cualquier miembro de la Junta de gobierno, ya sea el presidente, el vicepresidente, la veterinaria o el agrónomo Ignacio Cañas (Tel. 656 91 85 29). Existe un email Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. . Coag Iniciativa Rural de Guadalajara cuenta con una oficina en la calle Juan de Austria, en el polígono de Marchamalo. 

“La apicultura debe considerarse primer pilar y recibir ayudas directas”

La política agraria y ganadera que dicta Bruselas incide directamente en los sectores alcarreños, siendo la apicultura un sector nada ajeno a estas decisiones. El reto más importante es defender que esta cabaña ganadera, dos millones y medio de colmenas en España, pase a incluirse entre los sectores denominados en crisis, los que reciben las ayudas directas de Bruselas. 

Actualmente, la apicultura está considerada segundo pilar, en el mismo plano, que los que tienen una granja de conejos o de pollos. Y para Delgado, se debería tener en cuenta, “que la apicultura tiene pérdidas de hasta un 40% en sus cabañas y que la competencia desleal de la miel china, con precios más bajos, obliga a bajar a su vez los precios de la miel autóctona, provocando la difícil sostenibilidad de esta industria ganadera”. 

“Entrar en la línea del primer pilar de la Política Agraria, el de las ayudas directas, en un fondo que se llama sectores de crisis” es un reto en el que trabajan. “Son ayudas acopladas, es decir, que cobras si tienes las colmenas y cobras por colmenas, como ocurre como el vacuno o caprino que tienen una prima directa para compensar las pérdidas a la hora de la venta. Pero no todas las organizaciones están defendiendo lo mismo. 

En su defensa por incluir la apicultura dentro de los sectores en crisis, Delgado, vicepresidente de la Coordinadora de Asociaciones Agrícolas y Ganaderas (Coag) en Guadalajara, recuerda el papel medioambiental  que realizan las abejas y que beneficia a la biodiversidad. “No hay una ganadería más ecológica que la apicultura”, dice.

“Las abejas están polinizando el 80% de la producción alimentaria europea y la flora silvestre –aparte de la importancia de los polinizadores autóctonos-. No hay un papel más importante desde el punto de vista de la biodiversidad que la polinización agraria. La polinización silvestre la está ejerciendo básicamente la apicultura. Todas las colmenas polinizan flora y alimentos y esa labor medioambiental y con un valor económico añadido no nos lo están reconociendo desde Bruselas”. 

Respecto a las ayudas, la apicultura cuenta con un Plan Nacional Apícola, que son fondos para combatir la varroa y para gestiones veterinarias: “es verdad que es una ayuda especial, que no tiene otra ganadería pero es la única que tenemos”. Se trata de fondos cofinanciados y por lo tanto, “esa ayuda siempre está pendiente de un hilo porque están implicadas demasiadas administraciones y nosotros lo que queremos es entrar en el primer pilar, que son las ayudas que paga Bruselas directamente”. 

Aunque para defender la entrada en el primer sector “debería haber unidad sindical”. El problema es que “hay competencia y no hay unanimidad. Y no se puede tener dos discursos: defender a los agricultores y a la hora de la verdad, los intereses de su organización están defendiendo a otros sectores. Hay que defender lo que tienes que defender”, dice en referencia a Asaja. Y “es importante que la gente sepa quién defiende los intereses de los agricultores y quién está sujeto a las decisiones de su organización que le dice a esto no entren porque este dinero lo queremos para otros sectores”. 

Nicotinoides, moléculas tóxicas para el campo

Otro de los temas importantes que Bruselas debate actualmente es el del uso de los nicotinoides, insecticidas que están provocando daño sobre las colmenas. A eso se suma la enfermedad  varroa o nosema, aún sin cura y que es responsable desde hace décadas del despoblamiento, de que se pierdan abejas. Otro de los problemas del sector ha sido la llegada de la avispa velina, que provoca la muerte de las apis mellifera. Y no se puede olvidar la afección de los fitosanitarios en el medioambiente… “los apicultores también tenemos nuestra parte de responsabilidad porque les pedimos más de lo que pueden dar y las llevamos al extremo”, admite. 

En el tema de la mortandad de las abejas, “hay unanimidad en que es un problema multisectorial”, afirma Delgado. “Está varroa, y la enfermedades que induce varroa; puede estar nosema, y otras que aún no están descubiertas. Están todos los contaminantes que hay en el campo, la degradación medioambiental a la que sometemos a las abejas. Ahí entran los insecticidas, los fitosanitarios, los nicotinoides que, por cierto, la Comisión Europea ha redactado un informe que dice que hay una relación directa tanto en las semillas tratadas que traslocan el veneno por toda la planta como en las pulverizaciones foliales que se están generalizando sobre todo en los árboles frutales y está estudiando su prohibición”. 

Las abejas son animales muy sensibles. “El uso de este tipo de insecticidas las produce una especie de alzheimer, en dosis muy pequeñas, casi indetectables. No es una intoxicación aguda pero sí crónica, que les provoca parálisis nerviosa e inmunodeficiencia”, añade. 

“El agricultor no es nuestro enemigo”

Cuando se habla de contaminación medioambiental “no se puede cuantificar el daño que hay porque eso va a quedar para los siglos de los siglos. Igual que la Comisión Europea nos exige determinadas prácticas medioambientales para producir calidad y proteger el medio, habrá que exigir a la industria farmaceútica que haga lo mismo. Son insecticidas muy baratos, son los más económicos y se usan sobre semilla. En este sentido, debería también haber un control sobre por qué tienes que comprar una semilla tratada y controlar la escala de residuos. El 14 de marzo se conocerá la decisión de Bruselas”, señala. 

En el debate sobre los insecticidas surge la pregunta: ¿y quién tiene la culpa? “Los agricultores no son nuestros enemigos, son igualmente víctimas como nosotros. Tenemos que ir juntos, aunque van a intentar dividirnos, pero no hay que caer en la trampa”, defiende Delgado. “Ellos usan los medios que legalmente les pone la industria farmaceútica y lo que tiene que hacer esta industria es poner al alcance moléculas no peligrosas, que aunque les dejen menos beneficio sean más respetuosas con el medio ambiente y menos dañiñas. Agricultura y apicultura nunca vamos a ser enemigos, son complementarias”.