Tierra de sabor, alegría y buen hacer

Botargas, mascaritas, danzantes... las fiestas y el folclore son otro de los encantos turísticos de la Sierra Norte, que se llena de color y sonidos para dar vida a las tradiciones de una comarca, donde se puede saborear una gastronomía personal, donde triunfa el cabrito y cordero, regados en una salsa secreta, 'el breve' y disfrutar del buen hacer artesanal, que puede sorprender al visitante a su paso en cualquiera de los pueblos donde han fijado su residencia varios artesanos.


Las fiestas patronales devuelven a los pueblos la algarabía de otros tiempos, y es el mejor pretexto para compartir con el viajero una buena comida acompañada de un buen vino. No menos singulares son las fiestas religiosas dedicadas al patrón de cada pueblo serrano y las que convocan a los vecinos en torno a actividades como la matanza, los mercadillos medievales (Tamajón celebra uno en el mes de mayo), las romerías, los mayos, los torneos de bolos y frontón, acompañadas de bailes y comidas populares.

Las tradiciones de los pueblos de la Sierra Norte de Guadalajara han pervivido durante años en sus habitantes, y, a pesar de la pérdida notable de población en toda la zona, se rememoran cada año. Son típicas las mascaritas (mozas), los danzantes, las fiestas donde las mujeres toman el mando, vaquillones y zarramangos, personajes de la tradición popular que se han convertido en el elemento folclórico señero de la cultura popular, donde ganan los botargas, ataviados con trajes coloridos, con máscara y un cinturón de cencerros, albarcas como zapatos, joroba en la espalda y cachiporra en la mano. Las hay en Montarrón, en Fuencemillán y Alarilla (El Zarragón), en Beleña de Sorbe, Retiendas y Almiruete, donde existe un Museo de Botargas y Mascaritas.

Otras importantes manifestaciones festivas y tradicionales de la Sierra Norte son La Caballada de Atienza (de Interés Turístico Nacional), la Octava del Corpus de Valverde de los Arroyos, los Danzantes de Majaelrayo y Galve de Sorbe, la Procesión de los Armaos de Sigüenza o la Feria de Ganado de Cantalojas. Hay, también, Fiestas de Interés Turístico de índole religioso, como la Pasión Viviente de Hiendelaencina, (de interés regional) que se celebra cada Viernes Santo.

Gastronomía: La Sierra Norte es tierra de buenos pastos para el ganado ovino, caprino y vacuno haciendo que estas carnes se conviertan en el plato estrella de la mesa. En los diferentes restaurantes que se encuentran en la comarca son habituales los asados en horno de leña de cabrito y cordero que son regados con el “ breve“ , salsa originaria de la Sierra Norte, elaborado con diferentes hierbas aromáticas. El chuletón a la brasa de las terneras que pastan placidamente en la Sierra de Ayllón, los torreznos del alma, el picadillo o la morcilla son productos de matanza tradicional de la zona.

Tampoco faltan los productos de caza como la perdiz escabechada, el jabalí estofado, o el corzo. Si se opta por el pescado, la reina es la trucha de los ríos serranos, escabechada o frita con jamón, y también el bacalao en sus diferentes formas. La variedad en cocina tradicional es amplia, aunque las protagonistas son las migas del pastor con torreznos y huevo frito, las sopas de ajo, las judías con chorizo y el morteruelo. Otro de los referentes culinarios son los hongos y las setas -de cardo, boletos y níscalos, provenientes de los pinares y robledales de la sierra-.

Llegando al postre, hay un arcoiris donde elegir. Desde yemas seguntinas a nueces con miel, sin olvidar los pestiños, la cuajada con miel, la leche frita y por supuesto, los bizcochos borrachos, típicos de Guadalajara. La panadería y bollería de la comarca es tan extensa como lo son los bollos de las fiestas patronales: roscones, magdalenas, alajús (pan de hogaza metido en harina) y pan preñao (bollo de pan blanco con chorizo).

Los restauradores de la Sierra Norte combinan las recetas tradicionales y la nueva cocina trabajando siempre las excelentes materias primas de la tierra, no en vano, existe la Marca de Calidad Ternera Guadanorte, que constituye una certificación de calidad para la ternera de la Sierra Norte de Guadalajara, garantizando el proceso de producción total de una carne con características organolépticas muy especiales debido a las condiciones naturales de crianza de los animales. Además, la Sierra Norte también es un buen destino para practicar enoturismo, en unentorno privilegiado por su paisaje, cultura y gastronomia, con visitas guiadas a bodegas.

Artesanía: Hasta la segunda mitad del siglo XX, los oficios artesanos eran muy populares en muchos pueblos de la Sierra Norte. De entre todos, destacaba la alfarería debido a la buena materia prima que se encontraba en las tierras arcillosas del sur de la comarca. Zarzuela de Jadraque está reconocida internacionalmente la fabricación de cántaros y botijas con diseño propio, y así se reconoce en las escasas piezas de museo que son buscadas por coleccionistas. En Cogolludo está en funcionamiento el Talles de las Artes, que trabaja el barro, con técnicas tradicionales, y elaboración del diseño propio, además de dispensar en una tienda objetos de forja, cuero y madera de artesanos próximos a la zona.

La artesanía de la piedra tiene en la actualidad su mejor exponente en Jadraque. Sus artesanos trabajan sobre alabastro, procedente de las canteras del entorno. 

Los trabajos en metal se hacen aún en Sigüenza, donde existen, además de talleres artesanos de joyería, talleres de cincelado y tiendas abiertas al público. La forja sigue trabajándose en Miralrío de forma artesanal, y en Sigüenza queda algún taller. No obstante, aunque no se trabaje para venta directa al público, quedan artesanos del hierro en Espinosa de Henares. En Sigüenza también se ubica el único taller de alfombras a nudo.

La madera, en cambio, se trabaja en Roblelacasa, donde se confeccionan juguetes y otras piezas artesanales de pequeño formato. También en esta localidad hay artesanos del cuero, material que se utiliza para actividades tan diversas como la marroquinería, el repujado, la elaboración de guadameciles, la albardonería, la guarnicionería y la botería -en Sigüenza queda un artesano que trabaja este material, cuyos productos se distribuyen en España y se exportan al extranjero-.

Es posible que con tanta oferta artesana, el viajero se vea sorprendido con alguno de estos artistas que han elegido vivir en la Sierra Norte para mejorar su calidad de vida, estar más en contacto con la naturaleza y retornar a los pueblos estableciéndose en pequeños talleres.