Lorenzo Silva abre el curso en la UNED elogiando a los héroes discretos

El escritor getafense ha dado una lección magistral en el Centro Asociado de la UNED en la que ha elogiado la figura de los maestros. • La enfermera que ha superado el Ébola, los policías que investigan casos de corrupción o los maestros como José Luis Sampedro, ejemplos de “héroes de nuestro tiempo” para este premio Planeta y Nadal.   El nuevo director, Jesús de Andrés, anima a los alumnos a sentir “el orgullo de ser universitarios”.


Los maestros que enseñan a sus discípulos a enfrentarse al mundo con una inteligencia creadora, las enfermeras que ante el Ébola dan “un paso al frente en vez de un paso atrás”, los policías que pasan la noche en vela investigando a los corruptos y esa inmensa mayoría de gente honrada que cada mañana se levanta con el ánimo de salir adelante sin mancharse las manos constituyen algunos de los ejemplares del catálogo de “héroes de nuestro tiempo” que el escritor getafense Lorenzo Silva quiso elogiar ayer en la inauguración del curso universitario del Centro Asociado de la UNED en Guadalajara.

El acto, que abarrotó el Salón de Actos del centro San José, contó con la presencia del rector de la UNED, Alejandro Tiana, autoridades de las administraciones local, provincial y regional y fue el primer acto oficial para el director del centro en la provincia, Jesús de Andrés, que aprovechó su intervención para mirar “con optimismo” al futuro y mencionar sus objetivos al frente de la institución.

“Héroes que nos ofrecen un bien”

“La gente honrada” constituye para Silva el prototipo de héroe actual, que a menudo mantiene sus proezas fuera de los focos pero que ha ayudado a sostener un país que, por la proporción de las fechorías de sus potentes villanos y con la crisis económica vivida en los últimos seis años, podría haberse hundido. Fue este mismo el mensaje al que condujo la reflexión que realizó el novelista invitado, que tiene entre otros los premios Nadal y Planeta –ambos por novelas de su saga policiaca protagonizada por los modernos guardias civiles Bevilaqua y Chamorro– y que empezó su comparecencia recordando que “en otra vida anterior”, durante su juventud como abogado y antes de su temprano éxito literario, estuvo colegiado en Guadalajara, donde dice tener amigos y muchos lectores.

Silva aseguró que la figura del héroe ha estado siempre presente en nuestra civilización, también desde la Antigüedad en su reverso, el antihéroe, “desde hace ventitantos siglos”. En Grecia también se cantaban las gestas de los héroes deportivos del momento, como hizo Píndaro y como hoy se hace con Fernando Alonso. Pero Lorenzo Silva invitó al público durante su soliloquio a adentrarse en la figura más atípica de héroe de hazañas aparentemente discretas, pero no por ello menores.

Habló el escritor de los maestros y, de entre todos, de algunos propios, como el novelista José Luis Sampedro, tan ligado a Guadalajara, de quien dijo que fue “una de las mentes más lúcidas que hemos tenido” y cuya filosofía vital instaba a cada cual a recorrer “el camino esencial”, que pasa por “convertirse en aquel que uno es”.

Pasó luego en su reflexión a situar a Don Quijote como antihéroe y a la vez “héroe con todo el sentido, porque asume de verdad la condición heroica de sacrificarse por sus ideales” y nos ha legado tres faros para nuestra vida en común: decencia, justicia y libertad; a continuación, subrayó el autor de 'La flaqueza del bolchevique' que en la actualidad hay dos tipos de héroes, “los que nos ofrecen un bien y los que nos defienden de un mal”, pero se centró en los primeros. Insistió de nuevo en Sampedro, con su teoría de “la descreencia” y su máxima de que “nadie puede legislar el pensamiento individual” como muestras de un tipo de enseñanza encaminada a la inteligencia creadora del alumno; citó después al veterano sabio Emilio Yedó por sus reflexiones sobre el lenguaje, previniendo de su uso por parte de “los trileros”; y finalizó aludiendo al pensador Walter Benjamin, que hace ya casi un siglo advertía de la “falsificación” en que se convierte una universidad que sólo se preocupa de formar profesionales.

Fue precisamente en la desembocadura de su reflexión cuando Silva defendió que los héroes actuales no sólo son los protagonistas de las hazañas deportivas, de cuyos casos aseguró que se podrían destacar aspectos “constructivos”, aunque no sea la nota predominante. Prefirió elogiar a los enfermeros que se han enfrentado al Ébola y han padecido cuarentena o enfermedad, como en el caso de Teresa Romero; los investigadores de casos de corrupción, “delitos difíciles de probar” que exigen multiplicar esfuerzos a estos profesionales y llevar a cabo “un heroísmo que no se ve”; y, por último, esa inmensa mayoría de “héroes de nuestro tiempo” que cada día, desde sus propios ámbitos profesionales o vitales, y sin apenas hacer ruido, llevan a cabo su actividad “con honradez”.

“Labor académica, cultural y social”

La del escritor madrileño fue la lección magistral que inauguró el curso en el centro de Guadalajara, que cuenta ya con más de 3.000 alumnos –el 30% del otro lado de la frontera provincial– cursando 21 grados, idiomas o cursos de acceso a la universidad para mayores de 24 y 45 años, y más de un centenar de profesores, como destacó la secretaria, Lorena Jiménez, en su lectura de la memoria del Curso Académico 2013/14. 

El director del Centro Asociado, Jesús de Andrés, inauguró su primer curso en el cargo animando a los alumnos a sentir “el orgullo de ser universitarios”, más allá de las preocupaciones por lo estrictamente académico y por las salidas profesionales.

En su intervención prometió “responsabilidad institucional y transparencia”, mejorar el servicio a los alumnos y mantener la actividad de extensión universitaria, en un centro que cumple 18 años y que “puede estar orgulloso de la labor académica, cultural y al futuro”. Respecto a la estabilidad económica, aseguró que hay motivos para ser “optimistas de cara al futuro”, tras momentos de mayor zozobra, aunque aprovechó para reclamar el regreso de la Junta al Patronato, donde sí están Ayuntamiento y Diputación.

En marzo de 2011 el entonces diputado regional del PP José María Bris criticó la salida de la Administración regional de la institución y prometió que si su partido ganaba las elecciones, que se celebrarían dos meses después, la situación quedaría restituida.

“Cuentan con todo el apoyo del gobierno regional”, aseguró el director general de Universidades de la Junta, José María Velasco, aunque sin recoger directamente el guante lanzado por De Andrés. Mientras, el alcalde Antonio Román también recordó el apoyo municipal aun cuando no se trata de una competencia local, y se mostró de acuerdo en que, a pesar del bache económico atravesado –en parte por el abandono de entidades financieras colaboradoras–, “el futuro va a ser mejor”.

Entre los presentes se encontraba también el rector de la UNED, Alejandro Tiana; la presidenta de Diputación, Ana Guarinos, como vicepresidenta del Patronato, el exdirector del centro, Ángel Villarino y diferentes representantes institucionales. El Orfeón Santa Teresa se encargó de poner la solemne sonoridad al acto, en el que también se entregaron insignias y diplomas a los recién titulados.

Artículos Relacionados