La astronomía abre los Cursos de Verano de la Uned

Pistoletazo de salida a la VII edición Cursos de Verano de la UNED en Guadalajara. • El rector del Centro Asociado, Miguel Padilla, junto a los directores del curso 'Introducción a la Astronomía VIII' han sido los encargados de dar la bienvenida a los alumnos matriculados. • Las estrellas, el sol o las investigaciones que sobre esta ciencia realizaron pueblos como los babilonios y egipcios son algunos de los temas que abordará este primer curso de verano.


Un paseo por la historia de la astronomía a cargo del profesor Enrique Teso Vilar ha inaugurado la VII edición de los Cursos de Verano de la Uned en Guadalajara. El rector del Centro Asociado, Miguel Padilla, junto a Amalia Williart, profesora de Física Atómica, Molecular y Nuclear de la UNED y directora del curso, y David Galadí, astrónomo en el Observatorio de Calar Alto (Almería) y codirector del curso, han sido los encargados de la bienvenida a los 35 alumnos matriculados en el curso 'Introducción a la Astronomía VIII'. 

Teso Vilar, profesor de química orgánica (jubilado) de la UNED, ha comenzado su intervención señalando cómo desde tiempos muy remotos los hombres comenzaron a interesarse por la Tierra, la Luna, el Sol y las estrellas. De ahí, que pueda considerarse a la Astronomía como la ciencia más antigua. 

Ha señalado también cómo las culturas prehistóricas ya hacían observaciones sistemáticas del universo y estaban dotadas de una orientación práctica: la necesidad de establecer con precisión las épocas adecuadas para sembrar y recoger las cosechas y la de orientarse en los desplazamientos y viajes. 

Distintos pueblos como babilonios, egipcios y las culturas precolombinas realizaron investigaciones y hallazgos muy significativos. Sin embargo fue la cultura griega la que más desarrolló la Astronomía clásica, con su concepción general del cosmos y la visión de un mundo geocéntrico. Entre sus observadores destacó a Aristarco de Samos, (310-230 a.C.) que propuso para el Universo un modelo heliocéntrico y heliostático 1800 años antes que Copérnico. Eratóstenes de Cirene (276-195 a.C.) fue el primer gran geodesta de la historia; Hiparco de Nicea (190-125 a.C.), también llamado “de Rodas”, en el siglo II a.C. utilizó por primera vez el astrolabio. 

Por último, ha citado a Claudio Ptolomeo (85-165), que compiló el saber astronómico de su época y expuso un sistema donde la Tierra estaría rodeada por esferas de cristal con los otros seis astros conocidos. 

Las ideas independientes renacentistas

Con el Renacimiento comenzaron a surgir en Europa ideas científicas independientes y discrepantes de los esquemas tradicionales aristotélicos. La teoría geocéntrica se mantuvo vigente hasta que Nicolás Copérnico (1473-1543) formuló la teoría heliocéntrica, según la cual el Sol se situaría en el centro del Universo y el resto de planetas, incluida la Tierra, giraría en torno a él. 

La era telescópica, destacando Galileo Galilei (1564-1642), utilizó por primera vez el telescopio refractor y enunció las primeras leyes de la Mecánica.; Ioannes Kepler (1571-1630), discípulo de Tycho Brahe y firme defensor del modelo de Copérnico, fue uno de los astrónomos más brillantes de la historia. Perfeccionó el telescopio de Galileo, sustituyendo la lente divergente del ocular por una convergente, construyendo el llamado telescopio kepleriano; Cassini , Newton o Halley. 

Tras la época de Newton, la astronomía moderna se ramificó en diversas direcciones. Con su ley de gravitación universal, el viejo problema del movimiento planetario se volvió a estudiar como mecánico celeste. Los telescopios, mucho más perfeccionados, permitieron la exploración de las superficies de los planetas, el descubrimiento de muchas estrellas débiles y la medición de distancias estelares. 

En el siglo XIX un nuevo instrumento, el espectroscopio, aportó información sobre la composición química de los cuerpos celestes y nueva información sobre sus movimientos, y el desarrollo de la Astrofísica, que permitió la medida de las distancias estelares. Durante el siglo XX se han construido telescopios reflectores cada vez mayores. Los estudios realizados con estos instrumentos han revelado la estructura de enormes y distantes agrupamientos de estrellas, denominados galaxias, y de cúmulos de galaxias. 

En la segunda mitad del siglo XX, los progresos en Física proporcionaron nuevos tipos de instrumentos astronómicos, algunos de los cuales se han emplazado en los satélites que se utilizan como observatorios en la órbita de la Tierra. 

Los avances tecnológicos derivados del espectacular desarrollo de la ingeniería y la técnica de la segunda mitad del siglo XX (tales como ordenadores cada vez más rápidos, telescopios orbitales más sofisticados, sondas espaciales al encuentro de planetas y otros cuerpos, etc.) han permitido que la Astronomía, como el resto de las ciencias, haya presenciado en estos últimos años una revolución muy importante que continuará durante el siglo XXI.  

La jornada de lunes se ha completado con las ponencias de Manuel Pancorbo que ha enseñado conceptos básicos de Astronomía, y de Amalia Williart, que ha concluido la jornada con la conferencia 'Las estrellas. El Sol'.

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