Clausurados los cursos universitarios en Trillo

La paz de Utrech y su herencia, desde Felipe V hasta Juan Carlos I, fue objeto de la segunda edición de los cursos universitarios de Trillo, que se han celebrado en la localidad entre el 26 y 28 de junio. • Una treintena de alumnos han asistido a este curso, que han dirigido los profesores Ignacio Ruiz y Fernando Bermejo.


El alcalde de Trillo, Francisco Moreno, ha clausurado la segunda edición de los cursos universitarios “Villa de Trillo”, que han recuperado para el municipio la vida universitaria. Lo hizo destacando la importancia de acercar la universidad al mundo rural, subrayando el esfuerzo que deben hacer las instituciones en este sentido y agradeciendo a sus directores, Ignacio Ruiz Rodríguez y Fernando Bermejo Batanero, ambos profesores de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, su implicación personal.

En esta segunda edición, el elenco de profesores ha repasado la Paz de Utrecht y su herencia, desde Felipe V hasta Juan Carlos I (1713-2013). En la mañana del viernes recibían sus diplomas buena parte de los treinta y tres alumnos matriculados, que además pudieron llevarse ejemplar de las actas, publicadas por la Editorial Dikinson, “una sugerencia del Ayuntamiento de Trillo que hemos recogido encantados, dando a los cursantes la facilidad de dedicar toda la atención a los ponentes”, comenta Ignacio Ruiz. La publicación supone que, en no mucho tiempo, las actas estarán sobre los anaqueles de algunas de las mejores bibliotecas del mundo, incluidas las de países como Estados Unidos, Canadá o Reino Unido.

Argumento principal del curso ha sido la soberanía de Gibraltar. “El tratado de Utrecht sigue vigente, por cuanto España continúa soportando la última colonia de Europa, que es Gibraltar. Si en cierto momento de la historia para los británicos había tenido sentido la soberanía sobre Gibraltar por el control del Estrecho, y en cierta medida del Mediterráneo, a estas alturas del siglo XXI, carece de utilidad más allá de convertirse en una especie de agónica prolongación de lo que fue el antiguo imperio colonial inglés. Gibraltar es incluso un contrasentido dentro la Unión Europea que estamos construyendo entre todos. Hoy, la soberanía británica sobre Gibraltar enturbia las relaciones entre el Reino Unido y España”, defiende el profesor.

Por su parte, Sixto Sánchez Lauro, profesor de la Universidad de Barcelona, habló sobre las Cortes Borbónicas de Barcelona (1702) y su asimetría con las Austracistas, que también se celebraron en aquella localidad española (1706). Igualmente destacable ha sido la presencia por segundo año consecutivo de Francisco Marhuenda, director del diario La Razón, en Trillo. El periodista pronunció una conferencia titulada “La Paz de Utrecht y la reforma de la Monarquía”. No menos interesante ha sido la presencia de Francisco Oda Ángel, director del Instituto Cervantes en su sede de Gibraltar. Oda habló de la dimensión humana de Gibraltar y su Campo. Y por citar un último ejemplo, Reinaldo Suárez, decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Santiago de Cuba, se refirió a la implicación de América en los Tratados de Utrecht.

Próxima edición

El profesor Ruiz, que ha destacado también la cada vez mayor interacción e implicación del alumnado en los cursos, ya tiene en mente el argumento de la próxima edición. En 2014 se cumplirán los 200 años del retorno de de Fernando VII a España y con ella de la vuelta al absolutismo regio, con lo que el foco podría dirigirse el año que viene a la convulsa España del siglo XIX, y al conjunto de importantes transformaciones a que se vio sometida.

Fernando Bermejo, codirector de los cursos, y oriundo de Gárgoles de Arriba, afirma que “Trillo se está consolidando su posición como referente de actividad universitaria veraniega, en la que además es de agradecer la perspectiva comarcal que muestra el Ayuntamiento”. Además de disertar sobre “Utrech y la nueva diplomacia borbónica”, Bermejo fue el encargado de ubicar a la comarca, y a Trillo, en la época: “El Tratado de Utrecht no tuvo consecuencias específicas a nivel local. Lamentablemente, si las tuvo, y en gran medida, la Guerra de Sucesión. Brihuega y Villaviciosa fueron en el escenario de una de las batallas más importantes y cruentas de la Guerra de Sucesión, lo que además de las conocidas consecuencias históricas, significó también el asolamiento de todos los pueblos de la Alcarria Alta”.