Matillas, 'laboratorio' rural para la universidad

Un grupo de estudiantes de Ciencias Ambientales de la UAH visita Matillas y se instala tres días en el campamento de Huérmeces del Cerro, para estudiar iniciativas de desarrollo rural como la fábrica de piensos y aceites vegetales. •  Ignacio Gordon, alcalde de Matillas y miembro de la Junta Directiva de ADEL Sierra Norte, y Laura Ruíz, gerente del Grupo de Desarrollo Rural, explicaron al grupo de estudiantes la evolución histórica del municipio y de la cementera, cómo se gestionan las ayudas y la evolución del desarrollo rural en la comarca.


La industria del cemento convirtió a Matillas, en los primeros años del siglo XX, en un ejemplo ilustrativo de desarrollo rural. El pueblo llegó a tener entonces más de 1.000 habitantes en su padrón. El cierre de la planta en los años 70 condujo al despoblamiento y Matillas redujo su censo hasta apenas un centenar de vecinos.

Hoy, la antigua cementera es una fábrica de piensos y Matillas es uno de los 85 municipios que pertenece al Grupo de Desarrollo Rural Adel Sierra Norte. La Universidad de Alcalá (UAH) lo ha elegido como ejemplo de municipio donde hay desarrollo rural y por eso, ha enviado hasta allí a un grupo de estudiantes de Ciencias Ambientales, a través de su programa anual de estancia de tres días en el campamento de Huérmeces del Cerro.  

Los estudiantes hacen su trabajo de campo, poniendo en práctica lo que aprenden en clase y conocen iniciativas de Desarrollo Rural  puestas en marcha en el pueblo. Los universitarios fueron recibidos en el Ayuntamiento por el alcalde del pueblo, Ignacio Gordón y por varios miembros más de la Corporación Municipal.

Los dos primeros días los han dedicado al estudio del medio natural sobre el terreno, y el último, “a lo que llamamos aplicaciones de especialidad”, explica José Sancho Comins, catedrático de UAH. El grupo de alumnos ha elegido  la especialidad de Desarrollo Rural para lo que “hacemos una sesión práctica con la gerente del Grupo de Desarrollo Rural y el alcalde  de Matillas, que acompañamos con la visita a la fábrica de Agrosa, situada en la antigua cementera de Matillas”, añade Comins.

Crecimiento a partir del desarrollo rural                                                               

A partir de los años 90, el pueblo experimentó un progresivo crecimiento ayudado, en parte, por los sucesivos programas de desarrollo rural que, combinando iniciativa pública y privada, recuperaron las viejas instalaciones de la fábrica con otra funcionalidad vinculada al mundo rural de la mano de Agrosa: “Matillas ha remontado y, a pesar de los momentos difíciles que atraviesa la economía, tiene un horizonte fértil por su posición privilegiada, cerca de la A2 y con ferrocarril”, reflexiona el profesor. 

En la sesión de trabajo que comenzó en el Ayuntamiento, Ignacio Gordon, que también es miembro de la Junta Directiva de Adel, trazó a grandes rasgos la curiosa historia de la localidad y sus sucesivos crecimientos y decrecimientos poblacionales, haciendo especial hincapié en los avatares de la fábrica de cementos. 

También intervino en la sesión la gerente de Adel, Laura Ruiz, que explicó a los complutenses cuáles son las funciones del Grupo de Desarrollo Rural y contó la experiencia de su trabajo y valoró la evolución del desarrollo rural en la comarca. 

Posteriormente, los alumnos de la UAH se trasladaron a las antiguas instalaciones de la cementera, hoy ocupadas por Agrosa, que desarrolla una actividad relacionada directamente con el mundo rural como la fabricación de piensos, pellets de biomasa y aceites vegetales. 

Ahora, la experiencia educativa se trasladará al papel, a través de un trabajo dentro de su asignatura ‘Técnicas aplicadas al trabajo de campo’.