La vida tecnológica

La exposición Tecnorrevolución, instalada en el Jardinillo hasta el 22 de marzo, es un recorrido interactivo que pretende dar a conocer las tecnologías convergentes: nanotecnología, biotecnología, las ciencias cognitivas y las tecnologías de la información y de las comunicaciones (TICs). • Habrá visitas guiadas de lunes a viernes a las 19 horas y los fines de semana y festivos, a las 12,30 y 19 horas.•  La entrada es gratuita.


Es un camión pero al entrar, un mundo tecnológico que podría ser futuro pero es presente, se abre ante los ojos de quien visita esta experiencia. O esta exposición. Porque en realidad, ‘Tecnorrevolución’ es un recorrido interactivo por las posibilidades reales de la tecnología que está cambiando el mundo y revolucionando campos tan distintos como la construcción, la agricultura, la educación, el arte o la medicina.

La Obra Social La Caixa y el Ayuntamiento de Guadalajara apadrinan esta muestra, donde es posible simular la manipulación de átomos para la lucha contra el cáncer, conocer el estado de relajación de nuestro cerebro o ser capturado por la mirada de 64 ojos blancos robotizados. 

Mover una bola con el poder de la mente, adivinar mediante un ordenador cómo se propaga un virus y se produce una pandemia, ver cómo un minirobot lleva a un medicamento a un punto concreto de nuestro cuerpo son sólo algunas hazañas que se podrán ver en esta exposición, que será visitada también por escolares de la capital y la provincia que lo soliciten. 

El alcalde, Antonio Román y Joaquín Chaparro, delegado general de La Caixa en Castilla-La Mancha y Extremadura han presentado la muestra ExpoCaixa Tecnorrevolución, “una exposición que da mucho que pensar y es una pequeña semilla”, ha dicho Chaparro, subrayando además que “España empieza a tener un desarrollo de las tecnologías de la información”.

Por su parte, Román ha recordado algunas de las exposiciones que han ‘acampado’ en la ciudad de la mano de Obra Social La Caixa -antropología y  cultura íbera, entre ellas- y ha subrayado que estas muestras “hacen que la cultura y el conocimiento lleguen de una manera fácil”. 

Acabar con el cáncer 

No hay una cura contra el cáncer pero la nanotecnología aporta una esperanza. Hace pocos años que se utilizó por primera vez esta tecnología para destruir células cancerosas, una alternativa a la quimioterapia, demasiado invasiva. Gracias a las nanopartículas, se pueden detectar las células tumorales. De esa forma, se hace una selección y no una invasión. Si el diagnóstico es positivo, otras nanopartículas se encargan de destruir las malas células. Es una de propuestas de esta muestra que hace hincapié a través de seis módulos en la importancia, también, de la interrelación de todas estas tecnologías. 

La informática aporta herramientas que podrían ayudar, por ejemplo a prevenir una plaga en un campo de cultivo o el crecimiento de un grupo de animales en un bosque. Los visitantes podrán ver cómo se simula la propagación de un virus dependiendo de la ciudad de origen y de las medidas que se adopten.

En esta muestra también hay robots que se comportan como si fueran animales, gracias a un sistema electromecánico que permite que manos y brazos biónicos sean una realidad y no ciencia ficción. 

La tecnología en la música redescubre los instrumentos musicales como el reactable. La electrónica envuelve esta propuesta que premite que varias personas compartan su control, sin conocimientos musicales apenas. El Reactable genera sonidos, los combina y crea melodías. El arte también puede ser tecnología. 

La energía bio-químico-eléctrica de nuestras neuronas también se mide en esta exposición que invita a sentarse y disfrutar de un reto: a ver quién tiene el cerebro en fase más relajada.

También la mirada puede ser tecnológica: hay visiones tridimensionales o detectores de rostros. Hasta 64 ojos seguirán al espectador de la sala con precisión.


 ‘ExpoCaixa Tecnorrevolución’. Hasta el 22 de marzo en la plaza del Jardinillo. Horario: de lunes a viernes, de 9,30 a 13,30 y de 16 a 21 horas. Fines de semana y festivos: de 11 a 14 y de 17 a 21 horas. Hay visitas guiadas.