El humor inteligente de Piedrahita llegará al Buero

El cómico gallego presenta el monólogo ‘¿Por qué los mayores construyen los columpios siempre encima de un charco?’ • Se trata de una recopilación de sus piezas más recientes, donde reflexiona sobre la vida como un viaje.


El humor de Luis Piedrahita es tremendamente peligroso. Con la aparente inocencia con que se replantea la más nimia de las cosas es capaz de hacer que tiemble el orden del universo. Detrás de su flequillo y sus gafas de pasta anida un cerebro retorcido que se ha impuesto como tarea cuestionarlo todo. Como los niños en su temible inocencia, pero con la perspicacia del más radical de los filósofos.

El Teatro Auditorio Buero Vallejo acogerá en septiembre su último trabajo, la adaptación para las tablas de su libro “¿Por qué los mayores construyen los columpios siempre encima de un charco?”. Una vez más, una pregunta aparentemente ingeniosa pero simple puede precipitar toda una perorata desternillante que acabe por poner el mundo patas arriba. La pregunta retórica de Piedrahita siempre produce ese efecto mariposa en el que el aleteo desata un huracán al otro lado del planeta.

Este montaje reúne los monólogos más recientes de Piedrahita, algunos de ellos exhibidos en televisión, que son trenzados como la historia de un viaje, que en realidad es la vida misma vista a través de las pequeñas cosas, en la línea de su anterior espectáculo, ‘Dios hizo el mundo en siete días… y se nota’.

Monologuista de cabecera del Club de la Comedia

Conocido por la interpretación de los textos que él mismo escribe para El Club de la Comedia (en su última etapa, en La Sexta), Piedrahita ha mantenido el nivel de un humor elaborado e inteligente, que evita los lugares comunes y la chabacanería. Perogrulladas y aforismos combinan con preguntas mordaces en el humor del llamado “rey de las cosas pequeñas”. Porque Piedrahita es proclive a rescatar esos detalles que todo el mundo comparte (detener la mirada en ese “cacahuete flotando en la piscina”, preguntarse quién le pone la pegatina a las mandarinas o calcular “cada cuánto hay que echar a lavar un pijama”), pero dando siempre una divertida vuelta de tuerca.

Guionista y director –lo fue, aunque en pareja, en la más que aceptable ‘La habitación de Fermat– y escritor, se le puede seguir también en el blog ‘El ojo boquiabierto’, un cajón de sastre de sus actuaciones y sus escritos en prensa. Allí se refiere al año 2006 como a un tiempo pasado en el que “casi no existía Twister y había cerillas en los cajones de las cocinas”. El guión no eclipsa, pese a todo, la interpretación de un personaje muy aclamado por el público: una forma de vestir, de hablar y de moverse sobre las tablas tan reconocibles a día de hoy como la de otros maestros del género como Woody Allen y Chaplin.

Si Luis Piedrahita no decepciona, el guión será el de siempre, así que vayan al teatro con ganas de reír pero, sobre todo, mantengan intacta su capacidad para sorprenderse.


Una aparición en el televisivo espacio ‘La letra pequeña’, en el programa El Hormiguero de Pablo Motos.

 

Otra famosa actuación: ‘Dios hizo el mundo en siete días… y se nota’, en El Club de la Comedia: