El Buero: diez años, mil funciones

Ainhoa Arteta es la estrella invitada en el X Aniversario, mañana, a las 20 horas. • A los asistentes, se les hará entrega de un libro homenaje, editado con motivo de este cumpleaños. • El Buero, en una década de vida, ha acogido conciertos míticos y eventos inolvidables. Woody Allen, Enrique Morente o Antonio Vega dejaron su talento sobre sus tablas.


La historia de los diez años del Buero Vallejo podría ser, por qué no, la historia de una escalera -ascendente-, como guiño al dramaturgo guadalajareño que bautizó el auditorio de la ciudad, el más grande de Castilla-La Mancha. Es, también este, un cumpleaños paradójico: mientras el Buero sopla diez velas; el otro teatro de la ciudad, el Moderno, de titularidad regional, ha cerrado sus puertas después de 20 años, aunque de momento de manera transitoria a la espera de un concurso que cambiará su modelo de gestión.

La soprano Ainhoa Arteta se subirá mañana al escenario del Buero para celebrar el cumpleaños feliz. Lo hará con el pianista Evangelisti y con su partenaire, el tenor Luis Dámaso. Apenas quedan entradas.  

Son nombres grandes aunque no los únicos que han pasado durante esta década por el Buero Vallejo, que ha enamorado a artistas y productores como José Luis Moreno, que durante varios años, lo eligió como escenario de preestrenos de sus montajes y como residencia para sus ciclos de ópera y zarzuela que él mismo llegó a presenciar y aplaudir rabiosamente.

El Buero ha acogido igual magia, que videojuegos y alguna edición del Festival de Teatro Urbano; también actuaciones memorables de un Festival Panorámico Musical, cuando este gozaba de un presupuesto galáctico.

El gran éxito: Hoy no me puedo levantar

Su director desde el principio, Julio Gómez, no duda en afirmar que el éxito más rotundo vino de la mano del musical inspirado en Mecano. 'Hoy no me puedo levantar' agotó 7.000 entradas, en las siete funciones que se programaron. “Y seguramente hubiéramos vendido dos aforos más”, dice, algo “impensable” para esta ciudad, que, sin embargo, responde mal a otras citas de claro sello internacional como “el concierto de Omar Sosa”, donde hubo “muy poquita gente... un centenar de personas”.

El Buero Vallejo ha agotado entradas pero también ha visto grandes huecos en su patio central. El nivel medio de ocupación “ha subido desde que llegamos nosotros”, según la concejal de Cultura, Isabel Nogueroles. Antes, había un 68% de ocupación media y ahora ese ránking se sitúa en un 87,76%. En diez años, el Buero se ha convertido en un icono cultural de la capital, ya el único tras el cierre del Teatro Moderno, el más antiguo de la ciudad, situado en el casco viejo. 

En sus primeros 365 días de vida, por el escenario del Teatro Buero Vallejo pasaron 82 espectáculos, de los más diversos ámbitos, que se concretaron en 98 funciones. La media ha subido con los años. Las cifras aportadas por Gómez hablan de 700.000 espectadores (672.820 entradas registradas) en una década, casi 1.000 espectáculos; entre 500 y 600 actos en la sala Tragaluz y unas 100 exposiciones.

Rafael Amargo inauguró el Buero

Con 'Poeta en Nueva York', el bailaor Rafael Amargo inauguró un 20 de diciembre de 2002 un teatro querido y reivindicado, tras el adios del Coliseo Luengo en 1996. Sin teatro en la ciudad, una Plataforma reivindicó un auditorio para la ciudad. En el Alcázar, en Aguas Vivas... Finalmente, los trazos de Begoña Fernández-Shaw, Angel Verdasco y Luis Rojo, discípulo de Rafael Moneo, se hicieron piedra en la calle Cifuentes, junto a la Universidad. Consiguieron levantar un auditorio versátil, con mucha luz, funcional, en el que ha cabido de todo, incluida una Escuela de Teatro o la gala de los Premios Max de las Artes Escénicas, uno de los grandes momentos de esta década de vida, irrepetible. Como el concierto de Woody Allen, con su grupo de jazz.

La muerte de Antonio Buero Vallejo hizo que el Ayuntamiento y la Junta de Comunidades acordaran que el teatro de la ciudad llevara su nombre. Corría el año 2000 y aún faltaban 2 años para que se inaugurara. Cuando cumplió su quinto aniversario, el Buero quiso recordar al premiado dramaturgo -tiene el Lope de Vega, el Cervantes o el Nacional de las Letras, entre otros-, un escritor realista, que impregnaba en el teatro “una manera de ser”, según su hijo Carlos Buero. En una entrevista realizada en el bisemanario Guadalajara DosMil con motivo de las II Jornadas de Autor, el hijo de Buero decía: “Guadalajara, que tiene dos teatros bastante buenos; podría convertirse en lo mismo que Almagro es para el teatro clásico, pero para el teatro contemporáneo”.

Momentos míticos

El Buero ha ofrecido conciertos míticos que ya no volverán: el que ofreció Presuntos Implicados, en su gira de despedida. Después de aquella actuación, jamás se ha vuelto a ver a Sole Giménez al frente de esa banda de pop. O el que ofrecieron artistas ya fallecidos como Antonio Vega, que grabó un directo en 2005; o el maestro Enrique Morente.

También ha habido momentos incómodos: como el ocurrido durante la lectura del pregón de Ferias de 2011, a cargo de la escritora Almudena de Arteaga. El acto fue interrumpido por la entrada de varios manifestantes que acababan de terminar una marcha de protesta contra los recortes en Educación.

Tampoco volverán las funciones del Certamen Nacional Arcipreste de Hita, que se programaban entre semana primero; en fines de semana, después, porque este mismo año la asociación que lo ha organizado durante más de tres décadas, ha bajado el telón de este interesante proyecto que nació amateur pero con los años, logró traer hasta Guadalajara montajes de compañías profesionales con buen criterio casi siempre.

Otros hitos: la visita del Ballet Nacional de Cuba con la gran Alicia Alonso a la cabeza, el ballet de Lindsay Kemp, los conciertos de Raimundo Amador y Kiko Veneno, obras capitaneadas por grandes de la escena como Charo López, Emilio Gutiérrez Caba, Sancho Gracia, Juan Luis Galiardo, Concha Velasco, Manuel Galiana... y conciertos de altura con batutas de lujo como Inma Shara, que logró que la Reina Sofía de Grecia presidiera un espectáculo en el teatro.

Casi diez millones de euros de coste

El alcalde, Antonio Román ha tildado de “diseño audaz y versátil” este auditorio, que ve, por otra parte, como “un reclamo turístico, epicentro de la vida cultural” y que ha evitado viajes a Madrid para ver funciones de calidad. Se invirtieron 9,7 millones de euros -el Ayuntamiento aportó más de cinco- y en una década, el Teatro-Auditorio Buero Vallejo se ha convertido en un recinto más idóneo para albergar espectáculos de medio y gran formato y menos ideal para acoger obras de teatro, que requieren de más intimidad. Llegó a tener problemas de sonido, que resultaron tan incómodos como una china en el fondo de un zapato.

La mala acústica que se unía a la inmensidad del aforo, incomodaba a actores. Las obras de teatro perdían encanto. Se reparó con la colocación de cortinillas, de moqueta, también de un cambio en la caja negra. Este año sobre todo, se ha visto cómo el propio escenario del Buero Vallejo se reconvertía en un mini-escenario con capacidad para acoger a unos 200 espectadores, creando la intimidad necesaria. Se pudo ver con 'La gloria de mi mare'. Gana el teatro y de paso, se matiza la falta de público en algunos espectáculos que, por diferentes circunstancias, logran atraer a pocos espectadores.

El Buero ocupa más de 9.000 metros cuadrados que completan un espacio polivalente, enriquecido con la sala Tragaluz, que ha registrado entre 500 y 600 actos en estos diez años y cuyo alquiler es de 600 euros al día; una sala de exposiciones, que ha acogido un centenar de muestras y un hall, con idéntico alquiler, que también ha resultado un espacio aprovechable -acoge parte de la gala de magia, exposiciones, la Campus Party y, en tiempos, parte del citado FUT-. Desde hace unos años, el Buero es también escenario del Festival de Cine Solidario de Guadalajara (Fescigu) y sede de las oficinas del Patronato de Cultura.

La infraestructura se ha sometido a mejoras y se ha adaptado a los espectadores con discapacidad auditiva con la instalación de bucles sonoros.

Teatro menudo

El teatro también ha buscado una salida pedagógica a su programación y la ha encontrado en proyectos teatrales para los escolares guadalajareños. Obras en castellano que rescatan a los clásicos y en inglés, para los de Secundaria, se han sucedido en ciclos como 'Ven al teatro' o 'Al teatro por un euro'. Los pequeños encuentran su hueco, sobre todo, en Navidad, donde no es extraño que copen las butacas con espectáculos familiares. 

Además, se ha abierto al público, a través de un programa de visitas guiadas, que ya han disfrutado unas 3.000 personas. Es una oportunidad para ver el teatro por dentro. Desde los camerinos al propio escenario, inmenso, grande. Desde el foso donde se 'ocultan' las orquestas hasta el techo, donde campan técnicos y luces.

El Camerino

El décimo aniversario del teatro supone también un cambio en la dirección de su restaurante. Manuel Jiménez, presidente de la Asociación Provincial de Hosteleros, deja el Cabaret Café. El concurso, que otorga una explotación durante otros diez años -cuando el teatro celebre el 20º aniversario- lo ha ganado el famoso restaurador Jesús Velasco, propietario del Amparito Roca, que pretende cambiar desde el suelo al cielo este rincón culinario, donde antaño se disfrutaba, además de los platos, de la música y los monólogos. El nuevo proyecto es radicalmente distinto y, aunque gastronómico, incluirá novedades como una zona chill out.

No es el único plan pendiente, aún quedan retos, como seguir programando espectáculos minoritarios. No llenará, como ha sucedido otras veces en el Buero, pero servirá para que a la cultura le siga latiendo el corazón y los artistas vivan de su trabajo.


Entrevista a Julio Gómez, director del Teatro Buero Vallejo, con motivo del X Aniversario: http://bit.ly/VcfsmD

 

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