El Tenorio alcarreño revive el Día de Difuntos

La actriz Abigail Tomey dirige este 'Don Juan', de Zorrilla, que se representa los días 2 y 3 de noviembre. • Es la tercera edición con la marca de Interés Turístico Regional y participan unas 150 personas. • Este año, como novedad, hay unas Jornadas Mendocinas los días 27 y 28 de octubre, para que los turistas conozcan cuatro de los espacios donde transcurre el Tenorio.• La Diputación cede su exposición 'Mujeres Mendoza', visitable los días 27 y 28 de octubre en el Claustro de la Piedad.


No hay don Juan sin Zorrilla, ni doña Inés sin mendozas. Todo en el Tenorio Mendocino está relacionado. Todo tiene su misterio, pese a que la filosofía de Gentes de Guadalajara, asociación que organiza este evento desde hace 22 años, sea el de “la continuidad” pese a que hay “sutiles” novedades. Así lo cree la directora artística, Abigail Tomey, que hoy ha presentado la edición de 2012 del Tenorio alcarreño, junto al presidente de la asociación, José González Vegas y el director de producción, Juan Aylagas.

La gran novedad de este Tenorio reside en su prólogo. Varias criadas, monjas, damas, el V Duque del Infantado, Doña Ana de Mendoza y el secretario del Marqués de Santillana, entre otros personajes, darán la bienvenida a quien se acerque a disfrutar de las Jornadas Mendocinas, un programa de visitas guiadas que permitirán conocer el Palacio del Infantado, el Claustro del Palacio de Don Antonio Mendoza, el Palacio de la Cotilla y la Cripta de los Mendoza. Jaime Bonacho, otrora don Luis en el Tenorio, ha dejado su papel para pasarse a dirigir al grupo de jóvenes actores que darán vida a estos personajes que explicarán, en cuatro piezas teatralizadas de unos 10 minutos de duración, el alma y la vida que encarnan.

El 27 de octubre, habrá visitas a las 12, 17 y 19 horas. Saldrán del Infantado, para seguir al Claustro del Palacio de Brianda de Mendoza, la Portada del Convento de la Piedad, el Palacio de la Cotilla y finalmente, la Cripta ducal. El día 28, sólo habrá un pase a las 12 horas, con idéntico recorrido.

Como complemento, la Diputación Provincial cede la exposición 'Mujeres Mendoza'. Se podrá visitar los días 27 y 28 de octubre en el Claustro de la Piedad, durante el horario de las visitas guiadas.

Más de cien actores y extras

Los próximos 2 y 3 de noviembre, el centro de Guadalajara se llena de teatro. El casco histórico y seis de sus monumentos serán testigos, un año más, de la fidelidad del público y de una historia -la del astuto don Juan y sus suspiros por la novicia doña Inés-, ambientada -ahí radica la particularidad- en algunos de los espacios de la familia Mendoza, tan ligada a la ciudad de Guadalajara.

El elenco está encabezado por Julio Prego y Julia Piera, que encarnan a don Juan y doña Inés. José Mª Sanz será Butarelli, Luis M. García encarna a Ciiutti y don Gonzalo -mítico papel interpretado por Borobia- será un íntimo amigo de éste, Juan Morillo. “Será un Comendador muy especial”, dijo Tomey, por el reto que supone continuar con un papel en el que Borobia imprimió personalidad propia.

Brígida volverá a ser Josefina Martínez y la madre abadesa, Mari Pili Sanjuán que comparte papel también con Carmen Niño. La segunda Doña Inés es Maria Nieva y el segundo don Juan será Fernando Catalán.

Apenas hay diferencias respecto a otros años. El montaje arranca a las 19,30 horas en la Plaza de Santa María, donde se evocará a la Guadalajara del siglo XVI. Habrá taberna y el trueque se hará con ducados mendocinos. La función ha cobrado tanta vida que hay más gente que nunca deseosa de participar en este montaje, por lo que se bailarán en esta plaza, hasta cuatro piezas. “Este año, salía un grupo de baile muy amplio”, ha explicado Tomey, que no quería dejar a nadie fuera de la representación. Además de baile, “tres actores ambulantes” dramatizarán un texto de Juan de Encina, que no superará los 10 minutos.

Arranque con la Hostería del Laurel

Y a las 21,30 horas, dará comienzo la escena de la Hostería del Laurel, en la Plaza de Santa María, primer escenario. “Al amparo del atrio de Santa María de la Fuente la Mayor, comienza Don Juan su peregrinaje por el amor y la muerte. En esta plaza, tuvo el Cardenal Mendoza su Palacio”, escribe el historiador Pedro J. Pradillo, encargado de los textos del programa del Tenorio. “Entre libertinaje y escándalo la plaza y el ladrillo se hacen hostería”.

El Palacio de la Cotilla acoge la segunda escena. Es el exterior de la casa de Doña Ana de Pantoja, aunque en realidad sea la residencia que los Marqueses de Villamejor levatnaron en ladrillo y aparejo de piedra hace ya tres siglos. Son rejas para enmarcar damas burladas y empedrado para destrezas y desafíos”, relata Pradillo.

A doña Inés, el espectador la ve por primera vez en el Claustro del Convento de la Piedad, Convento de doña Brianda, donde se unen “pasiones terrenales y anhelos espirituales de la novicia, que será raptada por Don Juan entre la azulejería sevillana del claustro... rumor, entre lamparillas, de rezos y cantos de calatravas, ¿o son franciscanas las voces?”, añade el historiador.

La Quinta de don Juan es recreado en el Patio de los Leones, “símbolo de la ciudad para la escena más popular del Tenorio. Leones, tolvas y escudos, imaginados por Juan Guas, vuelven a ver el paso del amor y la muerte condensado en un instante; el Diablo ha estado a las puertas del Cielo”, señala Pradillo.

Las escenas quinta y séptima se desarrollan en la iglesia del Convento de la Piedad. Es el panteón de la familia Tenorio. Para Pradillo, “Alonso de Covarrubias amó aquí la piedra en plateresco. La sombra de doña Inés invoca la Misericordia de Dios y el triunfo del amor”.

El último escenñario será de nuevo, en el Infantado, pero en el zaguán. Es el aposento de don Juan, donde hay ricas viandas para vivos y muertos -todos están convidados-. Los muros del palacio se abren para recibir al Comendador.

El Tenorio Mendocino es “un reto siempre”, ha dicho Abigail Tomey. Porque hay que “poner en funcionamiento una máquina que mueve 150 personas” y que “deben montar una obra en 5 semanas”, con ensayos nocturnos y en muchos casos, “con frío”, si se trata de exteriores. Pero se hace “porque la gente ama el teatro y considera que el Tenorio es todo el camino que se recorre hasta que llega el día de la representación”.

20.000 euros de presupuesto

El cartel y el programa han sido obra de Fernando Toquero, que lo ha realizado de forma altruista, como todos los que componen Gentes de Guadalajara. El Tenorio Mendocino es una “actividad privada”, ha recordado Tomey, y este año ha recibido 20.000 euros de subvención -15.000 euros del Patronato de Cultura y 5.000 de Diputación-.

El Ayuntamiento de Pastrana, al igual que el de Mazuecos han prestado trajes para la representación, donde también participan el Grupo de José Antonio Alonso -con música en directo- y el Grupo Gatieros Mirasierra -que se estrenan-. La Coral Polifónica la Esperanza repite, al igual que el Grupo de Tambores de la Cofradía de la Pasión del Señor.

El Tenorio nació antes de que existieran medios para hacerlo”, ha incidido Tomey, que ha querido quitar hierro al asunto de los presupuestos. “El Tenorio está al margen de las administraciones públicas. Se hace porque creemos que la cultura hace feliz a quien la recibe”.

Pero el dinero es necesario. El Tenorio ha sufrido una importante ampliación en el número de espectadores: “hemos visto cómo se ha quintuplicado en 10 años”, añade. “El alquiler de un traje cuesta unos 80 euros”. La organización ha diseñado, por eso, una nueva línea de financiación: camisetas del Tenorio, que podrán adquirirse a través de cualquier persona de Gentes de Guadalajara, y, si sobran, el mismo día de las representaciones, en un puesto que se montaría en la Plaza de Santa María.

 

 

 

 

 

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