“Con el flamenco me libero totalmente”

El bailaor alcarreño se muestra más que ilusionado al confirmarse que ha vendido todas las entradas para su actuación en el Buero Vallejo donde estrena su primer espectáculo en solitario • Pupilo de Antonio Canales ve en él un “espejo” donde mirarse de cara al futuro y no descarta que pueda colaborar con él en este nuevo show • El flamenco es su mejor forma de expresarse y han sido testigos de su arte espectadores de medio mundo.


Pablo Fraile ha colgado el cartel de no hay billetes del escenario-teatro del Buero Vallejo para su actuación del próximo sábado en la que estrena su primer espectáculo en solitario: ‘Libre’. El bailaor de Yebra no se arruga ni ante este hecho ni ante emprender una nueva aventura en solitario en la que no sólo prevé rodar este espectáculo por España, sino que está pendiente de que pueda traspasar fronteras y pueda interpretarlo hasta en Sudamérica, concretamente, en Argentina.

En ‘Libre’ busca ser el mismo, transmitir la configuración de su personalidad a través del baile conjugando sentimientos con la música y este arte, hasta terminar por soleas como “un torero que toma la alternativa”. Además, se muestra más que orgulloso de poder estrenar “en casa” este nuevo espectáculo ante un público que lo arrope y con el que pueda sentir ese calor que todo artista necesita para que el show realmente triunfe.

Sin embargo, Fraile no es nuevo en estas lides ya que lleva su cuarto de siglo de vida dedicado al baile y al flamenco más en concreto desde que saltó a profesional de la mano de Antonio Canales hace cinco años. “Fue como superar un examen”, asegura y con él ya pensó que era posible labrarse una carrera como profesional. Venezuela, Rusia, China, Japón o EE.UU son lugares que ya ha visitado, con sus botas a cuestas, para dar lo mejor de sí y llevar el flamenco por todo el mundo ya que acumula tras sus espaldas una decena de espectáculos.

Estrena ‘Libre’ su primer espectáculo en solitario y lo hace este sábado en el Buero Vallejo, ¿sensaciones especiales al hacerlo en tu tierra?

Por supuesto. Tener la oportunidad de presentar mi primer espectáculo en solitario, en mi tierra y en un espacio como es el Buero Vallejo, es muy especial. También es mi primer trabajo en solitario y estoy contento e ilusionado con él. Jugamos en casa y el calor de la gente se notará mucho a la hora de bailar.

‘Libre’ es un espectáculo flamenco, ¿qué ofrece al espectador que le haga diferente al resto?

En primer lugar, llevo un equipo musical que es ahora mismo de lo mejor que hay a este nivel. Y con esa preciosa música que me ha hecho, intento ser yo mismo y sobre todo transmitir desde la verdad. Hacer las cosas tuyas es lo que te permite transmitir a otras personas. En este espectáculo, he buscado recrear las sensaciones que puede tener una persona en este caso reflejadas en mi mismo. Desde cuando me empiezo a interesar por el baile, el momento de trabajo, de sensaciones… Luego, desgraciadamente aparecen en la vida instantes más dolorosos como la pérdida de seres queridos, que también quiero que queden patentes. Con todo este cúmulo de sensaciones busco representar como una persona se va a haciendo, hasta que al final del espectáculo bailo por soleas que es como un torero que toma la alternativa. La intención es mostrar como se va forjando la personalidad y como una persona llega a conocerse.

Y todo ello transmitido desde el baile…

Yo soy una persona un poco tímida a la hora de relacionarme con la gente, pero con el flamenco me libero totalmente. Lo utilizo para expresarme y para que la gente vea lo que llevo por dentro.

‘Libre’ es tu primer proyecto en el que prepara su propio espectáculo y en el que es el protagonista, ¿le asusta este camino o lo afronta como un nuevo reto?

Asustar no es la palabra, pero transmite respeto porque estás haciendo un trabajo tuyo propio que luego la gente va a ver y va a valorar. Tengo mucha ilusión y fuerza para sacarlo adelante.

Arranca en el Buero Vallejo, pero ‘Libre’ ¿tiene más puntos dónde vaya a continuar su camino?

Hay algún sitio que estamos perfilando tanto en Madrid como en Argentina, posiblemente. Son cuestiones que no están cerradas porque estamos comenzando, pero hay expectativas de trabajo. De momento, queremos que quede bien el estreno y a partir de ahí, ya hablaremos. Pero sí es cierto que hay ideas de salir fuera de España, así que muy contento.

Además, no sería nada nuevo porque a pesar de su corta edad, ya cuenta con una más que amplia experiencia llevando el flamenco por medio mundo incluso con la compañía de Antonio Canales…

Con 25 años que tengo, me he recorrido medio mundo. He estado bailando con Antonio Canales, he actuado en Sudamérica, en EE.UU, en Japón, en China o en Rusia…Y por toda España claro. Para mi edad si que llevo un buen itinerario por el mundo. Aunque me he dado algún viaje que otro dejando las botas en casa, la mayoría los he hecho para bailar y para trabajar.

Usted que lo ve desde el escenario. El flamenco que es uno de los valores de la cultura española, ¿cómo es recibida en el extranjero? ¿Es tan querido como aquí?

En el extranjero se valora incluso más que en España donde, a lo mejor, estamos más acostumbrados a verlo y parece más frío. Cuando sales, si es cierto que notas el calor de la gente y como se vuelcan.

¿Te ha sorprendido algún sitio en especial sentir ese calor del público?

Por ejemplo en Japón, la gente es muy agradecida. Son muy respetuosos a la hora de ver el espectáculo y, luego son todo halagos. Son gente increíble. Japón es una cultura que me encanta.

Cuando se presento la programación de otoño del Buero Vallejo, se mencionó que estaba en Japón ensayando, ¿cómo fue la experiencia?

Fuimos a ensayar con un ballet japonés que ha hecho historia allí en su tierra. Y acudimos allí para ensayar la obra de ‘La Celestina’ para presentarla en la bienal de Sevilla. Es otra experiencia porque normalmente vas a un lugar, ensayas y bailas. Aquí no. Solo fuimos a ensayar dado que la representábamos en España. Fue algo extraño. Solo los músicos y tres bailaores éramos de aquí, pero el resto son japoneses; supongo que fue por cuestión de costes este planning de ensayos. Además, esa obra ya la habíamos representado en Japón, así que fue sólo matizar cosas de cara a la actuación en Sevilla.

Dentro de tu currículum llama la atención que ha compartido escenario con uno de los grandes del baile como Antonio Canales…

Yo estaba estudiando en el conservatorio de Madrid. No había terminado la carrera, pero hice un cursillo con él y me propuso colaborar en ‘La Casa de Bernarda Alba’. Cuando me llamó dije, “madre mía, madre mía”; no me lo creía.  Hicimos la obra y, una vez concluida, me seguía llamando para realizar otras actuaciones tanto nosotros dos como con otro bailaor. Compartir escenario con él es una experiencia única y de Antonio he aprendido muchísimo. Cuándo me cogió para su compañía, para mis padres fue como si hubiera aprobado un examen. Siempre han creído en mí, pero hay cosas como estas que les demuestra que podría labrarme una carrera en esto del baile.

Aprovechando esta conexión que mantenéis, ¿le ha propuesto que colabore en tu nuevo espectáculo a Antonio Canales?

Él está al corriente de todo, pero está viajando mucho. Seguramente que le llame y que me ayude en todo lo que pueda, incluso compartir de nuevo escenario. Sería un buen impulso.

¿De dónde le surge a Pablo Fraile toda esta pasión por el baile y por el flamenco en especial?

Ciertamente no lo sé. En mi familia no hay nadie que baile, salvo mi abuelo que era el músico de la familia porque tocaba la batería. A lo mejor, a raíz de eso puedo tener esa misma afición puesto que yo también estudié percusión en el conservatorio. Luego me apunté a sevillanas en el pueblo –Yebra- y me fue entrando el gusanillo. Posteriormente me vine a Guadalajara donde estuve en el programa ‘Veo, Veo’ de Teresa Rabal y poco a poco me iban surgiendo dudas sobre como encauzar mi camino. Comencé muy pequeño, con 11 años teníamos un ballet e íbamos por los pueblos haciendo sevillanas, rumbas y diferentes bailes. Poco a poco comienzas a pensar cosas, al ver que te sientes muy bien subido a un escenario.

Poco a poco le fue cogiendo gusto al escenario…

La verdad que sí. Y siempre que subo al escenario tengo nervios, se me hace un nudo en el estómago. Pero una vez que sales, te olvidas de todo y hago lo que mejor sé que es bailar.

Dentro del baile flamenco, seguro que tiene algún modelo al que le gustaría parecerse en un futuro.

Para mí, Antonio Canales ha sido un espejo donde te miras porque es una estrella de la danza. Si tengo que elegir uno, me quedaría con él. Pero trato de coger cosas buenas de Antonio o de Farruquito, no tengo un perfil definido, y esos matices busco hacerlos míos.

Además, el flamenco no sólo se baila sino que también se escucha, ¿qué suena en el iPod de Pablo Fraile?

Últimamente no escucho mucho flamenco, pero si me gusta oír a Jesús del Rosario, Alejandro Sanz…También escucho jazz, salsa y un poco de todo porque me gusta mucho toda la cultura musical.

¿Qué les diría a aquellos niños que tratan de iniciarse en el mundo del baile y de la danza como usted hizo con las dificultades que puede entrañar ya que pueden sentirse extraño en ese mundo?

Le diría que se olvidara de comentarios que puede decir la gente porque muchas veces se dicen para hacer daño. Que luche por lo que realmente quiere, que sea el mismo y tire para delante.