"He negociado 20 veces con Sabina, pero se me resiste"

El Teatro Buero Vallejo se inauguró el 20 de diciembre de 2012, con el bailaor Rafael Amargo como estrella invitada. • Quince años que sirven para charlar con su director, Julio Gómez, de la evolución escénica del auditorio municipal, que este miércoles acoge un concierto de los Tres Tenores. • Esta entrevista es una versión extendida de la publicada la pasada semana en nuestro número impreso de Invierno. 


Empezó a los 15 años como tramoyista en el Coliseo Luengo. Después, se metió en la Asociación Teatral Alcarreña y desde entonces, la farándula ha sido su vida, aunque pisó la Universidad para estudiar Derecho y hasta un Máster en Comercio Exterior. Julio Gómez Taracena (Guadalajara, 1966) dirige el Teatro Buero Vallejo desde que abrió sus puertas hace ahora quince años. Es, además, el programador del Teatro Moderno desde su reapertura, en 2015, y responsable de la oferta cultural que se sirve desde el Patronato. Con él analizamos la evolución de la cultura escénica y tomamos el pulso al considerado 'buque insignia' de la cultura en Guadalajara, un Buero Vallejo que en estos tres lustros ha sido testigo de muchos espectáculos y ha visto pasar más de un millón de espectadores y millares de artistas. Desde Montserrat Caballé a Enrique Morente. Desde Dulce Pontes a la leyenda viva del jazz, Benny Olson. "Son tantos", dice Gómez, "que las tablas de Excel son interminables".

Después de quince años programando en el Buero Vallejo, ¿cómo cree que ha evolucionado la programación?

La programación del teatro son habas contadas: sota, caballo y rey. Al final, dependes de un presupuesto y de las características que tienen los espacios. El Moderno ha dado la posibilidad de traer espectáculos de pequeño formato, infantiles o el ciclo de jazz. La parte técnica condiciona bastante. Traer este año a Kenny Garret o al mito viviente Benny Golson, al ciclo de jazz ha sido una satisfacción personal. Nunca me lo hubiera podido imaginar.  Nos ha costado cuatro o cinco años traer a figuras más internacionales. La ventaja es que no te cuesta igual traerlos un jueves que un sábado. Ésa es la fórmula. Si no, es inviable.  

¿Qué le gusta y qué no al público de Guadalajara? 

Hay gente a la que le gusta 'Incendios' [del dramaturgo canadiense de origen libanés, Wajdi Mouawad], que fue una sorpresa enorme, con 800 personas en una obra que dura tres horas y con Nuria Espert, que no había estado nunca en el Buero... hay un tipo de público que quiere ese tipo de espectáculos, que quiere ver 'El Cartógrafo' y 'Reikiavik', de Juan Mayorga, que sigue siendo un tipo de culto, aunque al final seamos muchos menos. Y luego hay quien quiere ver caras más televisivas.

Luego viene 'Sofocos', con Lolita y Paz Padilla, y llenan, y a 'Reikiavik' van solo 208 espectadores...

Vale, pero ¿es el Buero un espacio fácil donde programar 'Reikiavik'? No. La distancia del foso condiciona también enormemente. Te pasa con la ópera, la zarzuela, con todo.

¿Diría que es un público exigente?

Por supuesto, y te digo por qué. Al final, lo que tienes que cuidar es la calidad. Si tú programas 80 espectáculos buenos y uno malo, la gente te recuerda el malo. Ésa es la espada de Damocles que tienes siempre sobre la cabeza.

A la hora de programar ¿pesa más la calidad, llenar 1.000 butacas... hay presión?

Presión no hay ninguna, te la impones tú mismo. Yo tengo un teatro con 200 butacas y otro con 1.000 y tengo que hacer lo que es razonablemente sensato. No puedes programar espectáculos de 25.000 euros para que vengan 14 personas. No puedo condicionar ese presupuesto cuando a lo mejor con él, hago la programación del Teatro Moderno de un semestre. Yo no tengo una carta libre ni seis millones de euros para programar. Me encantaría traer 'Focus' de Alex Rigola pero no puedo... y aun así, insisto, por aquí ha pasado gente... y no me refiero solo a Monsterrat Caballé o Woody Allen... A los fadistas, que los tenemos olvidados, por aquí ha pasado Mariza, Madredeus...

Dulce Pontes...

Eso, y ahora son más famosas pero programar eso cuando lo programé, era absolutamente arriesgado y la gente venía. Creo que hay público para todo. Las zarzuelas que traía José Luis Moreno eran unas producciones impactantes. Ahora mismo no hay nadie en España ni en el mundo que haga producciones de ese tipo y se gaste cientos de miles de millones de euros.

¿Por qué hemos visto pocos Premios Max en estos 15 años?

No... es anecdótico. De una lista, se me pueden quedar fuera 30 espectáculos que quiero programar. Sobre todo, es inviable por fechas. También es importante el tema de las subvenciones. Y estás marcado por la Red de Teatros de la Junta, por otro catálogo que se llama Platea... solo con esas funciones ya estás condicionado al 60%. Si a eso le añades los ciclos como 'Música en primavera', el Fescigu, el Tenorio, las Veladas de Arte Sacro, al final te condiciona un calendario. Los que se quedan fuera son los que harán la crítica, pero yo no tengo la varita mágica para estirar las producciones.

Algunos artistas y productoras guadalajareñas hablan directamente de censura.

Pasopalabra (risas) No hay censura ninguna. Lo que hay son condicionantes. Con Siglo Futuro tenemos convenio, con Libros y Más, tenemos convenio..., las escuelas de La Cotilla, el Conservatorio, la asociación Las Encinas, Ultramarinos, Doctor Sapo, Ángel Lozano, Toronjil... todos vienen. Otra cosa distinta es que no haya fecha. Al final, es muy complicado.

Cuando el Buero cumplió su X aniversario, el regalo fue Ainhoa Arteta. Ahora que cumple quince, los 'Tres Tenores' ¿siente predilección por el género lírico?

No... en principio estaba programado 'Sinfonity', un espectáculo de musica clásica hecha con guitarra eléctrica pero no pudo ser ese día y se ha cambiado. Y lo que había disponible ese día, eran los 'Tres Tenores'. Yo habría traído a Bruce Springsteen haciendo un acústico pero...

Además de Springsteen ¿quién se le ha resistido en estos quince años?

Al que no he podido traer, muy a mi pesar, y he negociado con él veinte veces, es Joaquín Sabina. Tampoco pude traer a Paco de Lucía. Alejandro Sanz entiendo que no venga nunca, a no ser que haga una gira de teatros. Si mañana consigues traer a Vetusta Morla, Izal o Love of Lesbian, eso es la bomba, porque ellos hacen conciertos para muchísima más gente. Fito, otro de los que me encantaría traer.

¿Cuál ha sido el punto de inflexión del teatro?

El minuto cero. Cuando ves que eres capaz de traer a Montserrat Caballé, todo es posible. Entonces nos dimos cuenta de que teníamos mucho potencial.

¿Cuál ha sido el éxito más rotundo en estos 15 años?

'Hoy no me puedo levantar', de Mecano, porque al final fueron siete funciones. Es el que más ha hecho. Este año puedo confirmar que en abril vendrá 'Rumba', de Mayamaná.

¿Y el fracaso más estrepitoso?

Pues fue hace cuatro días... 'Apariencias', de Eva Yerbabuena. Es un espectáculo fantástico y había 300 personas. Al final la gente se puso en pie y estuvo aplaudiendo dos minutos, pero... ¿es fracaso? Yo qué sé. Fracaso es cuando fallan las luces, el sonido o cuando se cae alguien al foso y se rompe una pierna.

¿Qué sensaciones le deja esta etapa?

Cuando te pasan un listado de Excel que es interminable y ves el esfuerzo que se ha hecho, y todas las producciones, me siento contento y satisfecho. El otro día me comentaba alguien que en Guadalajara hay más espectáculos de los que la gente puede asimilar y eso en una ciudad de 85.000 habitantes, no se puede sostener.

¿Se ha solucionado la contraprogramación?

Creo que se podrían gestionar mejor los calendarios pero también depende de las asociaciones culturales. Nosotros no somos los capos de la mafia y tenemos una varita y decimos: esto está reservado y a partir de aquí, no programa nadie. Nosotros intentamos no contraprogramar. Y si se coincide, se avisa al artista.

¿Cómo está llevando la crisis el teatro?¿le ha golpeado?

Muchísimo. 2015 fue el peor año en cuanto a programación y público. Se reabrió el Moderno y el presupuesto hubo que compartirlo. No hubo más dotación y tampoco personal. El IVA también ha hecho muchísimo daño y muchas compañías han desaparecido.

Técnicamente ¿están superados sus problemas?

Está muy bien dotado. Hemos hecho una gran inversión. La única cosa que puedes hacer si necesitas mejorar algo es o tirar el teatro o tratar de adaptarlo.

¿Se está cumpliendo su proyecto de teatro?

Creo que no. En el sentido de que yo soy mucho de teatro y me gustan otro tipo de obras que se me quedan siempre en el tintero. En mi listado están 'He nacido para verte sonreír', de La Abadía; 'Último tren a Treblinka', 'Blackbird', de Kamikaze, 'Ahora todo es noche', de La Zaranda... son complicados de programar. O los haces dentro de un ciclo o están abocados al fracaso. Hay que hacer algo parecido a lo que hemos hecho con el jazz. Ahora la ventaja es que tenemos el Teatro Moderno.

Ha habido varios intentos de festivales de teatro: el Ciudad de Guadalajara, el FUT, el Arcipreste de Hita, el Titiriguada... ¿por qué no cuajaron?¿no necesitaría la ciudad un festival de teatro de referencia?

Seguro que sí. Pero no cuajaron por desinterés.

¿Del público o de las administraciones?

De los dos, pero sobre todo, del público. Cuando haces algo y la recompensa es que vienen 80 personas no tiene interés del público.

Pero el Arcipreste de Hita no tenía ese problema.

Y teniendo el Moderno, yo creo que se llenaría y los costes no serían grandes pero tiene que haber alguien que tire del carro.

Una muestra de teatro cercana, en Azuqueca, la Espiga de Oro, sí funciona...

Y Clásicos de Alcalá... pero ¿cuánta producción tienen al año? Poca, como Alcalá y, sin embargo, se ve como referente. Si el Arcipreste de Hita hubiera seguido sí hubiera sido un referente pero la gente se ha cansado. Otra cosa que pasa también es que antes Caja Guadalajara aportaba dinero. Ahora los bancos se fusionan, las constructoras se van... para pedir una subvención tienes que hacer una gestión con Barcelona y allí no sé si saben qué es el Arcipreste de Hita.

Cuando se inauguró el Buero se dijo, entre otras cosas, que Madrid iba a dejar de ser referente cultural para los guadalajareños.

No sé si referente cultural es la palabra. El Buero se ha convertido en un espacio al que la gente le tiene cariño porque las producciones son fantásticas. Quizás hay gente para la que sí es un referente. Mis padres no se hubieran imaginado ver nunca al Dúo Dinámico.

¿Hacia dónde debe ir el Teatro Buero Vallejo?

He intentado hacer todo lo posible para que la danza contemporánea interese al público. Pero no termina de cuajar. Debería ir a potenciar un tipo de público concreto. ¿Qué se ha hecho con el jazz? Pues es lo que te tienes que plantear ¿Por qué no funciona la danza? Pues no lo sé. ¿Por qué fuera de 'Giselle' o 'El Cascanueces', no funciona? Siempre me lo pregunto.

Usted también programa el Teatro Moderno. Una de las cosas que se había perdido era público ¿se está consiguiendo fidelizar?

Lo que se está haciendo se está haciendo bien. No voy a todas las funciones pero este año llevamos más de 60 espectáculos y han pasado 17.000 espectadores. Me parece una barbaridad. Ni en los mejores sueños. Antes, el Moderno era un saco. Los espectáculos que no entraban en Red directamente iban allí. Yo vi las cuentas y era un absoluto drama. Al principio, cuando íbamos, siempre éramos diez o doce, no más.

¿Siempre ha sido deficitario el Moderno?

Con 200 butacas siempre tiene que ser deficitario. Has de compensar unas cosas con otras. Actualmente, hay muchos espectáculos, como los infantiles, a 6 euros, que aún suponiendo que se llenen no son rentables. Luego hay que mantener el teatro, evidentemente. Es una labor social.

El consejero Ángel Felpeto admitió recientemente desencuentros con el sector de las artes escénicas y se comprometió a reunirse, en el marco del Plan Estratégico de la Cultura.

Cambiaron la orden de subvenciones de la Red de Teatros sobre la marcha, sin consultar absolutamente con nadie, algo surrealista, y hay programación que se ha quedado fuera. No estoy para perder más tiempo. La nueva orden que regula las subvenciones de artes escénicas es mala para todos.

Además, yo ahora, grupo que viene aquí, al día siguiente le pago por transferencia. Nosotros adelantamos todo el dinero y luego la Junta me paga cuando quiere. No sé cuánto nos debe ahora mismo.

¿Cuándo se estrenará el montaje de Buero Vallejo que con motivo del Centenario de su nacimiento iba a producir la Junta y estrenar en Guadalajara?

No se sabe nada.

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