Romeo y Juliet: hablan las manos

El público llenó el Teatro Moderno en el estreno de la nueva obra de Ultramarinos de Lucas, una deliciosa versión de 'Romeo y Julieta', de Shakespeare, donde el actor Jorge Padín sorprende y emociona narrando la historia a través de sus manos. • El montaje se incluyó en el ciclo 'Siglo Futuro a escena', de la Fundación cultural presidida por Juan Garrido.


No es la primera vez que la compañía teatral Ultramarinos de Lucas aborda un Shakespeare. Ya lo hizo con 'La sombra de Lear', con un único actor -Juan Berzal- sobre el escenario. La compañía alcarreña, Premio Nacional de Artes Escénicas Infantil y Juvenil, repite con el dramaturgo inglés, esta vez bajo la dirección de Juan Berzal y con Jorge Padín como único actor, convencidos de que Romeo & Juliet lo tiene todo: violencia, muerte, peleas, amor, pasión, música, baile, humor y poesía.  

El público guadalajareño respondió llenando el Teatro Moderno en el estreno de este drama de amor y espada de una compañía que reivindica "no ser profeta en su tierra" y no haber contado ayudas para la producción de este espectáculo, pero que vuelve de nuevo a un espacio cultural muy querido por ella para contar una historia universal: la de los dos jóvenes de Verona, capaces de luchar contra todo, contra todos, por un amor imposible y de final fatídico.

Padín es el actor-intérprete-narrador omnisciente que estruja la historia y la exprime hasta la última gota para ofrecer el mejor jugo. Parte de una introducción, muy didáctica y entretenida -la obra está especialmente dirigida a jóvenes a partir de 12 años-, que da a conocer el Londres que convirtió a Shakespeare en actor antes que en escritor, un Londres peligroso donde nacieron los teatros, escenarios donde estaba prohibido que las mujeres interpretaran, por lo que era habitual que los papeles femeninos los representaran ellos.

"No leáis a Shakespeare", dice Padín, en el prólogo. "Id a verlo a los teatros". Y así comienza un itinerario de hora y cuarto por esta historia que no es sino un cúmulo de emociones que se ven y se respiran a través de la manos y el cuerpo de este actor y director teatral logroñés, en un sobresaliente ejercicio interpretativo de importante desgaste físico y mental. Padín es Romeo, es Julieta, es Mercucio, Fray Lorenzo, es Rosaline, la señora y el señor Capuleto, la nodriza y el primo Teobaldo. No hace falta más que una espada, dos celosías, una mesa, un taburete, una manga, una capucha de fraile, mil registros, sensibilidad y muchísimo talento. A Padín le sobra todo eso.

Dice Ultramarinos que Shakespeare escribió pensamientos, emociones para ser vistas y escuchadas sobre un escenario. Y que concibió su teatro como un Arte Total, capaz de llevar a la escena ese torrente de vida que ofrecía Londres hace 400 años. En este 'Romeo & Juliet', en castellano y en inglés, Ultramarinos consigue una propuesta teatral que invita al espectador a imaginar una historia de miradas, pasión y belleza, que tiene escenas realmente espectaculares y un desenlace que emociona profundamente. 

Ultramarinos no sólo entrega un montaje para el deleite de los sentidos sino que además, sorprende mientras se hace preguntas, haciendo al espectador que disfrute de un espectáculo brillante con cada latido del corazón que suena. Cada vez que las manos hablan.